19.12.09

Postales de fin de año

Llegan las Fiestas y surge la pregunta "¿cuáles son los motivos para festejar desde la perspectiva ambiental?". En principio uno muy importante: que la conciencia ambiental se reconstruye sin prisa y sin pausa. Una postal de dicha manifestación fue la tercera Marcha Ambiental que se realizó en la Plaza de Mayo el 12 del 12 a las 12.

Marcha ambiental 12-12-2009

A diferencia de las Plazas anteriores, los participantes eran primordialmente de la Ciudad y del Gran Buenos Aires, haciendo más notorio el color local pero a su vez solidarizándose con las causas de otras latitudes y no por eso menos serias.


18.11.09

Sequía, ¿solo resta rezar?

En la Argentina, parece que el cielo nos castiga con otro desastre natural: la sequía. Sin embargo, así como ya vimos que la inundación es un desastre ambiental, pasa lo mismo con aquel fenómeno donde la falta de agua amenaza la supervivencia humana. En este artículo, volvemos a explicar por qué, para hablar de sequía, no hay que referirse solo a la falta de lluvia o de infraestructura, sino a actividades extractivas como la minería y la deforestación.

Ya lo dijo Medio&Medio en su columna semanal: "El agua es el tema. La que se derrocha, se contamina y escasea". Es cierto, pero en su aguda crítica de periodismo político, sobre todo con los últimos fallos del caso Riachuelo, se extraña a veces un enfoque más integral. Sobre todo, uno como el que no se hizo en su artículo "Los sedientos" sobre la situación en Córdoba. Allí se concluye que "la escasez del líquido vital se debe a la ausencia de infraestructura para captar el recurso", refiriéndose a que la capacidad del dique San Roque ha quedado desactualizada.


8.11.09

Cambia el clima, ¿cambia la política?

Desde el último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) en el 2007, mucho y poco ha pasado. A partir de que la publicación estableció que es extremadamente improbable que el calentamiento global no sea responsabilidad del ser humano, la clase política mundial tuvo marchas y contramarchas. Por un lado, tomó conciencia de que es imposible eludir la temática de la agenda internacional, pero por el otro está lejos de adoptar un compromiso serio para enfrentar una de las mayores amenazas que haya enfrentado la humanidad.

Crónica de un fracaso anunciado: así podría titularse, bajo la fórmula del periodismo de anticipación, la próxima Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático. La famosa COP-15 en Copenhague del 7 al 18 diciembre de este año, anunciada como la instancia donde se llegaría a un acuerdo pos-Kyoto (es decir, después del 2012), se encamina a un punto muerto. Después de meses de crear expectativas, las autoridades ya comienzan a hablar de las dificultades para llegar a un acuerdo, que podrían traducirse en la imposibilidad de la gran mayoría de las naciones de “convencer” a los Estados Unidos de que se una a la iniciativa.


El vaso medio vacío. La cuestión principal es que detener la cuenta regresiva hacia el cambio climático irreversible no parece ser posible sin alterar el status quo. El escenario de crecientes desastres ambientales (no naturales) tiene poco de ficción, mucho de ciencia, y podría alcanzarse en este mismo siglo si no se detienen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs). De hecho, aún si en las próximas semanas se alcanzara un acuerdo y se cambiara la economía global, existen alteraciones en el sistema atmosférico que no podría detenerse. La principal meta fijada por el IPCC es estabilizar la suba de la temperatura media planetaria en dos grados centígrados respecto a la era pre-industrial.

El status quo significa que todo sigue igual, en tanto que el equilibrio político mundial se mantiene sin ningún tipo de alteración. Sin embargo, el principio número uno que rige la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (1992) expresa las “responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Esto implica el reconocimiento de que el crecimiento económico de los países industrializados se hizo a costa de la utilización de un bien común, como es la capacidad de la atmósfera como sumidero de los GEIs. A pesar de reconocer este ideal, Estados Unidos, como principal potencia contaminadora, se negó a ratificar el Protocolo de Kyoto (1997), principal instrumento para la puesta en práctica de la Convención.

