29.5.10

El "ambiente" oficial del Bicentenario

El ambiente tuvo su Posta en el Paseo del Bicentenario por la que caminaron más de 55.000 personas, según la Secretaría de Ambiente de la Nación. Su objetivo fue plasmar de manera didáctica "200 años de realidad ambiental enmarcada en hechos sociales, políticos y culturales".



Su participación entre las muestras de las provincias y de cinco ministerios fue atractiva, en tono con la celebración, pero al mismo tiempo dejó en evidencia que el ambiente como política de Estado todavía es más un discurso que realidad.


26.5.10

Otro Bicentenario, por un país con raíces

Fueron dos días de ferviente rebeldía. Las organizaciones que se convocaron en "El Otro Bicentenario. El Bicentenario de los Pueblos" no se amedrentaron por la masiva concurrencia que llenó la 9 de julio en el festejo oficial. Por el contrario, a unas pocas cuadras, en la Plaza de los dos Congresos, el lema del encuentro fue "Nada que festejar, todo por hacer". Sin embargo, también hubo quienes propusieron celebrar que "estemos juntos empezando un cambio".



El liderazgo del Bicentenario alternativo fue de dirigentes de los pueblos originarios que no se adhirieron a la marcha de la semana pasada, la que fuera recibida por la presidenta Cristina Fernández. Pero el encuentro tuvo ayer su propia caminata circular, quizá con otra concepción de los espacios y de los tiempos, donde el canto más escuchado fue "La tierra no se vende, la tierra se defiende". Voces tímidas intentaron un "Presidenta, escucha, y súmate a la lucha" pero pronto fueron reemplazadas por cantos más combativos como "Tortura y represión, la herencia de Colón".

De la resistencia a la rebeldía. Antes de la marcha, habían pasado charlas y debates de diverso tipo. Entre ellas, las más destacadas fueron las de apertura y cierre, con las luchas socioambientales y las de los pueblos originarios. En ambos casos, la clave principal fue el conflicto territorial, en donde los enemigos comunes son las corporaciones minera y sojera. Es el fundamento principal para subrayar la continuidad del colonialismo, como propuso pensar El Otro Bicentenario.

Uno de los discursos más duros en el primer día fue el de Javier Rodríguez Pardo, de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC), quien expresó que como "vienen por todo" hay que "estar preparados" y llegó a mencionar como experiencia exitosa el caso de Vietnam. En la misma línea, fue aplaudido cuando propuso no hablar más de "resistencia" sino de "rebelión" y pronosticó que el aumento de las luchas sería enfrentado con más represión. Queda por debatir si esta es la única alternativa posible para evitar el saqueo y la contaminación, así como si es imposible pensar en un cambio de sociedad sin un combate violento.

"Existimos y estamos vivos". Con un grado mayor de humildad y más cercanos a la experiencia cotidiana fueron algunos testimonios de integrantes de las comunidades indígenas del norte y del sur del país. Una constante fueron las historias de sufrimiento ante las injusticias pero también el afirmar "nosotros somos jóvenes, nos levantamos y decimos basta a los atropellos". El mismo acto de expresarse era para ellos importante: llegar a Buenos Aires para manifestar que, a pesar de todo, "estamos vivos", "soy aborigen y me siento orgulloso".

"Este año, el del Bicentenario, tengo una noticia que quiero compartir con ustedes, hermanos, compatriotas", comenzó su mensaje Octorina Zamora. Ella encontró un motivo para festejar: su hija se recibe este año como la primer médica wichi, gracias a la ayuda del comandante Fidel Castro. Así, concluyó su participación exclamando, entre las aclamaciones de los presentes: "¡La revolución cubana nos está demostrando que podemos ser libres y sacar al carajo a todas las multinacionales!".

¿Qué se dijo? En el mismo encuentro, hubo una cobertura en vivo de la Red Nacional de Medios Alternativos. El primer entrevistado fue Enrique Mamani, de ORCOPO (Organización de Comunidades de Pueblos Originarios), uno de los principales referentes, quien expresó que la whipala es la bandera que representa la "unidad en la diversidad" propuesta por los pueblos originarios, sustentada en la comunión de todas las manifestaciones de vida. Estuvieron presentes organizaciones socioambientales, como OSABAIRES o los vecinos de Laguna de Rocha.

