25.4.08

Día de la Tierra con novedades sobre Residuos

El martes pasado, Día de la Tierra, ocurrieron dos hechos importantes para la Ley de Basura Cero en la Ciudad de Buenos Aires. Volvieron las reuniones de la Comisión Asesora integrada por diversas ONGs, empresas y particulares. Por la noche, CQC emitió una nota "sin desperdicios".

Compartimos el episodio del programa de Mario Pergolini para luego sacar algunas conclusiones.



Después de este informe, con la crítica humorística que caracteriza a CQC, quedó claro que los más altos funcionarios del Gobierno de la Ciudad -sin discriminar banderas partidarias- desconocen los postulados de la Ley 1.854 de Basura Cero.

De allí resulta importante la continuidad de la Comisión que no se reunía desde el cambio de gestión. Su rol consiste en asesorar y controlar la implementación de la Ley que, como recordó Juan Carlos Villalonga de Greenpeace, "tiene plazos concretos". El primer objetivo está cerca: reducir el volumen de residuos a depositar en los rellenos sanitarios en un 30% para el año 2010.

Con la renuncia del Subsecretario de Higiene Urbana, Gustavo Grasso, la flamante Agencia Ambiental encabezada por Graciela Gerola tomó la posta temporaria para convocar y coordinar las próximas reuniones.

Gerola -exfuncionaria de la CEAMSE que participó de la Comisión el año pasado- defendió al gobierno de Macri aludiendo a que "la Ley de Basura Cero es un tema prioritario para esta gestión". Asimismo desmintió trascendidos en los medios: "No hay ninguna intención de incinerar en la Ciudad de Buenos Aires ni en ninguna otra parte, ni sostenemos que los rellenos sanitarios son la única alternativa".

Para estar atentos
El Ministerio de Ambiente y Espacio Público está elaborando el borrador de los pliegos de licitación para los servicios de limpieza pública que en mayo tratará la legislatura porteña. Miembros de GAIA exigieron que la Comisión también participe en su redacción, dado que los pliegos forman parte de la aplicación de la ley de Basura Cero. Si bien el Jefe de Gabinete del Ministerio, Fabián Rodríguez Simón, se escudó en la falta de tiempo, las puertas quedaron entreabiertas.

La actitud positiva del gobierno pudo haberse generado tras la denuncia mediática que realizó Greenpeace días anteriores de que "Macri boicotea la Ley de Basura Cero".

Por otro lado, la nota de CQC se había promocionado ya en marzo, en los adelantos del primer programa del nuevo ciclo 2008. Sin embargo salió recién el martes último. ¿Qué negociación pospuso el informe? También fuentes confiables se quejaron de que hay otro reporte de CQC sobre el atraso en la implementación de los Centros Verdes que aún no salió al aire. ¿Por qué? ¿Qué están esperando?

Y mientras tanto, los cartoneros parecen estar al costado de la vía -literal y metafóricamente- observando el tren blanco que no pasa y las alternativas que se barajan sin su opinión.

22.4.08

Tierra y Medio: 2º Tiempo para la Reflexión Ambiental

Como hace dos años, este 2008 proponemos replicar la iniciativa del tiempo para la reflexión ambiental, desde hoy Día de la Tierra hasta el 5 de junio, Día del Medio Ambiente. En esta oportunidad, la propuesta es que elijan y comenten dos problemáticas ambientales con sus posibles soluciones: una como consumidor y otra como ciudadano.

Desde ComAmbiental, procuramos aportar a la solución de estos problemas partiendo de la concepción de que la toma de conciencia es un factor imprescindible. Por ello, además de aportar información en noticias y del análisis a partir de la observación de medios, buscamos fomentar una opinión pública activa, que participe a través de caminos democráticos a la conformación de políticas públicas tendientes al desarrollo sustentable.

La idea es reflexionar que desde lo cotidiano cada uno puede actuar al menos de dos formas:
-como consumidores: conocer la huella ecológica que implica la producción por empresas o cooperativas de cada bien o servicio que consumimos, y tratar de elegir (o generar) los que sean más limpios
-como ciudadanos: saber qué plantean los partidos y las ONGs respecto al planeamiento de las políticas ambientales, y acompañar (o proponer) las iniciativas más saludables para el bien común.