Luego de pasar por años de negación a partir de la administración de George Bush, que incluyó estudios científicos paralelos, solo tenidos en cuenta por las corporaciones petroleras, hoy la gran nación del norte refuerza un viejo argumento. Se trata de que Estados Unidos no está dispuesto a firmar ningún compromiso concreto si no lo hacen también grandes naciones en desarrollo, como Brasil e India, pero principalmente China. Si bien es cierto que este país asiático es una potencia emergente y una fuente de creciente contaminación, el discurso que lo identifica como el principal enemigo en la lucha contra el cambio climático es por lo menos hipócrita; solo se entiende por la obsecuencia de la diplomacia mundial hacia el centro de un mundo unipolar.

¿El vaso medio lleno? A pesar de la situación descripta, el reciente cambio en el gobierno de los Estados Unidos, a partir del triunfo de Barack Obama, generó un clima de optimismo desde el ambiente político. Su llegada a la Casa Blanca significó un reconocimiento de esta problemática global, impulsada desde su país por su colega demócrata Al Gore. También China, a pesar de que no tiene obligaciones internacionales, confecciona un ambicioso plan, a partir de presiones internas, para cambiar su matriz energética y generar un nuevo modelo de desarrollo. Hasta ahora, y a partir del siglo pasado, se limitó a adoptar el ejemplo del mundo occidental, incluyendo tanto al sistema socialista (economía centralmente planificada) como al capitalista (economía de mercado). Ambos basados en la modernidad industrial.

De hecho, el gran aporte del informe del IPCC es, como ya mencionamos, incluir la dimensión ambiental en la discusión política de alto nivel. Esto es diferente en cada país, por supuesto, según el grado variable de demanda ciudadana para con sus dirigentes políticos, que intentan limitar así la influencia de los poderes de facto. El liderazgo de la Unión Europea en la discusión internacional, como el único bloque de países que asume la responsabilidad que les toca como países desarrollados, puede entendese en este sentido. Japón, que realizó un cambio en su gobierno a semejanza de su aliado estadounidense, se animó también a subir su apuesta, proponiendo la reducción de las emisiones del 20 al 25 por ciento para el 2020.

De todos modos, luego del reciente fracaso de la reunión preparatoria de Barcelona, la atención estará puesta ahora en el diálogo bilateral entre Estados Unidos y China. Obama buscará de su par, Jintao Hu, la promesa de que el país oriental tomarán compromisos en Copenhague. Esto le permitiría, a su vez, fortalecer su presión al Senado, donde encuentra una fuerte resistencia interna, para que sancione una ley sobre cambio climático, que le permita asumir sus propias responsabilidades nacionales. Si este movimiento de piezas se llegara a realizar, los términos en los que se haga podrían significar una profundización del dominio estadounidense. La opción en la que esta potencia asuma cambios sin ningún tipo de condicionamiento no parece ser una solución posible, en tanto que esto implicaría el posible nacimiento de un mundo multi-polar y el trastrocamiento del status quo.

Argentina en el Cambio Climático. La posición de nuestro país dentro de las negociaciones de la Convención se establece, a grandes rasgos, dentro del llamado G-77. Sin embargo, la disparidad de este grupo de naciones en desarrollo, entre las que se ubican en sus extremos los países de la OPEC (Organizaciones de los Países Exportadores de Petróleo), con fuertes intereses en la economía del carbono, y los de la AOSIS (Alianza de los Pequeños Países Insulares), principales perjudicados ante la suba del nivel del mar, provoca una disolución de sus intereses comunes. Argentina se encuentra en un término medio y, a diferencia de Brasil, no existen perspectivas de que deba asumir compromisos cuantificables en Copenhague.

En términos oficiales, la Secretaría de Ambiente de la Nación prepara la tercera Comunicación Nacional, que sintetiza la situación del país respecto de la problemática, elaborada a partir de informes científicos. La semana pasada, desde el espacio de la sociedad civil, se lanzó un Foro sobre Cambio Climático, donde se discutieron diversos aspectos de la cuestión. Allí se presentó el embajador -retirado- Raúl Estrada Oyuela, quien difundió los aspectos centrales de su artículo en Nature, donde critica la expectativa desmedida del gobierno danés para Copenhague; en especial porque no dio tiempo a Obama para encausar la negociación interna y hacer así viable el compromiso internacional. También enfatizó que no es cierto que Argentina no tenga obligaciones, ya que está en su deber tener un Plan Nacional, aunque esto no incluya reducir necesariamente sus emisiones.