Pero, como era previsible, la cobertura mediática fue muy escasa, solo un artículo breve de Darío Aranda ayer en Página 12, en el que remarcó que El Otro Bicentenario "comparte gran parte de las reinvindicaciones" con la "Marcha de los Pueblos Originarios" recibida por la presidenta. También hoy hubo una crónica en Tiempo Argentino y una más interesante columna del antropólogo Carlos Martínez Sarasola, en la que reinvindica la participación de los pueblos indígenas en la Revolución de Mayo, donde el horizonte de convivencia fue desterrado por la generación de fines del Siglo XIX.

Comunidades y Estado. "Todos somos paisanos de la misma tierra", había dicho ya Túpac Amaru II, un mestizo que dirigió la rebelión anticolonial. La frase fue rescatada por los organizadores de El Bicentenario de los Pueblos, en la que participa la Cátedra Abierta de Estudios Americanistas. Y está en sintonía con la idea de que "La revolución de Mayo fue traicionada" con que Indymedia había sintetizado el pensamiento de Mamani.

En este sentido, la exclusión por parte del Estado Nacional se condensa en la denuncia de Marta Bustos, mapuche de El Corcobado, sobre el terrorismo de estado aplicado por el gobernador de Chubut, en una brutal represión. "Éramos naciones sin estado", manifestó Moira Millán, otra de las referentes del pueblo mapuche, quien agradeció también al pueblo argentino: "Este es el más claro ejemplo de unidad y construcción en la diversidad. Es el principio del nuevo diálogo".

La Marcha, la Danza."Sí a la Vida, a la cultura popular, al bicentenario de l@s de abajo y tod@s los que luchan por territorio, justicia y dignidad", sintetiza sus aspiraciones la convocatoria del Otro Bicentenario. Se trata de pensar un proyecto de país, llamado Argentina, en el que se pueda integrar respetando las diferencias. La marcha fue un cierre pero a su vez marcó un inicio, tal vez por eso el trazado circular que partió y volvió del mismo punto en la Plaza de los Dos Congresos.

En las calles hubo gritos de rebeldía y también de alegría, o mejor dicho los dos sentimientos juntos. Los sikus pusieron música para que la caminata se transformara en danza. En el camino, por la calle Talcahuano, hubo escraches a distinta Casas de las Provincias. "Las tierras robadas, serán recuperadas", se cantó. Al regresar, desde el Congreso se escuchaba a todo volumen la Marcha de Sarmiento. "Eso es provocación", dijo uno de los caminantes, un poco en broma y un poco en serio.

23.5.10

Los Medios y los Defensores del Ambiente

Debates, revelaciones y trascendidos. Hace una semana se realizó en la Ciudad de Buenos Aires el "1° Seminario Nacional sobre el Rol del Defensor del Pueblo y los Medios de Comunicación para la protección de los Derechos Humanos y el Ambiente". El programa organizado por la Defensoría del Pueblo de la Nación y la Asociación Argentina de Periodistas Ambientales (AAPA) fue amplio: Niñez, Minería, Reconquista, Gualeguaychú, Agropecuario, Salí - Dulce, Matanza - Riachuelo, Incendios en el Delta, ONGs, Ley de Glaciares y Defensorías.

En realidad, el título de sesión de cierre era "Defensorías y Medios", pero el rol de los periodistas y de las empresas de comunicación estuvo ausente, excepto por menciones puntuales en otras mesas, pero sin la profundidad y la calidad que tuvieron otros temas. Consultado por ComAmbiental, Juan Luis Peri (AAPA) adujo esta carencia a la falta de tiempo y estuvo de acuerdo en que "los medios concentrados están ausentes de la agenda de la gente y presentes en la del poder propio. Sin lugar a dudas que esto es parte de una discusión".


21.5.10

Una caminata por territorio e identidad

Ayer fue un día histórico. Concluyó en Plaza de Mayo, entre el Cabildo y la Casa Rosada, a días del Bicentenario Argentino, la Marcha de los Pueblos Originarios con el lema "Caminando por la Verdad, hacia un Estado Plurinacional". Entre sus principales reinvindicaciones, se destacan el derecho a la identidad cultural, la preservación de su cosmovisión y sus formas de vida, que no pueden ser posibles sin que se cumpla con el derecho al territorio, hoy vulnerado por terratenientes sojeros y empresas mineras.



Por ello, en el marco del pedido de un Pacto con el Estado con los Pueblos Originarios, se demandó el cumplimiento de la ley 26.160, del 2006, que impide el desalojo de pueblos indígenas y un relevamiento de sus territorios ancestrales, pero que el año pasado sufrió una nueva prórroga en sus plazos. La presidenta Cristina Fernández recibió a representantes de organizaciones indígenas y anunció la creación de una Comisión de Análisis de la Propiedad Comunitaria Indígena, que dependerá del Ministerio de Desarrollo social.


