24.2.06

Grito pelado

La Asamblea Ciudadano Ambiental de Gualeguaychú llamó a todos los argentinos a adherirse, en contra de la instalación de las Papeleras en Fray Bentos. Bajo el nombre de "Grito nacional", invitó a que todas las ciudades del país se manifiesten el sábado 25 de febrero a partir de las 18 horas, de la forma más adecuada a la idiosincracia de cada lugar.

El anuncio se hizo público en los primeros días de la semana pero el eco se extinguió pronto en los medios, ante diferentes novedades políticas y diplomáticas del caso -la Corte Suprema de la Nación no quiso tomar riendas en el litigio y lo devolvió a Entre Ríos; la Argentina avanzó en el parlamento con la idea de presentar el reclamo ante La Haya; y Uruguay informó que acudirá a la OEA.

Con una mano en el corazón, ¿seremos capaces de demandar de forma masiva, organizada y responsable, más información y seguridad ambiental para nosotros y para nuestra posteridad?

La modalidad que han adoptado las manifestaciones es cuestionada por muchos, mientras que la convicción por la causa aún no está del todo firme. Dudas, preguntas e inquietudes persisten en la opinión pública dividida entre comprometidos, desconocedores e indiferentes.

Por ejemplo, ¿por qué la cruzada del sábado se denomina "Grito nacional"? La nominación da pie para cultivar nacionalismos ingratos contra los uruguayos, los paraguayos, los brasileños, etc. Si la contaminación de una zona viaja a cualquier otra parte del mundo sin detenerse en las fronteras, trasladándose impune a través de los ríos, el viento, la lluvia, las napas subterráneas, los mares...

Por otro lado, ¿todos los medios están justificados por el fin? ¿Cuál es el objetivo de trasfondo: evitar un grave impacto ambiental o arruinarles el negocio a los vecinos orientales?

Este sábado el reclamo alcanzará su cometido sólo si -además de pedir por mayor seguridad ambiental- alienta un nuevo contrato social que devuelva el valor a las palabras.

23.2.06

El bioetanol, la energía del futuro, un proyecto del presente

¿Granero del mundo y potencia energética?

Al parecer, la Argentina podrá seguir siendo un país agrícola primario y a la vez desarrollar su sector terciario gracias a la tecnología del bioetanol. La SeCyT (Secretaría de Ciencia y Técnica) y ENARSA (Energía Argentina S.A.) financiarán un proyecto de investigación para dominar una técnica mediante la cual se obtiene combustible a partir de recursos renovables orgánicos como la caña de azúcar.

El proceso es complejo, pero explicarlo es más sencillo. El etanol puede obtenerse de distintas materias primas, como sustancias de alto contenido de sacarosa (caña de azúcar, remolacha), de alto contenido de almidón (maíz, papa), de alto contenido de celulosa (madera, residuos agrícolas) o de hidrocarburos. A partir de ello puede producirse hidrógeno para transormarlo en electricidad. El resultado: transporte funcionando con biocombustible.

La noticia fue publicada ayer por el suplemento "Universo" de ciencia y tecnología del diario universitario La U. En el artículo se explica que "en nueve ciudades europeas se están ensayando con carácter experimental prototipos de transporte público propulsados por hidrógeneo obtenido principalmente de fuentes fósiles, no renovables, que emiten gases efecto invernadero en el proceso".

Por su parte, el nuevo proyecto, por el que la SeCyT aportará un subsidio inicial de 110.000 pesos y ENARSA financiará luego con 126.700 pesos, promete producir "hidrógeno a partir de Bioetanol, recurso renovable obtenido a partir de plantaciones de caña de azúcar, maíz, sorgo, remolacha, significando una importante contribución tecnológica para mitigar los efectos climáticos del calentamiento global".

Así, el biocombustible es una de las energías del futuro por su alta sustentabilidad. ¿Por qué es así? Resumimos las tres razones. Primero, se obtiene de recursos renovables limpios. Segundo, propicia la producción agrícola que retiene el carbono liberado. Tercero, reemplaza el consumo de combustibles fósiles. Esto último le otorga un plus económico al proyecto: la posibilidad de obtener bonos de carbono, tal y como está previsto en el Protocolo de Kyoto. Este costado económico es el que atrae a diarios como La Nación, de lo cual nos ocuparemos en un artículo próximo.