Teniendo en cuenta esta opinión, la política de nuestro país es clara, cuando se decidió la puesta en funcionamiento de una central de carbón en Santa Cruz. Asimismo, la falta de implementación de la Ley de Bosques es una limitación para el desarrollo sustentable, del mismo modo que la expansión de la frontera agropecuaria genera conflictividad y que es un problema sin solución a la vista la emisión de metano por el ganado bovino. Pero, por otra parte, la clara subordinación argentina frente al concierto internacional, y la poca articulación de su posición con América Latina y el resto de los países del G-77 en los últimos años, daña su principal herramienta para detener el cambio climático, como lo es la negociación diplomática.

Cambia tus hábitos, antes que el clima. Frente ante esta perspectiva de incertidumbre mundial, organizaciones de la sociedad civil proponen comenzar el cambio por uno mismo. Es que las acciones individuales de miles de consumidores son parte de la problemática global, por ejemplo, con el derroche de energía. Y si bien estas modificaciones en la conducta cotidiana pueden aparecer como una pérdida de confort, se trata de comprender que una buena calidad de vida no puede estar atada al consumismo que propone la sociedad industrial. De hecho, si el cambio climático se produce, habrá luego restricciones más importantes en nuestra forma de vida, en particular para los países en desarrollo, con menos posibilidades de adaptación; sobre todo si la temperatura sube 4 grados centígrados.

Pero tal vez el cambio más importante sea un mayor involucramiento en el comportamiento como ciudadanos, manifestando la voz y participando en la toma de decisiones políticas. El llamado "lobby ambientalista", en su buen sentido, significa hacer presente las necesidades de interés público, así como también de las generaciones futuras, pricipales afectadas de nuestra conducta actual. Hasta ahora, una frase popular podría sintetizar la situación de la diplomacia internacional en este tiempo: mucho ruido y pocas nueces. Quizá sea el cambio cultural, el más difícil pero el más profundo, el que pueda vencer los intereses difíciles de roer, y abra una nueva oportunidad para la humanidad planetaria.


28.8.09

La UBA enfrenta el desafío de estudiar el Cambio Climático

No es una novedad decir que las problemáticas ambientales deben estudiarse desde un enfoque que combinen las ciencias naturales con las sociales, pero sí es una buena noticia saber que existen proyectos que persiguen este principio, y ya cosechan sus primeros logros. Este es el caso del Programa Interdisciplinario de la UBA sobre Cambio Climático (PIUBACC), que realizó esta semana, junto a la Red CyTED, sus II Jornadas bajo el título "Estrategias Integradas de Mitigación y Adaptación a los Cambios Globales".

Durante la apertura, el secretario de Ambiente de la Nación, Homero Bibiloni, celebró que sea en el ámbito universitario donde se desarrolle el debate. Y afirmó que su oficina se encuentra trabajando en la 3° Comunicación Nacional sobre Cambio Climático, donde se debe manifestar la posición estratégica del país, alineado con los intereses de los países "en desarrollo", en especial de América Latina: "Quienes han contaminado hoy predican sobre política verde", criticó.

Por su parte el rector de la UBA, Rubén Hallu, expresó que "afortunadamente ahora se pide más la participación" del sector científico, pero recordó que "somos una de las 41 universidades públicas", que deben ser "una herramienta de los gobiernos". El secretario de Ciencia y Técnica de la misma casa de estudios, manifestó por su parte que "es imposible encontrar una disciplina donde no se encuentre relación con el cambio climático".

"El objetivo no es hacer ciencia", remarcó Nazareno Castillo Marino, director de Cambio Climático de la Secretaría de Ambiente, sino llevar adelante propuestas: se necesita que se publiquen artículos en revistas internacionales para que esos datos sea incluidos en los informes con los que se pide financiamiento. Del mismo modo, remarcó que no existen aún líneas de trabajo sobre escenarios de negociación internacional, un insumo necesario para la política.


Un programa interdisciplinario. El PIUBACC nació en octubre del 2007 con el objetivo principal de efectuar "un aporte a la visión estrátegica argentina", mediante la articulación de "los esfuerzos de los distintos grupos de investigación involucrados en la temática". Así, participan las 13 facultades, que están organizados en tres equipos: Ciencias de la Tierra (sin dudas, el más desarrollado), Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales.

Durante estas II Jornadas, se presentó el libro que compila los aportes del evento pionero del 2007: "Desafíos del cambio climático y global en Argentina", editado por EUDEBA. En la reciente edición, uno de los platos fuertes fue sin dudas la Mesa Redonda "Aportes interdisciplinarios a las estrategias integradas de mitigación y adaptación a los cambios globales", donde hubo aportes de especialistas que trataron desde sistemas climáticos, pasando por mecanismos económicos, hasta abordar la percepción del sujeto.

