30.1.08

TICs en la Educación Ambiental

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) constituyen uno de los desafíos de la educación en la Argentina del siglo XXI. Desde una mirada "verde": ¿Cómo pueden contribuir a la Educación Ambiental? ¿Plantean una metodología de enseñanza-aprendizaje diferente?

Para encontrar alguna respuesta, desde España invitan a los educadores ambientales a participar de una encuesta online y ofrecen interesantes propuestas didácticas.


El programa Ecourban -Educación para la Sostenibilidad y Nuevas Tecnologías-, en conjunto con la Universidad española de Granada, diseñó un cuestionario online "para conocer mejor las necesidades que tiene la Educación Ambiental en relación con las TICS".

El sitio también brinda un amplio abanico de recursos educativos dirigidos a públicos de diferentes edades, para generar conciencia ecológica aprovechando Internet, videos interactivos, foros, blogs, chats, etc. Asimismo pone a disposición material bibliográfico y enlaces con el fin de aportar contenidos e ideas y generar redes colaborativas.



De manera práctica, Ecourban demuestra que las TICs no sólo facilitan el acceso a la información, sino que también enriquecen el ambiente de aprendizaje, según expone el portal Eduteka en el artículo El porqué de las TIC en educación.

Por empezar, la interactividad y el lenguaje audiovisual modifican la "organización semántica" y exigen a los educandos un entrenamiento continuo para "aprender a recibir los mensajes críticamente" y "a producirlos y a emitirlos".

En coherencia con los principios de la educación ambiental, las TICs permiten acercar el problema ambiental para su mejor comprensión. Tal es el caso de videojuegos como ALERTACO2 de AccionNatura, que desde la cotidianeidad, lo lúdico y la experimentación virtual motiva a tomar conciencia del Cambio Climático y reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Sin embargo, hay quienes sostienen que las TICs no son más que la prolongación del consumismo dado que "la propuesta de los fabricantes de estos equipos [computadoras] es llegar a la situación 'uno a uno'; un computador por cada niño o joven; e, idealmente, un computador cuyo usuario pueda tenerlo y usarlo tanto en la institución educativa como en su casa", según se explica en Eduteka.

Ante esta postura, el filósofo francésMichel Serres desacredita ese pensamiento pesimista dado que "la inversión que demandan las nuevas tecnologías no es nada si se la compara con la inversión que hicieron los pobres en la época en que adquirieron masivamente televisores. No veo de qué manera la llamada brecha digital podría agravar la inequidad que existe actualmente".

Para la Argentina, quizá la situación no sea tan color de rosa. No obstante, que resulte difícil no significa imposible. El ejemplo concreto lo dio Claudia Gómez Costa, licenciada en educación y especialista en nuevas tecnologías, que en un año interconectó catorce escuelas en parajes distantes, con catorce parques nacionales. En total se beneficiaron 1.700 chicos y sus docentes que recibieron capacitación y seguimiento para el uso pedagógico de dicho recurso.

Nadie puede dudar de que las TICs representan una poderosa herramienta de comunicación, que puede salvar distancias geográficas, culturales y del conocimiento. En la Argentina, aún constituye un campo poco explorado y podrá aportar mucho a la educación ambiental en tanto y en cuanto su fabricación, instalación, uso y disposición final transmitan valores amigables con el entorno.

27.1.08

Invitan a la elaboración del Código Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires

Un grupo de ONGs convoca a ciudadanos, empresas y otras organizaciones de la Capital Federal a participar del proceso de elaboración del Código Ambiental local. Habrá talleres de trabajo para compartir la labor realizada en los últimos años y recoger sugerencias y propuestas.

En el marco del artículo 81 de la Constitución porteña, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) inscribe a los interesados en contribuir activamente a la elaboración del Código Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires.

"La participación ciudadana permitirá que el futuro Código Ambiental cuente con normas de amplio consenso y legitimidad, constituyéndose en una herramienta útil, permanentemente actualizada y accesible tanto para el sector público como para la sociedad civil", explica la organización en un comunicado.