También según La U, "la celda de combustible [donde se desarrolla el proceso] es el dispositivo más eficiente y menos contaminante que se conoce para producir energía" puesto que transforma la energía química en eléctrica, eliminado la quema de combustible. Además, cuenta con la ventaja de que "el hidrógeno se genera en el mismo lugar donde se utilizará. El vehículo carga alcohol y lo va transformando en electricidad para ser utilizada a medida que se va necesitando". Así funcionarían los automóviles eléctricos del futuro.

Todo esto hace que la tecnología investigada sea pionera en el mundo y abra caminos para una energía renovable y no contaminante. Las unidades ejecutivas son el Laboratorio de Procesos Catalíticos de la Facultad de Ingenería de la UBA y el Instituto de Desarrollo y Diseño de la Universidad Tecnológica Nacional. De esta manera, el desarrollo argentino puede ser patentado y desarrollado en nuestro país, un proyecto armónico con el desarrollo sustentable que debe ser apoyado como lo que es: una prioridad estratégica.

20.2.06

¿Periodismo ambiental en la Argentina?

Lo dijimos, el conflicto por la instalación o no de las papeleras entre Argentina y Uruguay ocupa gran espacio en diarios, radios y noticieros por estos días, pero el tema no está tratado eficazmente con una perspectiva ambiental acorde. Si no lo encontramos en los medios masivos, ¿existe el periodismo ambiental en la Argentina?

Veamos, ¿qué es lo que existe? Existe por un lado una Asociación Argentina de Periodistas Ambientales (AAPA), que se creó a fines del 2000 pero no logró todavía imponer su presencia de la forma en que es necesario. Su dificultad parece estar fundada en que se trata de periodistas que trabajan en medios que no les da lugar al tipo de noticias sobre el medio ambiente y su problemática. Entonces, la asociación se convierte en un refugio alejado de los grandes titulares.

Sin embargo, es para destacar su más reciente propuesta. Desde el 2005 la AAPA publica Argentina Año Verde, una revista mensual con informes destacados sobre la actualidad ambiental. Algo, también, que hace falta, pero que no suele verse en la mayoría de los kioskos y por lo tanto está ausente también de las conversaciones de los argentinos.

En la casilla "revistas" la de mayor trayectoria es sin dudas "Vida Silvestre", de la Fundación del mismo nombre. Es bimensual y ya se acerca a las 100 ediciones. En este caso, destacamos su aporte para nuestra causa hace ya 5 años, allí las notas tenían un enfoque más periodístico y uno podía encontrarla tranquilamente en los quioscos. Aún así, no deja de ser la mejor revista de divulgación científica con perspectiva de desarrollo sustentable.

Información ambiental en internet

¿Será que el periodismo ambiental se encuentra en la red? Internet ofrece la facilidad de tener menos costos y por eso poder distribuirse gratuitamente, a diferencia de los ejemplos anteriores. Proyecto Geo se posiciona como el mayor motor de difusión de noticias ambientales de todo el mundo. Luego, tenemos lo que podríamos llamar el grupo de los Eco, de los que diremos algunas palabras.

Eco21: Trabaja con distintas fuentes y permite comentarios para usuarios registrados.
Eco2site: La sección E-News levanta noticias mientras que E-informes ofrece informes especiales.
Econoticias: Ofrece una amplia selección de fuentes, con algunas noticias propias, otras breves, y comentarios para registrados.
Ecoportal: Desarrolla notas con especialistas, trabaja con fuentes y permite el comentario de todos.

¿Qué es lo que podemos rescatar de lo que encontramos en internet? Sin dudas, la gran cantidad de información que existe, que no está en los medios. ¿Qué se podría mejorar? Justamente, que este tipo de información esté en los medios. Para lograr eso es que tendría que existir un periodismo ambiental. Es decir, una nueva sección que tenga su propia lógica, y profesionales preparados para comunicar estos temas más que especialistas que se dediquen a informar a la sociedad.