Reparación de la Pacha-Mama. Uno de los punto principales del documento que sirvió como fundamento a la marcha, fue el pedido explícito de respecto a la Madre Tierra. En coincidencia con el Encuentro de los Pueblos convocado por el presidente de Bolivia Evo Morales, pidieron por un Tribunal de Justicia Climática y Ambiental "que instale la salud y la vida de nuestra Madre naturaleza por encima del Código de Minería, de la destrucción de los desmontes, y del avance destructor de la industria Sojera".

Asimismo, refiriéndose a un tema de agenda política, reclamaron "la intangibilidad de los Glaciares, fuente sagrada del recurso Agua", aunque sin referenciar un proyecto de ley en particular. En el mismo sentido, otro fuerte reclamo fue la derogación del código de minería, que viene de la época menemista, y que dio lugar al avance de las empresas trasnacionales que hoy ponen en peligro comunidades indígenas de la Cordillera de los Andes.

Pero también su declaración principal sobre la identidad cultural está enraizada con la Madre Tierra. Por ello, señalan como su patrimonio: "Conocimientos, saberes y prácticas que sostienen nuestros sistemas de salud, nuestros sistemas de producción, y nuestros sistemas educativos, que sostienen identidades basados en principios éticos y morales, que pueden ser alternativas para una sociedad que hoy en día esta acostumbrada a un sistema basado en la violencia, el consumismo y la explotación de nuestra madre naturaleza".

Pueblos y pueblos. Llegaron luego de ocho días de marcha en tres columnas que salieron desde distintos puntos del país, en búsqueda de hacer visibles los reclamos de 30 pueblos indígenas. Darío Aranda expresó en Página 12 que se trata de "un sector organizado, pero atomizado", y por ello hubo también organizaciones que se opusieron a la conducción de la marcha, impulsada por la Confederación Mapuche de Neuquén, la Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita (UPND de Tucumán), la Coordinadora de Organizaciones Kollas Autónomas (Kollamarka de Salta) y el Consejo de Autoridades Indígenas de Formosa.

Uno de los puntos de controversia fue el apoyo que le brindó a la marcha la organización jujeña Tumac Amaru, que dirige Milagro Sala, quien tiene vínculos con el kirchnerismo. Sin embargo, los pedidos que se realizaron al gobierno nacional fueron muy importantes y algunos de ellos que se oponen a políticas centrales del gobierno nacional, como el apoyo a la mega-minería. Esto también quedó claro en el artículo principal del periodista de Página 12.

Así las cosas, el esperado encuentro con la Presidenta dejó al menos un sabor agridulce para las organizaciones de los pueblos originarios. Del discurso de los representantes presentes, Fernández destacó su conformidad con que "se sientan argentinos" y les expresó que "discriminación y olvido no son solo patrimonio o sufrimiento de los pueblos originarios", sino que también es algo que afectó a los inmigrantes en Argentina y el mundo. "Gracias por el homenaje", concluyó en tono autorreferencial.

Culturas originarias. Las palabras de la Presidenta Fernández no contemplaron como era debido la preexistencia de los pueblos indígenas reconocida por la Constitución Nacional, que establece la preponderancia de sus reclamos como forma de reparación histórica. La comparación de su sufrimiento con el de los inmigrantes se parece al discurso que menciona que antes de la conquista española también existían guerras entre los pueblos indígenas. Todo ello no deja de ser una justificación que intenta suavizar el hecho histórico del genocidio colonial.

Asimismo, la falta de información y el temor a quienes fueran considerados como los "enemigos" de la "civilización", hacen también que la sociedad desconfíe de sus reclamos por los territorios ancestrales. De todos modos, el conflicto en realidad se establece mayormente con los poderes económicos concentrados, tanto con los grandes terratenientes como con las corporaciones mineras, así como con los distintos Estados Provinciales que acompañan este sistema de propiedad privada.

Es necesario destacar nuevamente que los pueblos originarios no quieren eregirse como "dueños de la tierra" sino que ellos son "parte de la tierra", por lo que el territorio es imprescindible para mantener su identidad comunitaria. A su vez, a lo largo de su historia, que va mucho más allá de los 200 años, han aprendido a convivir con ese entorno natural de forma tal de construir una cultura ambiental con prácticas y saberes ancestrales. Esto constituye un patrimonio muy rico, que hoy está menospreciado, y del que podríamos aprender para superar esta crisis ecológica.