La mejor noticia llegó para el final, cuando la coordinadora del PIUBACC, Ana María Belaszczuk, confirmó un llamado especial para el financiamiento de proyectos que cuenten con la participación de al menos dos unidades académicas. Así, se está cada vez más cerca de lograr en el país el verdadero diálogo interdisciplinario para abordar una problemática muy compleja como el cambio climático. Todo cambia, la universidad también.



4.7.09

Gripe porcina, o lo que le hacemos a los animales nos vuelve a nosotros

En las últimas semanas, la sociedad ha encontrado, no sin razones, un nuevo motivo en donde depositar sus miedos y angustias: la gripe porcina. La publicidad oficial informa que la denominación como influenza "A" se refiere a un virus que puede contagiarse entre humanos y otras especies animales. Difunde también cómo se contagia esta gripe, pero no las causas de su aparición como pandemia.

En este artículo, reproducimos explicaciones que remiten a una misma cadena de hechos: vaca loca, gripe aviar y gripe porcina. Todo remite a un mismo sistema, el de la producción industrializada de carne que trata a seres vivos como simples engranajes de cualquier fábrica mecanizada. En el caso de la gripe que fue difundida como A(H1N1) para esconder este origen socioambiental, se trata de un virus con gran capacidad de contagio pero que afortunadamente tiene una baja tasa de mortandad.

5.6.09

Dia del Medio Ambiente, Día de todos

A veces pensamos que hay que salvar a la naturaleza, como si esa fuera la misión trascendental del ser humano. También pensamos en cuidar del planeta, como un acto de responsabilidad soberana, pero no siempre decimos: cuidarlo de nosotros mismos.

En realidad, preocuparse por el medio ambiente es preocuparse por cada uno de nosotros. Un sauce, un jilguero, una hormiga, una ameba, un río, un hombre, un pez, un perro, un pensamiento, una ballena... Todos somos parte del medio ambiente, del ecosistema que hace posible el ciclo de la vida y la muerte sobre este planeta.

Quizás este sea un buen día para pensar, actuar y sentir nuestra conexión profunda con el ambiente del que somos parte. La salud de todos se juega en que esta relación sea lo más armónica posible.

26.5.09

Investigación tema glifosato, o la ciencia contra la ciencia

La noticia de la primera investigación que constata en el país la incidencia del agroquímico glifosato con la malformación de fetos puso en discusión la vinculación entre las corporaciones sojeras con la verdad que parecían imponer los defensores del paquete tecnológico de este cultivo transgénico. A su vez, puso en evidencia que el conocimiento científico no es ajeno a los intereses económicos, que también operan en los medios de comunicación y los discursos que circulan legítimamente por la sociedad.

En esta nota, se presenta la sucesión de acontecimientos desde el artículo del periodista Darío Aranda en el diario Página 12 que da a conocer la investigación de Andrés Carrasco del Laboratorio de Embriología Molecular (Conicet - UBA). Luego de ello el científico contó que recibió intimidaciones por parte de las corporaciones de los agronegocios, pero también el apoyo de colegas del ámbito universitario. Además, hubo repercusiones en el Poder Judicial (un recurso de amparo de la AAdeAA) y Ejecutivo (un pedido de análisis del Comité de Ética Científica).


Conocimiento científico y justicia social.

"Ciencia sin conciencia no es más que ruina del alma", decía Rebelais. Al comienzo de la modernidad, la ciencia llegaba a la madurez, al tiempo que la burguesía se consolidaba como la clase revolucionaria naciente, como una nueva forma de conocer que se imponía al dogma eclesciástico. Funcionaba así como fuerza crítica hacia aquella forma de dominación social conocida como feudalismo.

Ya entrado en el siglo XIX, el desarrollo tecnológico propio de la aplicación de la ciencia a los intereses capitalistas, dio lugar a la revolución industrial, un acontecimiento que modificó sustancialmente la relación sociedad - naturaleza. Un nuevo paso se dio en la segunda mitad del siglo XX, cuando la llamada "revolución verde" produjo la industrialización del campo a través de la aplicación de paquetes tecnológicos, como el caso de los cultivos transgénicos.