Periodismo ambiental y formación en comunicación

Y para eso se necesita también una formación académica acorde. En Argentina, lo más parecido existe hoy en el posgrado de Especialización en Comunicación Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario, una ciudad pionera en estos temas. Sin embargo, el posgrado está más orientada a las relaciones públicas de las ONG; mientras que en Buenos Aires, la oferta es de educación ambiental o gestión ambiental.

Para seguir avanzando en el camino correcto, tal vez pueda servirnos la experiencia latinoamericana. Por eso quisiera exponer fragmentos de 3 artículos contemporáneos sobre periodismo ambiental, porque es claro que todavía hace falta una reflexión sobre esto para poder construir algo que contribuya a la sociedad.

PERÚ, Especialidad en periodismo ambiental: "Temas que van a marcar la pauta para los próximos años [son] el mundo de la tecnología, las ciencias ambientales, el desarrollo sostenible, entre otros, los cuales van a requerir -cada vez más- de profesionales en comunicación para poder difundirlos". O sea que así como hay carreras de periodismo deportivo, ¿no sería conveniente crear algunas pocas de periodismo ambiental?...

COSTA RICA, PUERTO RICO: El Periodismo Ambiental: un[a] especie en extinción: "Tres son las razones por las que no hay periodistas ambientales: las noticias ambientales generalmente son de escaso interés, los editores y directores no gustan de ellas y no es prestigioso ser un periodista ambiental".
"Los periodistas necesitan más fuentes de información que sean confiables y deben esforzarse en escribir en forma equilibrada. Al escribir sobre temas ambientales, no deben usar la jerga o términos científicos que los lectores no entienden".
"Los periodistas muy pocas veces escriben sobre un asunto ambiental importante, si no es un escándalo o una emergencia. A menudo les falta tiempo y recursos para hacer periodismo de investigación. Los voceros y las fuentes deben facilitar a los periodistas nuevas perspectivas, manteniéndolos bien informados sobre un tema emergente: puede ser que la deforestación no sea noticia, pero sí lo es un estudio reciente sobre las mayores causas que la provocan o la nueva información obtenida vía satélite".
Aquí, tres consignas claras para el periodismo ambiental: conseguir prestigio entre los propios periodistas, crear un género propio y hacer periodismo preventivo, no de catástrofe.

MÉXICO, Periodismo Ambiental en México, de vida o muerte. "No es suficiente, en el terreno del medio ambiente, simplemente denunciar. Es preciso hacer un periodismo formativo e informativo, ofrecer al ciudadano material para su conciencia, pero sobre todo para sus acciones cotidianas. El periodismo ambiental es un periodismo de vida o muerte. No hay tiempo que perder, no hay espacio que desperdiciar. Cada reportaje debe ser una invitación a la acción organizada de la población". El periodismo ambiental debe llegar a la gente, mover a la opinión pública.

El desafío es ambicioso. Desde este humilde blog, queremos contribuir con esta tarea. Creemos que para ellos es necesario, primero, acentuar el intercambio entre ONGs ambientalistas y medios masivos. La comunicación debe fluir entre ellos porque de ese modo podemos sumar la mayor cantidad de voces y que la mayor cantidad de gente participe y se involucre.

Porque solo así podremos contribuir a crear una agenda ambiental amplia para que los gobiernos actúen y no sólo cuando hay catástrofes o conflictos diplomáticos. Y para eso es necesario un periodismo ambiental, con conciencia ecológica y cultura de la sustentabilidad.

17.2.06

Me derrito

El 14 de febrero, San Valentín encendió el corazón de los enamorados en Buenos Aires. Obsequios materiales, presentes espirituales, momentos inolvidables y mucho calor. Calor que aún persiste durante una semana, y no precisamente debido a la pasión o a la energía del amor.

Los periodistas hacen eco del jadeo de la ciudad, quejándose por los 38ºC diarios, como si fueran novedad, como si no nos diéramos cuenta por nosotros mismos. Con estruendo, titulan "¡Ola de calor!", mientras los meteorólogos prefieren la prudencia y nos recuerdan que estamos en pleno verano.