Un Mensaje de Paz. "El Bicentenario debe ser la oportunidad histórica para generar el acto de reivindicación que las naciones originarias esperan en el silencio de sus montes, cordilleras, estepas, valles y montañas. Un silencio que ha sido interrumpido por el tronar de motosierras que todo desmonta, el rugido de topadoras y explosivos de las mineras que todo lo vuelan, el ingreso de petroleras que todo lo envenenan, la penetración de iglesias y sectas que todo lo convierten, partidos políticos y ofertas electorales que quiebran toda la unidad comunitaria".


Ver también: Informe del INADI Nº 3: Pueblos Indígenas – Originarios
ComAmbiental (Archivo): Pueblos indigenas .

16.5.10

Por una comunicación más saludable

El año pasado, la gripe A(H1N1) desnudó la vulnerabilidad de la población mundial, no tanto por la enfermedad en sí misma sino por la confusión generada desde los organismos de salud y a través de los medios masivos de comunicación. Esta semana se realizó la I Jornada Internacional de Comunicación y Salud con el objetivo de repensar este y otros temas de salud pública para no incurrir en los mismos errores.



"¿Cómo podemos pensar la comunicación para la salud y la salud en la comunicación?", esta fue una de las preguntas que guiaron la actividad, que contó con la presencia de especialistas argentinos y españoles. Y para ello trabajaron la Universidad de Flores junto a CINECYS (Centro de Investigación en Comunicación y Salud), una joven fundación que tiene como objetivo "contribuir con la producción y difusión de conocimiento en los campos de la comunicación, la salud y el ambiente".

12.5.10

Glaciares: El regreso de la Ley vetada

Las comisiones de Recursos Naturales y de Minería de la Cámara de Diputados resolvieron ayer en una reunión conjunta dictaminar sobre los proyectos de Ley que tienen por objeto la protección de los Glaciares y el ambiente periglaciar. En el conteo de las firmas, se impuso el mismo proyecto que fuera presentado por la diputada de mandato cumplido Marta Maffei y que en 2008 fuera votado por unaminidad en ambas Cámaras del Congreso Nacional, para ser vetado luego por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.



Así, el proyecto que ahora apadrina Miguel Bonasso como presidente de la Comisión de Recursos Naturales obtuvo la firma de 23 diputados, imponiéndose al proyecto que presentó el año pasado el senador Daniel Filmus, que tiene media sanción de la Cámara alta, que llegó a las 16 firmas. Las principales discusiones tienen que ver una con el concepto de "ambiente periglaciar", en la que hace énfasis Greenpeace, y la otra con la confrontación del interés general a un ambiente sano contra los intereses de mega-mineras, que denuncian las asambleas socioambientales.


Historia de un enfrentamiento. Ya se preveía el debate desde la apertura del Congreso, y desde hace mucho más aún, porque el veto del Poder Ejecutivo a la Ley de Glaciares en el 2008 fue el punto final de la separación de Bonasso y otros diputados del bloque oficialista que antes integraban. Hoy se logró insistir con el proyecto original gracial al rol protagónico del inter-bloque de centro-izquierda de Proyecto Sur, que fue acompañado por la mayoría de los diputados de la oposición.

En la vereda de enfrente, quedaron los diputados kirchneristas, defendiendo el nuevo proyecto de Filmus, realizado bajo las instrucciones del Poder Ejecutivo nacional, y que obtuvo la media sanción votada por unaminidad en el Senado. El mismo se redactó luego del denominado "veto Barrick", por el lobby que realizó esta empresa para proteger sus intereses, que fuera confesado en su momento por la ex secretaria de Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, cuya discrepancia con la Presidenta terminó de separarla de su cargo.

Este dato fue recalcado en la reunión de hoy por Bonasso, quien a su vez destacó que la norma de Filmus estaba viciada por los intereses mineros, y la confirmación de esto estaba en declaraciones de Ricardo Martínez, presidente de la Cámara Minera de San Juan. Este empresario habría dicho que si se hubiese aprobado la Ley de Maffei, no se habría podido realizar el proyecto minero de Veladero, ya que está ubicado en un ambiente periglaciar, según estaba estipulado en el proyecto original.

Los debates. Justamente, este punto es el gran tema de debate, que enfrenta incluso en segunda instancia a la ONGs internacionales con las asambleas socio-ambientales y otras organizaciones de apoyo. Cuando ya se había terminado la lista de oradores, el vice-presidente primero de la Comisión de Recursos Naturales, el kirchnerista Jorge Cejas, quiso leer un comunicado de Greenpeace, pedido que fue denegado y que causó rechazo entre algunos ambientalistas presentes.