La forma de conocimiento que hizo posible este último proceso se denominó Tecnociencia, en donde la aplicación de las investigaciones para el beneficio de las corporaciones pasó a ser el principal objetivo de estos científicos, a pesar de las consecuencias sociales y ambientales de los desarrollos financiados por los intereses económicos. Sin embargo, el potencial crítico del conocimiento científico se mantiene latente, e implica una lucha al interior de las instituciones académicas, como lo deja ver el caso de Carrasco.

Voces de alerta y vinculaciones políticas.
"Ese discurso hegemónico es estratégicamente legitimado por actores universitarios y científicos pagados por las transnacionales en un sistema público que ha sido desapropiado", así se refiere la declaración "Voces de Alerta" a los defensores del modelo sojero. El mismo está firmado por miembros tanto de las "ciencias duras" como de las "ciencias blandas" que afirman su "decisión por mantener un sistema científico universitario autónomo de los grandes intereses económicos corporativos" y concientes de "la ineludible responsabilidad para con las sociedades y sus sectores sociales de mayor vulnerabilidad".

El valor del documento significa también el reconocimiento de que, aunque el informe de Carrasco puede ser el primero que le da validez científica, son las voces de los pobladores y de las organizaciones campesinas y ambientalistas las que primero lo denunciaron. De eso se hicieron eco también investigadores de sociología, que ponen en juego el hecho de que muchas veces se conoce o se comprueba sólo lo que las empresas o el gobierno quieren financiar.

Por ello, la propuesta de la Ecología de Saberes de la que habla Boaventura de Sousa Santos, en la que es imprescindible recuperar el valor del diálogo para hacer posible la diversidad discursiva. En ese sentido, el valor de las instituciones científicas radicaría en las alianzas que adopta: por ejemplo, con las grandes corporaciones trasnacionales o con los movimientos socioambientales, que recientemente emitieron su Declaración de Arroyo Seco.

Repercusiones en la academia y en los medios.
Justamente, esto último parece que sería tenido en cuenta por un organismo estatal, según consignó un nuevo artículo de Página 12. La Comisión de Ética del Ministerio de Ciencia recomendó la creación de un comité de especialistas para analizar los efectos del glifosato que debería estar conformado por inestigadores que "no tengan vinculación académica o económica (ni pasada ni presente) con empresas del sector".

Mientras tanto, en la Facultad de Bioquímica de la Universidad del Litoral ya comenzaron a trabajar, ya que junto a otros institutos están recopilando casos de malformaciones debido al glifosato, sobre el que próximamente publicarán el primer trabajo en Sudamerica. Entre los riesgos identificados se encuentran "problemas respiratorios, daños al sistema nervioso central y destrucción de glóbulos rojos en humanos", difundió InfoUniversidades.

También debe aclararse que dentro de los mismos medios existen disputas de intereses, y es así como algunos pueden difundir las investigaciones críticas al glifosato. Es así como el programa "Científicos Industria Argentina" de canal 7 pudo difundir las investigaciones del equipo de la doctora María Dos Santos Alfonso del Departamento de Química Orgánica de la UBA. Allí se analiza la interacción del agroquímico con los medios naturales, en donde hay algunos suelos que retienen más este compuesto y de este modo pueden llegar a las napas de agua.

Por su parte, el diario Página 12 también publicó un artículo de Horacio Verbitsky donde recogió los artículos de Clarín y La Nación (unidos en ExpoAgro) que calificaban las investigaciones de Carrasco, ex presidente del CONICET, como "supuesto estudio científico". En la misma nota, se dio a conocer el expediente mediante el cual el entonces secretario de Agricultura, Felipe Solá, permitió la introducción de la soja transgénica en el campo argentino. El documento estaba conformado en buena parte por un informe de la propia empresa Monsanto.

Ciencia y Movimientos Sociales
En una entrevista posterior de Aranda, Carrasco expresa: "El origen del trabajo se remonta a contactos con comunidades víctimas del uso de agroquímicos. Ellas son la prueba más irrefutable de lo que yo investigué con un sistema y modelo experimental con el trabajo de hace 30 años, y con el cual confirmé que el glifosato es devastador en embriones anfibios; aun en dosis muy por debajo de las usadas en agricultura, ocasiona diversas y numerosas deformaciones". E insiste luego: "Las empresas del agro, los medios de comunicación, el mundo científico y la dirigencia política son básicamente hipócritas respecto de las consecuencias de los agrotóxicos, protestan y descalifican una simple investigación pero no son capaces de observar las innumerables evidencias médicas y reclamos en Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe".