Lo que sí debe llamarnos la atención es la tendencia ascendente de las temperaturas anuales y el aumento de las precipitaciones que inundan zonas impensadas. Llámense consecuencias del calentamiento global, del cambio climático, del agujero de ozono o del efecto invernadero.

¿Y qué hacemos al respecto? Prendemos el aire acondicionado -los que lo tenemos-, creamos nuestro oasis individualista y olvidamos el infierno de afuera y a los que, allí, se desangran en sudor.

¿Sabemos a qué precio congelamos nuestra transpiración?

Por empezar, un equipo de aire acondicionado absorbe gran cantidad de energía eléctrica, encareciendo nuestros gastos cotidianos y, a nivel global, consumiendo más energía que proviene de fuentes cuestionables por su impacto ambiental, como las represas hidroeléctricas.

Segundo, además de liberar un aliento caliente a la atmósfera, ¿sabemos qué gases emanan? En 1987, el Protocolo de Montreal puso de manifiesto la necesidad de disminuir los gases que adelgazan la capa de ozono, entre ellos los cloroflurocarbonos (CFCs) que son los más utilizados para todo sistema de refrigeración.

Con este compromiso, la Oficina Programa Ozono de la Argentina (OPROZ) ha invertido hasta el 2002 alrededor de u$s 40.000.000 con el fin de reemplazar el uso de CFCs por tecnologías menos contaminantes. No obstante, como OPROZ reconoce, estos métodos alternativos sólo brindan una solución provisoria: si bien son más benévolos con la capa de ozono, por otro lado contribuyen al efecto invernadero, incumpliendo el Protocolo de Kyoto. Para no "tirar la pelota" y atender un problema generando otro, Greenpeace propone una tercera opción, aún no muy difundida entre las empresas.

Si profundizamos más la reflexión, incluso el propio oasis puede resultar un mero espejismo. El uso ininterrumpido del aire acondicionado seca nuestras mucosas, mientras el aparente bienestar silencia nuestra necesidad de beber líquidos. Desprevenidos, salimos y entramos, de manera alternada y repetida, de ambientes refrigerados a calurosos y desestabilizamos nuestro termostato corporal regido por el agua.

Entonces, ¿conocemos el alcance que tienen nuestras elecciones, nuestro estilo de vida? Aquí no es válida la frase "No te calentés". Movámonos para que esta información se difunda y así, con conocimientos, podamos tomar mejores decisiones para el bien de todos.

10.2.06

"Basura Cero"... ¿Medio Ambiente uno?

Recientemente, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y Greenpeace Argentina presentaron en sociedad la Ley de Basura Cero, que en rigor fue aprobada el 24 de noviembre de 2005, pero que todavía no está implementada. Las metas son un desafío público: reducir a la mitad la cantidad de residuos enviados al relleno sanitario del CEAMSE en el 2012, y llegar al 75% cinco años después. El ideal de Basura cero sería alcanzado en el 2020.

Residuos de un sistema

Entre 4 mil y 5 mil toneladas de residuos ingresan por día a los rellenos sanitarios. Entre 6 mil y 8 mil cartoneros recorren hoy las calles recolectando basura recuperable. Ambas son dos caras de un mismo sistema que genera desperdicios donde no debería haberlos. Una sociedad de consumo que malgasta recursos naturales y genera contaminación. Un sistema productivo que margina a seres humanos de la posibilidad de acceder a un trabajo.

La novedad de la Ley de "Basura Cero" es combinar la problemática ambiental con la social, algo que en el comienzo del movimiento ecologista le creó cuestionamientos desde otros sectores de la sociedad. Puede que el plan deba ser perfeccionado, pero cuenta en sus comienzos con la ventaja de dar trabajo formal, seguro, salubre y legal a los cartoneros. Sin embargo, no hay demasiada información respecto a las condiciones de trabajo, por lo que el tema deberá seguirse con atención.

Desde el lado ambiental, cada paso que se dé es un beneficio para el desarrollo
sustentable. El reciclaje de residuos no parece ser una opción para los pueblos del siglo XXI, al menos en la medida en que se siga generando este nivel de basura debido a una producción excesiva y gastos innecesarios en la comercialización para poder vender el producto dentro de esta competencia irracional.

