25.2.08

Cartoneros: en marcha


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El sábado, cartoneros y vecinos marcharon por Cabildo y Juramento en repudio a la violencia con que fueron desalojados los recuperadores que acampaban en Barrancas de Belgrano. Si bien la movilización comenzó con un clima de solidaridad y respeto, pronto se partidizó tornándose por momentos en una discusión de sordos a favor o en contra de Macri.


Alrededor de 200 personas partieron de Virrey Vertiz y La Pampa, donde una docena de policías custodiaba el predio desalojado 28 horas antes. La mayoría de los manifestantes eran vecinos de la zona o de barrios más lejanos; los mismos que la noche anterior marcharon frente a la Comisaría 33ª y lograron la liberación de seis cartoneros y de Alejandro Tiscornia, uno de los vecinos "desprevenidos", como calificó el jefe del CGP 13 días anteriores a los ciudadanos que querían debatir sobre el problema y proponer soluciones pacíficas.

Por ese motivo, los miembros del Consejo Comunal autoconvocado del CGP 13 llevaron el lema de "No en nuestro nombre". El objetivo -tal como recalcaron en un comunicado- fue para que "las autoridades del Gobierno de la Ciudad no utilicen el nombre de los vecinos de los barrios de Belgrano, Núñez y Colegiales para justificar este tipo de medidas", refiriendo al violento desalojo.

Las consignas transmitidas durante la marcha fueron claras:
-"Todos somos cartoneros", se repetía en los cantos, los carteles y en el mismo caminar de personas con historias tan diferentes pero unidos por un pedido en común: que dejen trabajar a los cartoneros.
-"Promotores ambientales, recuperadores y recicladores somos todos ecologistas", era el mensaje para que la sociedad valore el servicio ambiental y de higiene que realizan los cartoneros.

El recorrido incluyó la entrega de panfletos en las calles Juramento, Av. Cabildo y Echeverría. Entre los receptores, la reacción fue variada. Algunos hicieron hincapié en que nadie debería verse en la necesidad de hurgar en la basura ajena para subsistir. Otros, que el cirujeo no era un trabajo sino una "elección para no trabajar" en las fábricas donde faltan operarios. Y varios prefirieron callar.

En un punto sí coincidieron todos: que los espacios públicos son de todos, para la libre circulación y el esparcimiento. Aunque la controversia quedó en la forma de "proteger" o defender esos lugares.



Pampa y la Vía: ¿un símbolo, una señal?
Desde aquel desamparo de los apostadores que llegaban en el último tranvía desde el hipódromo donde habían jugado toda su esperanza, Pampa y la Vía parece ser otra vez el nombre de esa sensación de incertidumbre a la intemperie.

Sucedió en pleno mediodía, que a la altura de Juramento, uno de los cartoneros se desplomó sobre la Av. Cabildo asediado por el calor, una posible úlcera y el hambre que dejan solo tres mates, amargos.

Por un instante se ganó la atención de los transeúntes ávidos de vidrieras. Y entre comentario y rumor, cada cual retornó a su paso. La vida continuó sembrando la extraña sensación de que al final de la marcha los vecinos irán a sus casas a almorzar mientras él, cartonero, estará en el Hospital Pirovano, sabrá Dios hasta cuándo y hasta dónde.

El debate que aún no es
De regreso al punto de partida, dos vecinas se acercaron para hacer oír su descontento con la manifestación, específicamente acerca del contenido y del destinatario del reclamo.

Por un lado interpretaron que se trataba de una forma de promover el cirujeo, en lugar de fomentar el "trabajo digno, con obra social" y los derechos laborales que todo trabajador merece. Por el otro, entendieron que se exigía al funcionario incorrecto dado que el transporte de trenes es jurisdicción del gobierno nacional, y los cartoneros son en su mayoría, habitantes de la provincia de Buenos Aires.

La crítica no fue bien recibida entre las 200 personas. Nada podría justificar el salvajismo que dejó cinco cartoneros heridos y varias familias resentidas por el maltrato. La voz se fue elevando ante algunas pocas cámaras de televisión que quedaban y pronto surgió el etiquetado político para uno y otro lado: "éstas están mandadas por Macri", "estos son vecinos kirchneristas, que no les gusta Macri". Personal policial vestido de civil tuvo que intervenir para alejar a las dos señoras.

Afortunadamente el tema no resulta indiferente pero tanto el gobierno nacional, como el provincial y el porteño deben propiciar espacios de diálogo y debate para que no se convierta en una guerra de blancos contra negros sin final. Aunque el diálogo por ahora parece cerrado.

24.2.08

Se rompió el diálogo entre Cartoneros y el Gobierno de la Ciudad

Ya estaban en Pampa y la Vía pero el poder fue por más: los cartoneros que se habían asentado en Barrancas de Belgrano en protesta por la suspensión del Tren Blanco fueron desalojados el viernes con violencia por la policía, por orden del gobierno de Mauricio Macri. Vecinos y agrupaciones de cartoneros manifestaron su repudio y planean acciones para pedir una solución inclusiva, mientras las Cooperativas de Cartoneros rompieron relaciones con el Gobierno de la Ciudad.


El saldo. Según el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y todas las cooperativas de cartoneros de la Ciudad, cinco cartoneros fueron internados por golpes y ocho detenidos junto al "vecino Alejandro Tiscornia brutalmente golpeado mientras mostraba a los medios la orden trucha firmada por funcionarios de Medio Ambiente, en uno de los peores episodios de represión registrados en los últimos años". Gracias a la presión de los vecinos frente a la Comisaría 33ª donde estaban retenidos, todos fueron liberados la misma noche, salvo dos que permanecen a disposición de la justicia por antecedentes.