En este sentido, la Unión de Asambleas Ciudadanas se pronunció de acuerdo a estos dichos: "El estudio experimental que como investigador del CONICET ha realizado es un aporte fundamental para legitimar científicamente el clamor de las víctimas y da cuenta de la desidia del SENASA y el Gobierno que desatienden su función social al no controlar –y peor aún, intentar silenciar- los impactos en la salud de las poblaciones por el uso de agroquímicos". Por ello, las organizaciones "apoyan la investigación y se ofrecen a aportar todos los datos que crea necesarios para vincular a ésta con las consecuencias de las fumigaciones que se realizan a diario en nuestros pueblos".

Desde el Movimiento Nacional Campesiono Indígena, aportaron su voz: "Históricamente, la salud de nuestras poblaciones estuvo atada a nuestra forma de producir, criando animales, cultivando diversidad, guardando las semillas que heredamos de nuestros viejos, conservando y renovando el monte nativo. Con el actual modelo de agronegocios, todo comenzó a cambiar: intoxicaciones agudas, desmayos, mareos y piel (de manos, piernas y rostros) en carne viva son sólo algunos de los sufrimientos de nuestros hijos. Ahora también sabemos de embarazos que no llegan a término, distintos tipos de cáncer y bebés con malformaciones". Y agrega: "El problema de fondo no es un químico, sino un modelo agropecuario que privilegia las ganancias por sobre la salud y el medio ambiente".

Como siempre, la importancia de la educación ambiental es la de estar abierto a todas las voces, y tener conciencia de que el conocimiento científico no implica una verdad absoluta, sino que el saber está ligado al poder y a diversos intereses sociales y económicos. También dentro de la academia hay disputas dentro de los especialistas, pero siempre es necesario mantener la mirada integral que es el fundamento del pensamiento ecologizado.

16.4.09

La perspectiva ambiental del 2009: Agro y Minería

Abril es el mes en que retoman muchas actividades del año y ComAmbiental quiere también expresar su palabra como medio periodístico de interpretación sobre la temática ambiental en la Argentina. Este periodo parece tener dos puntos principales en los que tiene actuación el gobierno nacional: la implementación de la Ley de Bosques Nativos y el debate en el Congreso de la Ley de Glaciares.

En ambos casos, se trata de legislaciones que pueden contribuir a políticas públicas de planificación del desarrollo sustentable. Cada una se enfrenta a intereses consolidados de grupos empresarios y de gobiernos provinciales, tanto en la deforestación como en la minería química, en conflicto con grupos ambientalistas de la sociedad civil.


10.2.09

Inundación y sequía: ¿resultado de la Deforestación?

En las últimas semanas tomó gran relevancia nacional la problemática de la sequía que sufren varias provincias de la Argentina mientras que hoy la noticia más importante habla de la grave inundación que sufre la localidad salteña de Tartagal. ¿Se puede hablar de dos desastres naturales? ¿Existe alguna relación con factores ambientales? En este artículo, la vinculación de estas tragedias sociales con la deforestación y el cambio climático.

Inundación. Numerosas organizaciones ambientalistas vienen denunciando hace tiempo la relación entre la deforestación y las inundaciones debido a que los bosques nativos tienen un rol fundamental en la regulación del ciclo hidrológico. Las primeras advertencias llegaron ya a la opinión pública con las inundaciones sufridas en Salta en el año 2006. "¿Por qué no le echamos la culpa al agua?", había dicho en su momento el exgobernador Juan Carlos Romero, asociado al negocio del desmonte.


11.1.09

Al pueblo pan y Dakar

En su primera semana, el rally de origen africano continúa su curso "avasallador" en suelo sudamericano. Esa parece ser la palabra más indicada para describir el espíritu de esta competencia que atropella y arrasa con exacerbación la vulnerabilidad de los paisajes argentinos y chilenos. Distintas organizaciones repudian el evento por razones ecológicas, arqueológicas y culturales. ¿Cuál es el verdadero Desafío Dakar?


Foto: OLCA. Chile

En la estepa patagónica y en los Andes no hay desierto sinónimo de "nada, pisable, sin valor". Por el contrario son ecosistemas de riqueza frágil, historias que esperan ser descubiertas y comunidades enteras con mucho para mostrar.