El relleno sanitario, y mucho más la inceneración, no son opciones viables. No solo no se reutilizan los recursos, se genera contaminación que empeora la calidad de vida de las personas. En este caso en particular, las que viven cerca de los 3 rellenos sanitarios que CEAMSE (Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado) posee en Gran Buenos Aires.

¿Medio Ambiente, uno?

Si el medio ambiente tiene todo por ganar, ¿por qué los signos de pregunta? Sencillamente, porque estamos en Argentina y las palabras tienen que transformarse en hechos para cantar victoria. Aún falta que el Código de Planeamiento Urbano permita la construcción de los Centros Verdes (Centro de selección de residuos sólidos urbanos secos, para la ley de Basura Cero) donde trabajarían los cartoneros clasificando los materiales reciclables. Y que las empresas licitarias del servicio de recolección de residuo construyan estos espacios, tal y como está estipulado en el convenio.

¿Motivos para el optimismo? Sí, Greenpeace ya trabaja con la Cooperativa El Ceibo donde los cartoneros acordaron con vecinos de Palermo una prueba piloto para la separación de residuos en origen: clasificar la basura en seca y húmeda. Trasladar este hábito a toda la ciudad es una gran desafío cívico, donde los medios también deben actuar. Si todo sale bien, el primer Centro Verde será manejado por la Cooperativa del Bajo Flores, y comenzaría a trabajar desde marzo de este año.

El tratamiento del residuo en los medios

¿Qué hacen los medios al respecto? Por ahora, no mucho. Clarín casi no informó al respecto aunque viene alertando esporádicamente sobre la peligrosidad de los rellenos sanitarios. La Nación hace incapié en los beneficios que tendría la medida para la higiene de Buenos Aires, actitud centralista que no parece tomar en cuenta la trascendencia de lo que quiere hacerse. Página 12, por su parte, se enfoca en el problema social de los cartoneros.

Nos parece importante que su mirada abarque, repetimos, la totalidad de la problemática ambiental. Pasar de acumular basura en lugares que generan contaminación a poder reciclar y generar recursos en forma sana es algo que debería tomarse seriamente. O parece ser que el casillero de "medio ambiente y afines" ya está llenado en estos días por el tema "papeleras".

Seguramente, si cumplimos las metas propuestas, también los periodistas saldrán (saldremos) beneficiados. Buenos Aires será noticia mundial, como la primera megalópolis en enfrentar sustentablemente el problema de los residuos. Y entonces, las 5 mil toneladas no serán más un peso en nuestra espalda, sino un insumo en la balanza de las cosas bien hechas.

Links:
La Nación
Clarín
Página 12
Greenpeace

SECCIÓN: TIERRA/BASURA
http://periodismoambientalarg.blogspot.com/2006/02/tierra_23.html
Nota relacionada: http://comambiental.blogspot.com/2006/03/la-primera-planta-de-biogs-de.html

8.2.06

Historia Ecológica de Iberoamérica

El Lic. Antonio Brailovsky, Ex-defensor del pueblo adjunto en medio ambiente de la ciudad de Buenos Aires, publicó un libro llamado “Historia Ecológica de Iberoamérica: de los mayas al Quijote”, editado por Ediciones Kaicrón y el periódico Le Monde Diplomatique.

En un enfoque transdisciplinario, analiza las condiciones ambientales de la Península Ibérica durante la Edad Media y el Renacimiento, con los cambios que representaron el descubrimiento de América y la fluidez que tomaron las comunicaciones y el intercambio cultural.

También promete publicar este año la segunda parte, bajo el título de “De la Independencia a la Globalización”.
Para más información: kaicron@kaicron.com

7.2.06

Observatorio ambiental

¿Cómo se informan los periodistas?

El conflicto de las papeleras ha puesto el tema ambiental en el tapete de los medios, pero pocos periodistas informan sobre el riesgo ecológico concreto y poco contribuyen a la formación de ciudadanos críticos.

Entre tantas aguas confusas, queremos destacar el espacio y la cobertura que están brindando algunos medios, como el diario dominical Perfil, especialmente en el suplemento “El observador”, a diferentes problemáticas ambientales. A lo que sumamos una nota reciente de Página 12.