Sucede que se dio a conocer que el director de campañas de Greenpeace Argentina, Juan Carlos Villalonga, criticó el proyecto de Bonasso porque "no define el ambiente periglaciar", según le expresó a la prensa, y esto lo torna inocente, genérico y peligroso. Esta declaración tuvo eco en la reunión, puesto que algunos legisladores se mostraron preocupados por la juridicidad de la norma, en tanto que las leyes de presupuestos mínimos, como es la de glaciares, tienen problemas para llevarse a la práctica.

Así se produjo el virtual enfrentamiento con organizaciones de base como Conciencia Solidaria o la Unión de Asambleas Ciudadanas, que consideran que la única legislación que puede proteger los glaciares y el ambiente circundante contra la contaminación minera es la presentada en su momento por Maffei. De hecho todo esto se discutió mucho a fines del año pasado, por eso ante las posturas tomadas y enfrentadas, la iniciativa de Bonasso, Fernanda Reyes y otros diputados relacionados con la lucha contra la mega-minería fue sacar el dictamen sin más dilaciones.

Reflexiones al paso. Finalmente, la tercera convocatoria a debatir fue la vencida y un capítulo se dio por concluido, ya que existían expectativas por ver cuál de los dos proyectos obtenía el dictámen de mayoría de las Comisiones. Al comenzar la reunión de dos horas, Bonasso había deslizado una apreciación suspicaz en este tono: "¿Por qué el proyecto original fue votado en su momento por unaminidad en ambas cámaras, incluido Gioja, y luego los diputados oficialistas renegaron de esa decisión? No quiero pensar que votan sin conciencia...".

El argumento que hoy sostiene el oficialismo se resume, por el contrario, en que "se perfeccionó la Ley sin modificar en nada su espíritu". Sin embargo, la lectura crítica puede ser que el proyecto logró pasar con éxito por ambas cámaras en el 2008 porque los legisladores no se habían dado cuenta de que una simple "ley de glaciares" podía interferir en los intereses de las corporaciones mineras y de los gobiernos provinciales. La discusión continuará en el recinto.


Imagen: La ONG Conciencia Solidaria pide una ley igual a la vetada.

11.5.10

Petroleras británicas y desastre submarino

En estos días, el mundo se estremece ante la catástrofe ecológica en el Golfo de México: la exploción de la plataforma Deepwater Horizon está soltando al ambiente una gran cantidad de petróleo que contamina y perturba el ecosistema marino. No se trata de un derrame habitual a causa de un accidente, sino de una gran falla de la corporación petrolera British Petroleum (BP), en donde un flujo de 750 mil toneladas de crudo brotan por día desde 1.600 metros de profundidad, que aún no pudo detenerse pese al intento hecho ayer.



Mientras tanto, en Argentina las noticias hablan también de un conflicto diplomático con Gran Bretaña, por la exploración de crudo en la plataforma submarina de las Islas Malvinas. Esta actividad también comienza a ser criticada por organizaciones ambientistas como Falklands Conservation, ya que no se realizó un estudio de impacto ambiental, en aguas donde la profundidad es de 3 mil metros, es decir, el doble que la zona donde las cámaras apuntan hoy.

5.5.10

¿Una Sudamérica con Política Ambiental?

Por Eduardo Soler.

Ayer concluyó una nueva Cumbre de la UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas), una organización política impulsada por los gobiernos "progresistas", que desde el pensamiento ambiental puede abrazarse por promover la necesaria articulación continental. Sin embargo, en la actualidad este programa se ejecuta en la realidad con el interés de ampliar el modelo económico extractivista que condensa la IIRSA, (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional SurAmericana).

A su vez, el conflicto por la pastera (ex)Botnia fue, y es, un motivo de grave crisis para este organismo en proceso de consolidación, que deja varias lecciones a considerar. Por un lado, existe la evidencia de que es necesario crear un organismo que consensúe políticas ambientales comunes y medie en disputas internacionales y, por el otro, es una muestra de la creciente demanda de los pueblos de proteger su territorio frente a los intereses de las corporaciones trasnacionales.