Desde mayo del año pasado el pedido de cancelación del rally pulula en internet sin éxito, mostrando como argumento más contundente las muertes y los heridos que deja una velocidad sin propósito. De hecho en lo que va del recorrido trascendió que una señora fue atropellada en Buenos Aires y un niño en Santa Rosa, dos personas murieron en Chile, cuatro competidores quedaron internados con diversa gravedad y un piloto murió bajo sospechosa desinteligencia en los sistemas de control.

Sin desmerecer el esfuerzo que ponen los pilotos y sus equipos de trabajo, el objetivo de la carrera está desvirtuado. No se trata de probar el poder de las máquinas o la destreza de los fierreros, sino que resulta un itinerario de consignas hasta absurdas como atravesar terreno casi virgen en condiciones infrahumanas. ¿Todo para qué? ¿Tal es la comodidad de la vida posmoderna y globalizada que necesita recrear situaciones de riesgo para sentir adrenalina al extremo, para recuperar las ganas de vivir hasta morir?

En el camino
La vida tiene otro sentido para las organizaciones argentinas y chilenas que se oponen al rally: implica fundamentalmente respetar el entorno, el pasado y el futuro.

Así, la Asociación de Arqueólogos Profesionales de la República Argentina (AAPRA) emitió un comunicado que advierte sobre el peligro que corren importantes yacimientos arqueológicos en la Patagonia y en el Cuyo, que pueden quedar en la ruta del rally, como la aldea formativa enterrada, recientemente descubierta en Palo Blanco, Catamarca, de unos 1.700 años de antigüedad.

A su vez, su presidenta Norma Ratto pidió la colaboración de profesionales y pobladores que se encuentren cerca del recorrido para que registren e informen a aapra1@yahoo.com.ar los daños que puedan quedar en el ambiente y en dichas reservas históricas con el fin de desalentar de manera fehaciente la posibilidad de que se repita el rally en nuestro país.

Desde Córdoba, Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, anticipó que está preparando una acción judicial ante el inminente paso del rally por sitios naturales cordobeses sin la debida evaluación de impacto ambiental.

"Faltan menos de diez días para los dos tramos que se correrán en Córdoba y el estudio de impacto ambiental sigue bajo análisis", expresó -a través de un boletín de RENACE- el reconocido biólogo que "el año pasado logró cambiar el recorrido de un Superprime del Rally Argentina que iba a realizarse en la Reserva Natural Parque General San Martín" de la Capital provincial.

En Mendoza, grupos ambientalistas también manifestaron su temor frente a la huella destructiva que podría dejar en el patrimonio cultural y natural. Las dudas son grandes ya que los organizadores mantienen el itinerario en secreto hasta 24 horas antes de cada etapa y el control ciudadano se torna así casi imposible.

No obstante, aprovecharon la visita de los pilotos y los periodistas internacionales para expresar su rechazo a la gran minería contaminante que todavía tiene el amparo de una ley muy permisiva y del proyecto de Ley de protección de Glaciares vetado a fin de año por la Presidenta de la Nación.

Del otro lado de las montañas, las argumentaciones también tienen eco. 22 organizaciones sociales chilenas presentaron una carta al Subsecretario de Deportes de Chile, por ser éste el máximo promotor gubernamental del Rally Dakar en el país trasandino. Allí le exigieron transparencia en el uso de los recursos públicos y la toma de conciencia de que la carrera, en lugar de promover el deporte y la salud, resulta un evento publicitario para los sponsors a costa de agravar los efectos del cambio climático.

Tantas emisiones de gases e inversiones superfluas. Hay vehículos que, dependiendo del porte, demandaron hasta un millón de dólares para su puesta a punto, según comentaron los periodistas deportivos de Canal 7. Tanto esfuerzo que podría haberse aprovechado en educación, salud o, sin ir más lejos, un turismo verdaderamente sustentable.

El juego todavía no acaba y ya se vislumbra el regreso del Rally Dakar paradójicamente para el Bicentenario de la Argentina. En palabras de AAPRA, "el comportamiento de nuestros representantes ante este Rally Argentina-Dakar 2009 deja expuesto claramente que en nuestro país las leyes protectivas ambientales tienen alcance discursivo pero no ejecutivo". Sería deseable que para la celebración patriótica podamos sentirnos orgullosos de lo que hayamos hecho hasta entonces.