No sólo tratan la crónica diaria de los cortes de rutas, turistas ofuscados y declaraciones oficiales en un sinfín ida y vuelta, sino que amplían la información sacando a la luz casos similares que subsisten en nuestro país desde hace décadas, en un peligroso silencio.

Papeleras activas en la Argentina, deforestación arrasadora. ¿Qué tecnologías utilizan? ¿Cómo es el tratamiento de los efluentes? ¿Cómo se preserva el ecosistema en el que están operando? ¿Cómo está la salud de los pobladores cercanos? ¿Cómo la legislación garantiza el derecho a vivir y desarrollarse en un ambiente saludable?

Más que en si se corta la ruta mucho o poco, si se van a reunir o no Tabaré Vázquez y Kirchner, o si Maradona es mejor que Francescoli, lo más importante en la discusión, como queda claro en los enfoques mencionados, se resuelve en dos siglas al parecer más insignificantes: EFC o TFC.

Libre de cloro en su totalidad o libre de cloro elemental. Greenpeace desacredita la primer fórmula, pero no está prohibida por normas internacionales y produce un papel de mayor calidad. Entonces, ¿elegimos más y mejor papel antes de estar seguros de no crear un ambiente insalubre? Creemos que este es el verdadero debate, que no pueden resolver sólo dos presidentes.

Pero claro, no solo eso. Ecosistemas que se modifican para introducir árboles aptos para la industria, malos olores que circulan a gran escala y se transforman en misteriosos problemas respiratorios. Profundicemos la mirada. Veamos más allá de los intereses económicos, políticos y cortoplacistas o muy pronto no habrá más allá.

Diario Perfil, El Observador, “Y por casa cómo andamos” y “En Europa sí se consiguen”, domingo 5 de febrero de 2006, pp.2-7.
Página 12, "Y por casa como andamos" lunes 6 de febrero de 2006.


3.2.06

¿Qué somos?

"¡Tiburones!", gritaba un comercial de yogur para chicos.

Entonces eso ratificaría nuestro posible parentezco con los peces, aunque tenemos semejanzas notorias con los simios y con otras especies animales. Por ejemplo, algunos llevamos más o menos un carácter de víbora; otros, más o menos poder para volar. Y de acuerdo con la lógica evolucionista podríamos ser descendientes de microorganismos y recontra-tátara n nietos de un matrimonio natural entre determinados gases y el rayo de una tormenta.

Siguiendo esta teoría –sin el interés de desacreditar u ofender a los exégetas del génesis– cabe preguntarse cuál sería el ADN que nos une en esta amplísima familia conformada por seres vivos y también por cosas aparentemente inertes (no las llamemos inanimadas porque muchas religiones encuentran anima –alma- incluso en las piedras).

Filósofos de la Antigua Grecia imprimieron una respuesta en la historia, proponiendo que todas, pero todas las cosas están compuestas por cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua, que se combinan y se separan de innumerables formas bajo dos fuerzas activas y opuestas como lo son el amor y el odio o la afinidad y la antipatía.

Tierra que nos da el suelo donde vivir, crecer, cultivar, criar, interactuar y el polvo del que venimos y en el que nos convertiremos.
Aire para respirar, insuflar y exhalar pensamientos y sentimientos hacia nuestros hermanos.
Fuego que nos brinda energía para transformar el frío en calor, la noche en luz, los sólidos en líquido y el líquido en vapor.
Agua para regar de vida, llorar las penas, transpirar el esfuerzo, fluir y confluir.

¿Y no hay un quinto elemento?
Aristóteles lo llamó aither y lo describió como superior, habitante de los cielos. Para otros pensadores, fue un esbozo de panacea universal.

En este humilde blog, creemos en la omnipresencia de los cuatro elementos, movidos por fuerzas que escapan aún de la compleja simplicidad del amor-odio. Porque suceden cosas que a veces no comprendemos.

Y en la búsqueda de un equilibrio entre la vida y la muerte, lo que hacemos y lo que queremos hacer, la incógnita y el descubrimiento, creemos que el quinto elemento es la comunicación.