Ambos caminos remarcan la importancia de la participación responsable, porque comprar y votar no son procersos pasivos, sino que implican la sensibilización hacia los problemas que afectan tanto a la naturaleza como a la sociedad y la concienciación sobre cada temática a través del aprendizaje y la reflexión. Que este día de la tierra sea un punto de partida para poder involucrarse más en el destino común que significa convivir en un mismo planeta, algo que a veces olvidan los empresarios contaminantes y los políticos corruptos.

Para participar, los autores de un blog pueden publicar una entrada y enviarnos el link. Los otros internautas pueden dejar aquí un comentario. En todos los casos, pueden enviarnos un mail para mayor información.

Artículo relacionado:
1º Tiempo para la reflexión ambiental (2006): Pide tres deseos por la Tierra en su día

Visiones en el día de la tierra. También como receptor se puede ser un sujeto activo, eligiendo qué se puede leer y ver, y haciendo un consumo responsable y reflexivo de lo que producen los medios y otras industrias culturales. Para este día especial, pueden verse distintos programas en televisión por cable.

17.4.08

Día de los campesinos, la otra agricultura

Casi olvidados en la cortina de humo que los separó de casi todo, entre ellos los medios de comunicación masiva, ayer escracharon a Monsanto. Durante el día mundial de la lucha campesina, el Movimiento Nacional Campesino e Indígena (MNCI) se manifestó en 7 provincias para "rechazar el actual modelo agropecuario, impulsar la reforma agraria integral, la soberanía alimentaria y expresar las voces campesinas e indígenas en lucha, lejanas a las entidades patronales que pretenden representar `el campo´".





Mientras la Sociedad Rural, Coninagro, Federación Rural y Federación de Asociaciones Rurales mantien reuniones con las primeras líneas del gobierno nacional luego de haber demostrado que pueden desabastecer al país, las organizaciones del interior profundo que nuclean a unas 15 mil familias no tienen participación alguna en el diseño de una política agropecuaria. Aunque el MNCI salió a repudiar desde el principio el lockout patronal, y planteó que las retenciones eran una medida necesaria pero no suficiente, no hubo diálogo con los verdaderos pequeños productores.


Alimentar la esperanza. Un Comunicado del (MNCI) resumió las causas de la movilización: "por la suspensión de los desalojos, por el reconocimiento de los territorios campesinos indígenas, por una ley nacional de acceso a la tierra para las familias que han sido expulsadas del campo, por una participación real de las organizaciones campesinas indígenas en los programas de desarrollo rural. Por la suspensión del uso desmedido de agrotóxicos, contra las pasteras y mineras que avanzan sobre nuestras comunidades".

"Enfrentamos la violencia de los agronegocios y desarrollamos un modelo distinto, en la diversidad, que produce alimentos sanos para los pueblos, respetando la naturaleza y la vida", decía parte de la gacetilla. Para demostrarlo, había un puesto de Puente del Sur que propone la "distribución de productos de la economía popular solidaria" y de productores familiares que "siembran sin químicos" y "entienden que la tierra no es un recurso, sino un espacio irremplazable para la vida. .

El interior profundo volvió a criticar a las llamadas organizaciones del campo: "Estos empresarios y entidades patronales que desarrollan el modelo sojero son los responsables del genocidio ambiental de millones de hectáreas de bosques y suelos, el desalojo y ataque a cientos de comunidades campesinas indígenas, la falta y el encarecimiento de los alimentos, la contaminación e intoxicación de pueblos enteros con agrotóxicos, y la destrucción de economías locales y regionales. Al mismo tiempo, ganancias millonarias son repartidas entre empresarios y Gobierno".

Un único medio. Página 12 gracias al trabajo de Darío Aranda fue el único medio masivo que hizo la cobertura del acontecimiento retrató en un recuadro el escrache. Además, publicó la nota El impacto de los agronegocios, compuesto por la publicación de un comunicado del MNCI y otro de la Red Nacional de Acción Ecologista, en el que denuncian que el gobierno que ahora descubre la sojización, es el mismo que lo avaló mediante la promoción de una agricultura industrial que saquea los recursos como la minería extractiva.