Las cuencas del Mercosur. "El Mercosur carece aún de una legislación ambiental común que establezca los estándares que deben ser respetados en todo su territorio y evite así cualquier forma de dumping ecológico, laboral o fiscal por parte de las grandes multinacionales", escribió el diputado Fernando Iglesias (Coalición Cívica). Este fue el diagnóstico realizado por el conflicto entre Argentina y Uruguay, y la propuesta es "crear una agencia ambiental del Mercosur", que ya cuenta con un Acuerdo Marco para esta temática.

Por su parte, los presidentes de ambos países se reunieron y declararon abierta una nueva etapa luego del fallo de la Haya, donde buscarían la cooperación, el diálogo y el monitoreo conjuntos. En ComAmbiental, ya hemos considerado que la estrategia de nacionalización y judicialización que adoptó la Asamblea de Gualeguaychú llevó a esta situación de enfrentamiento con el pueblo de Fray Bentos.

Por esto es destacable la opinión de María Ortiz de la ONG REDES, capítulo uruguayo de Amigos de la Tierra, que le expresó a IPS que el corte del puente y la campaña contraria al turismo en Uruguay "consolidaron el apoyo de la opinión pública a la empresa" y que espera que ahora sí la discusión pueda centrarse en "el modelo productivo y el tipo de economía que representan estos proyectos". Para el politólogo Vicente Palermo, los "vecinalistas" de Gualeguaychú perdieron también apoyo de la sociedad argentina.

Si se logra superar, entonces, la etapa de nacionalización, podrían discutirse las contradicciones internas que tienen las posturas predominantes de ambos lados del río. Y si la prioridad es fortalecer la CARU, como sostienen investigadores del CONICET, el siguiente paso es diseñar políticas a partir del concepto de cuenca hídrica, en el que debe existir un acuerdo entre los pueblos del riesgo que se está dispuesto a asumir socialmente frente a la contaminación que generan diferentes actividades productivas.

¿Unidos frente a las trasnacionales? Si superamos la consideración de este caso particular, de enfrentamiento bilateral, pronto debemos poner la mirada a escala regional- continental, para toda América del Sur. En este sentido, se hace imprescindible construir una institucionalidad fuerte que no solo actúe como "grupo de apoyo" frente a crisis políticas o amenazas a las democracias (como el caso de Bolivia), sino que cimiente un sistema jurídico autónomo de la centralidad del sistema mundial.

Esto de por sí constituye todo un desafío, que está relacionado con la manera de posicionarse en el proceso de la globalización, donde existen fuertes actores conocidos como las corporaciones trasnacionales. Hace poco, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, convocó justamente a la UNASUR a apoyar la decisión de su país de luchar contra una petrolera con base en Estados Unidos, que se encuentra en un litigio jurídico por un supuesto incumplimiento de un acuerdo bilateral de inversiones.

Sin embargo, este tipo de declaraciones tienen una grave contradicción con la mayoría de los hechos que ocurren, como ya hemos comentado para el caso de Ecuador, pero cuyas consideraciones pueden generalizarse en toda América del Sur. La misma crítica también puede hacerse a la Cumbre convocada por el presidente Evo Morales para defender los derechos de la Madre Tierra y asumir una posición crítica frente al Acuerdo de Copenhague sobre Cambio Climático.

Pero allí la situación se complejiza todavía más, porque este camino trasado por los países del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra américa) es inverso al hecho, sobre todo, por Brasil, que fue una de las potencias emergentes que impulsó el Acuerdo de Copenhague. Aún sin contar esta diferencia, el modelo económico extractivista, basado en la exportación de recursos naturales agrícolas y mineros, atraviesa todos los países de nuestro contienente generando conflictos socioambientales de diverso tipo.

¿Una Agenda Ambiental del Continente? El primer punto, entonces, es tomar la fuerte decisión de cambiar la matriz económica, para la cual parece no "alcanzar" con los gobiernos "progresistas", sumergidos en el imaginario "desarrollista". El cambio, tal vez, pueda buscarse en la emergencia de las organizaciones socioambientales y los movimientos campesino-indígena, a la vez que en nuevas propuestas como la sustentada por el Partido Verde, sobre todo en el caso de Brasil, y es para estudiar el fenómeno en Colombia.

Una vez logrado esto, la agenda ambiental para el UNASUR es amplia e incluye sobre todo cambiar la matriz energética, alcanzar la soberanía y seguridad alimentarias, detener la mega-minería química, re-pesar la política industrial y proyectar una educación ambiental. El desafío es aprovechar las grandes potencialidades que tiene América del Sur, sobre todo a través de las economías regionales y la complementariedad, con la discusión de nuestros modos de vida en el Sur del Mundo.