Para comprender un poco más el medio ambiente en que vivimos y que construimos –o destruimos– a diario.
Para reflexionar sobre lo que nadie habla porque no quiere, no se anima o no se le ocurrió.
Para contribuir a una cultura que piense en el hoy como heredero global que no reniega de su pasado sino que aprende de él y proyecta un futuro mejor para todos.

Bienvenidos a nuestro espacio.

1.2.06

Papeleras: ¿el medio ambiente en los grandes titulares?

De la lógica política a la lógica ambiental

A primera vista, la gran novedad que ocasionó el acontecimiento de "las papeleras" es su repercución mediática. ¿Podemos decir, entonces, que el medio ambiente ingresó como nunca antes entre los temas principales de la opinión pública? A pesar del gran espacio en los flashes informativos, las placas de los noticieros y los centímetros cuadrados de papel en los más importantes diarios nacionales, no es tan seguro que el medio ambiente, como tal, haya ingresado en la mentalidad de argentinos, de uruguayos y de quien consuma las noticias del conflicto.

Porque el conflicto, bien dicho así, es visto en primer medida como político. Conflicto diplomático, casi limítrofe, como propuso un diputado del Frente Grande: piensa que es una buena idea el arbitrio del Vaticano para emular así la disputa con Chile años atrás. ¿Cuál es la lógica de esta propuesta? ¿Es una cuestión de buen entendimiento? ¿No hay un criterio más trascendente? ¿No existen los científicos competentes, y los políticos que actúen en consecuencia?

Es que, parece cada vez más, las papeleras son una piedra en el zapato de las relaciones entre estos países hermanos, no un tema preocupante en sí mismo. Vale decir: la noticia es el piquete. Y se hace, así, una substitución del tipo "punta del iceberg por iceberg" al igual que con los piqueteros (los originales) y la problemática social. ¿Dónde está la problemática ambiental bien tratada en los medios? En muy pocos medios. De eso, casi, no se habla.

En Argentina tampoco son distintas las cosas. "Es sólo un tema ambiental", dicen que dijo Néstor Kirchner. Entonces, el desconcierto crece. Aquí, traducimos: no importa lo ambiental, lo relevante es lo político. No vamos a negar la conexión, pero lo cierto es que hay demasiadas diferencias. En primer lugar, lo político parece que tiene un tiempo medido en períodos electorales. Lo ambiental tiene un tiempo casi imperceptible, a veces tarda siglos, pero que siempre avanza. Entonces, deberíamos tener en cuenta el conocido adagio ecologista "la naturaleza no es una herencia que recibimos de nuestros padres, sino un préstamos hecho de nuestros hijos".

La perspectiva ambiental

¿Qué quiero decir con esto? Que el medio ambiente no entiende de políticos, y menos entiende, todavía, de naciones. Centrar una discusión ambiental como si fuera un conflicto diplómatico es desviar la mirada en forma tal que casi no se ve la verdadera problemática. Y esa, la conocen todos los ambientalistas. La deberíamos conocer todos. Porque nos involucra a todos. Esto es lo que debería estar siempre en la agenda pública.

Así, cuando se habla de papeleras se hablaría de problemáticas mucho más profundas. ¿Para qué usamos los papeles? ¿Cómo puede reemplazarse este material? ¿Cómo puede reducirse su uso? ¿Cómo generamos más y mejor papel reciclado? ¿Cuál es el costo que estamos dispuestos a pagar para seguir usando el papel? Y no hablo aquí de costo económico como tal, sino de bosques que se talan y de ríos que sufren los desechos del proceso productivo.

No se trata de ser fundamentalista. Seguramente, papel necesitaremos. Al menos en los próximos años. Pero se trata de ser concientes de que el verdadero conflicto está en cada uno de nosotros, en cómo usamos los recursos para un desarrollo sustentable. De cómo sobreponernos a esta sociedad consumista que, de seguir así, pronto se va a devorar a sí misma.
En ese momento, entonces sí, el medio ambiente va a estar en nuestras cabezas. Que "las papeleras" tengan otro papel para todos, y que la política se ocupe en verdad del medio ambiente, no de ella misma.