Las relaciones de los cartoneros con el Gobierno de la Ciudad ya se quebraron. Por empezar, porque -como confirmó Página 12- renunció el director general de Reciclado porteño, Pablo Fornieles, "convirtiéndose en la primera baja que sufre el gobierno de Macri". "Fornieles -sostuvo el diario- era quien se encargaba de la relación con los cartoneros, y según la versión que circuló en el ámbito del gobierno porteño, su dimisión se debió a que él había prometido la contratación de más camiones para reemplazar al Tren Blanco, decisión cuestionada por el subsecretario de Higiene Urbana, Gustavo Grasso, su superior inmediato".

Por otro lado, la vicejefa Gabriela Micceti había prometido a las organizaciones cartoneras "una política de diálogo y apoyo" que como mostró Clarín, no llevó a buen puerto. El MTE, Cartoneros del Tren Blanco-Ramal Tigre, Cartoneros independientes y desalojados, y las Cooperativas de Trabajo “El Álamo”, “El Ceibo”, “Reciclando Sueños”, “Del Oeste” y "El Amanecer de los Cartoneros” denunciaron que "el acto de salvajismo" del Gobierno de la Ciudad desacreditó "los compromisos, escritos y verbales, por buscar formas pacíficas y dialogadas de encausar la formalización de los cartoneros".

A pesar de que las principales críticas apuntaron al Gobierno de la Ciudad, los cartoneros también expusieron: "Mientras el Gobierno Nacional mira para otro lado y se muestra insensible a la terrible situación de los cartoneros".

Había una vez... A fines de 2007, la consecionaria TBA decidió suspender unilateralmente el servicio del Tren Blanco, alegando que los vagones estaban en un estado deplorable que era inseguro para sus pasajeros cartoneros.

La empresa y el Gobierno de la Ciudad ofrecieron camiones en su reemplazo, dado que TBA decidió no reestablecer el Tren Blanco a pesar de estar obligado por la resolución judicial del 11 de enero último, emitida por el Juzgado Federal de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo Nº2 de San Martín.

Sin embargo, la medida no satisfizo al Movimiento Nacional de Trabajadores Cartoneros y Recicladores (MOCAR) que la calificó como una forma de "complicar el trabajo" de los cartoneros en favor de "la dilución del problema en pequeños inconvenientes como ya está sucediendo". Por ejemplo mencionó que "los bultos viajan por un lado y la gente por el otro", y "en el camino suceden 'demoras', falta parte de la carga, disminuye la cantidad de los camiones, la frecuencia, se rompen, etc".

El reclamo. Los cartoneros piden que vuelva el Tren Blanco y -como indica la Ley 992 de la Ciudad de Buenos Aires- se los incorpore a la recolección diferenciada en el servicio de higiene urbana vigente.

En la última cuestión, la Ley 992 es clara al establecer en su artículo 3:
a) Concebir una Gestión Integral de los Residuos Urbanos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que permita la recuperación de materiales reciclables y reutilizables, y deje sin efecto el entierro indiscriminado de los residuos en los rellenos sanitarios.
b) Priorizar la asignación de zonas de trabajo, considerando la preexistencia de personas físicas, cooperativas y mutuales.
c) Generar procesos económicos que incluyan a los recuperadores.
d) Diseñar un Plan de Preselección Domiciliaria de Residuos.
e) Implementar una permanente campaña educativa, con la finalidad de concientizar a los habitantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sobre los siguientes puntos:
1. El impacto favorable que genera la actividad de recuperación y reciclado en su aspecto ambiental, social y económico.
2. El beneficio que acarrea la separación de residuos en origen, facilitando de este modo el trabajo de los recuperadores y contribuyendo a la limpieza de la Ciudad y al cuidado del medio ambiente.

Esta Ley fundó los cimientos para la Ley de Basura Cero que fue muy bienvenida desde la mirada ambientalista y también del desarrollo social. Sin embargo, muy poco de sus principios se cumplen: "Las empresas de higiene urbana siguen cobrando por el servicio de Recolección Diferenciada que no prestan gracias a las generosas 'comisiones' que le dan a los funcionarios (de ayer y de hoy) para que no denuncien el incumplimiento sabiendo que el trabajo de reciclar solo lo hacen cartoneros, y sin ninguna contraprestación", expresan el MTE y las cooperativas de cartoneros.

Frente a este panorama, Belgrano tuvo ayer una marcha de vecinos y cartoneros contra la represión. En tanto, el MTE y las cooperativas de cartoneros convocan a una movilización hacia la Jefatura de Gobierno porteño en solidaridad, con la consigna "¡somos todos cartoneros! ¡Si tocan a uno tocan a todos!".

17.2.08

Para poner la energía en su lugar

El jueves pasado, además de celebrarse el Día de los Enamorados, el calendario ambiental argentino distinguió, como cada 14 de febrero, el Día de la Energía. Algunos dirán que en este último caso no hubo mucho para festejar. No es novedad la crisis energética que el país tiene en puerta, como tampoco las políticas actuales que no ayudan a mitigar el cambio climático.

Sin embargo, bien vale rememorar la fecha para promover fuentes de energías limpias y renovables, que sean tan poderosas e inagotables para mover el mundo como el amor.

Foto: Flickr.com


1.2.08

Los humedales nos cuidan ¿y quién los cuida a ellos?

El Día Mundial de los Humedales, 2 de febrero, es una convocatoria a tomar conciencia sobre el valor de los humedales y promover su protección. Este año, la consigna se centra en la relación ambiente-salud, recordando que naturaleza y sociedad deben ir de la mano.




Entre los diversos humedales que se encuentran en la Argentina, quince fueron reconocidos como de importancia internacional -denominados "Sitios Ramsar"- pero todos merecen ser estudiados, valorados y cuidados adecuadamente para que las sociedades tengan una convivencia saludable y sustentable.