La modalidad será bajo "talleres de trabajo abiertos [...] donde se discutirán, por áreas temáticas, todas las problemáticas, propuestas y sugerencias para la elaboración del Código".

Mediante un convenio con el Gobierno y la Legislatura porteños, desde 2006 FARN ocupa el rol de asistencia técnica, aportando a "la investigación de fondo en materia legal e institucional ambiental, como así también en cuanto a los mecanismos de participación".

11.1.08

Y por Capital ¿cómo andamos?

Antes de fusionarse con otra cartera, el Ministerio de Medio Ambiente de la Ciudad de Buenos Aires emitió el Informe Anual Ambiental 2007 para hacer públicas sus actividades y la correspondiente evaluación de fin de gestión. Con altibajos, el balance del año resultó alentador, pero: ¿Qué pasará de ahora en más con el actual Ministerio de Ambiente y Espacio Público?


Basura, torres de departamentos, espacios públicos verdes y Riachuelo fueron los temas más resonantes en la opinión pública y los medios de comunicación. En ComAmbiental recorreremos dichos, hechos y logros, y también los desafíos que la Capital de la Argentina deberá afrontar en 2008.

8.1.08

Balance Ambiental del 2007, un año de Ley

El 2007 pasó sin demasiadas novedades para el sector ambiental. Sin dudas, la mejor buena noticia del año fue la aprobación de la Ley de Protección de Bosques Nativos, pero esto debe confirmarse este año con la implementación de la norma. El tema Pastera (Botnia) siguió dominando la agenda mediática, con la mala nueva, previsible, de que la planta ya comenzó a funcionar. El desafío que se inicia parece ser una política energética sustentable.

Todo parece tener un orden lógico, si se sigue la Consulta Ambiental realizada en los dos últimos periodos. El pedido del 2006 fue tener una política ambiental y, peor o mejor, el tema empezó a formar parte del debate. La demanda del 2007 fue detener la deforestación, y la Ley que terminó de sancionarse a final de año parece destinada a salvar el bosque nativo que queda en el territorio. ¿Qué privilegiarán para este nuevo año las organizaciones ambientalistas? En este artículo, un breve repaso por lo hecho y un panorama del porvenir.


Pasteras. Un día de noviembre se cumplió el peor sueño de la Asamblea de Gualeguaychú: la planta de Botnia comenzó a funcionar y todo indica que no va a detenerse fácilmente. El tema casi había desaparecido de las primeras planas de los diarios pero volvió a instalarse con la imagen de la chimenea humeante, el temor de que la contaminación invisible haya comenzado y el pedido para que la nueva Presidenta de la Nación abogue por la relocalización de la finlandesa.

Al mismo tiempo, para los asambleístas se plantea, o debería plantearse, un debate sobre la metodología de protesta del corte de ruta, que tuvo su logro cuando fue noticia pero que hoy puede ser funcional a la postura del gobierno uruguayo. Es sin dudas el diálogo el elemento insustituible para construir un modelo socioambiental en la región del Río Uruguay.

Contaminación hídrica. El año pasó sin novedades para el saneamiento de las cuencas, teniendo como principal deuda al Riachuelo que sigue esperando un plan serio que devuelva salud al río y a los habitantes de la zona. Para éstos, un recurso vital como el agua resulta ser veneno, transmisor de enfermedades y condena a la perpetua exclusión social.

En las cuencas contaminadas de todo el país, muchas de ellas en la provincia de Buenos Aires como lo señala el Intercuencas, las explotaciones mineras o las industrias no son los únicos focos posibles de contaminación. La falta de cloacas y de un tratamiento adecuado para los residuos urbanos también refiere a la grave irresponsabilidad del Estado como dador o controlador de estos servicios.

Bosques. Hubo que esperar casi todo un año, pero después de tires y aflojes en el Senado llegó en noviembre la ansiada ley de Bosques, la primera prioridad para el ambientalismo. Con esta norma cada provincia deberá realizar un ordenamiento territorial y decidir qué actividad desarrollar en cada lugar sin que se perjudiquen las reservas de biodiversidad o se pierdan servicios ambientales valiosos.

Así, se podría frenar el avance arrasador de la frontera agrícola -fomentada por el auge sojero- por ejemplo. Si bien su aplicación promete traer dificultades especialmente para aunar criterios económicos y de conservación, las ONGs impulsoras del proyecto lograron sensibilizar a la sociedad de tal forma que podría estar más atenta al cumplimiento de dicha Ley.

Ahora es el momento de actuar para que se haga realidad lo que podría ser el primer éxito de la gestión kirchnerista en el área ambiental. En este sentido, su avance podría traer una solución a la problemática de las comunidades indígenas afectadas por la deforestación del bosque, el medio para su forma de vida, así como de otros pequeños productores expulsados por los grandes intereses.

Minas. La gran problemática de las comunidades coordilleranas sigue en pie y, con el nuevo gobierno de Cristina, sigue en marcha con aires renovados. Es cierto que hubo algunos cambios en legislaciones provinciales, pero en muchos casos se avanzó un paso para volver a retroceder luego, mientras que no hay una política clara para defender el bien natural y público del agua en una región semiárida, en un mundo cada vez más sediento.

Hasta ahora solo se sacia la voracidad de la gran empresa trasnacional minera que consume millones de litros por días para generar un producto de exportación suntuoso que deja míseras migajas de su fortuna en el país. Por ahora, la coyuntura no parece favorable para que el tema se ponga en discusión, mientras los mismos políticos siguen siendo votados y los intereses de los medios no dejan avanzar el asunto.

Política energética. El anuncio de adelantar la hora no vino solo, sino que sobre todo el plan para cambiar las lamparitas es una apuesta al ahorro energético. Si bien se recibieron críticas desde el periodismo, la mayoría no focaliza en lo ambiental ni toma la iniciativa para realizar también una campaña de comunicación de bien público a través de los medios que incentive la utilización de lámparas de bajo consumo.

Entre las organizaciones, Greenpeace reclamó que se profundice el plan y Vida Silvestre apoyó la iniciativa que demuestra el interés del Estado en aplicar la política de ahorro energético, en una problemática importante relacionada con el cambio climático. Este año es entonces el periodo propicio para analizar si se intenta atravesar la crisis energética estructural que tiene Argentina, que no se mide en apagones, sino en una matriz viciada por la alta dependencia de los hidrocarburos.

La energía nuclear y los biocombustibles no constituyen energías sustentables por las consecuencias perjudiciales que traen al resto del ecosistema, con el riesgo de contaminación o la utilización de recursos vulnerables como son los alimentos. Las reservas de petróleo y gas deberían utilizarse pero con la mirada puesta en su reemplazo por energías limpias y renovables, como la solar y la eólica.

2008. En definitiva, en el 2007, como en el 2006, la temática ambiental siguió presente en la agenda pública y ya aparecieron algunos esbozos de políticas sectoriales, también en la oposición o en las comunidades. Sin embargo, todavía falta conocimientos, tiempo y esfuerzo para ver resultados. En este punto, en algunas áreas se está trabajando para eso, como en los bosques nativos, mientras que en otras no se hace nada, como en la minería.

Después de un periodo electoral, comienza una nueva etapa, aunque en la secretaría ambiental por ahora existe la continuidad de la cuestionada Romina Picolotti. Habrá que ver si la presidente organiza cambios o planifica una verdadera política ambiental que atraviese todos los sectores del estado y, sobre todo, articule estrategias con las empresas y la sociedad civil. O si continúa a la sombra de los intereses consolidados.



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Artículo principal: Balance Ambiental del 2007




Fuentes: Greenpeace, Fundación Vida Silvestre, Red Nacional de Acción Ecologista, jorgelanz.blogspot.com