Ayer había anticipado la problemática en el artículo Protestas del campo profundo: "exhiben estudios, en base a datos oficiales, donde confirman el éxodo de 300 mil familias campesinas en los últimos diez años y pruebas judiciales con los efectos nocivos de los agrotóxicos". Además reseñaron el proyecto de ley "Compuesta por 41 artículos, propone garantizar las permanencia de campesinos e indígenas en sus tierras ancestrales, detener los desalojos, impulsar la vuelta a la tierra de quienes fueron expulsados, asegurar la función social de las parcelas improductivas, proteger el medio ambiente y los bienes naturales, evitar la explotación laboral de los trabajadores rurales, diseñar políticas diferenciales para el sector, reconocer la identidad y la diversidad cultural campesina indígena".

Santiago. En Santiago del Estero, el movimiento es uno de los más grandes, por resistir desde hace tiempo a los desalojos de los empresarios sojeros, allí se movilizaron mil personas, según un comunicado de la organización con el mismo objetivo.
Ante la expectativa que se había puesto en el nuevo gobierno provincial de Gerardo Zamora, el MOCASE denunció que también es "cómplice de la sojización". Y explicaron el por qué de un escrache: "En dos años de funcionamiento, la Mesa de Diálogo de Tierra no ha concretado ninguna acción digna de mención: continúan los desalojos, los desmontes y la criminalización de la lucha campesina".

Perspectiva crítica. Hace una semana, el Grupo de Estudios Rurales del Instituto Gino Germani de la UBA, realizó un encuentro para discutir la política agropecuaria. Para Tamara Perelmuter, debe analizarse "toda la cuestión transgénica", porque si se cambia la maldita soja por el maíz, este también está diseñado mediante un evento científico: "Se va a empezar a producir con semillas que tienen ocho modificaciones".

En el encuentro se proyectó el documental "Reverdecer" donde aparecen personajes que hoy son ministros como Lino Barañao y Martín Losteau defendiendo la economía sojera. En palabras de Fernando de Cooperativa Chaya, "ya es demasiado tarde para hablar de distribución de renta", porque "no hay un replanteo del modelo" por parte del gobierno y las retenciones pueden "expulsar a los campesinos que quedan".

A futuro. Si bien es cierto que si se mantiene el mismo esquema de propiedad las retenciones servirán para seguir concentrando la riqueza de quienes explotan la tierra en forma insustentable, también la crisis abre la posibilidad de un cambio. Pero para que esto se concrete, debería haber un cambio de los pequeños productores que hagan una alianza estratégica con las familias campesinas, en vez de formar parte del modelo de monocultivo que los expulsa de sus tierras.

16.4.08

Los medios que se interesan en la soja

El conflicto agropecuario no significó solo una posibilidad para pensar el ordenamiento territorial del país, también disparó varias tensiones latentes, entre ellas la relación entre el grupo Clarín y el gobierno nacional. En este contexto, el debate sobre la posibilidad de existencia de un periodismo ambiental se define no solamente por el discurso político de los medios y la libertad de opinión crítica, sino también por sus condiciones materiales de funcionamiento, como la manera en que se produce el papel que utilizan los diarios.

Periodismo y política. "En un país donde se eleva a la soja transgénica a la categoría de salvadora nacional, dislumbrando en sus ganancias una fuente de ahorro fiscal, pocos quieren ver el lado oscuro de los hechos", publicábamos en ComAmbiental hace dos años. El artículo citado no podía ser otro que uno salido de la tribuna de Clarín Rural, el legitimador de la sojización transgénica nacional.


Porque así como Gustavo Grobocopatel se jacta de ser el principal productor de soja sin poseer tierras bajo su propiedad, también podría hacer lo mismo el gran multimedios argentino sobre el diseño de políticas sin tener un partido propio. Como puede observarse en los artículos relacionados, las ventajas que tienen los holding de la comunicación vienen de acuerdos con gobiernos de turno, entre ellos, un papel que se produce con tecnología que contamina el ambiente.

"A través de los medios de comunicación se trata a la soja como si fuera la solución al hambre, la pobreza y los problemas económicos del país", afirmó Ricardo Natalichio, director de Ecoportal, en una de sus editoriales. Y agregó: "Seguramente poco o nada se verá al respecto en los medios de comunicación, ya que `solo afecta´ a la mitad del territorio cultivable de nuestro país. Los llamamos desde cualquier lugar que estén a enfrentar estas maniobras de desinformación y expresamos una vez mas nuestro profundo rechazo al proyecto del modelo sojero".

Intereses. Podríamos preguntarnos: ¿Los medios defienden la sojización del país por coincidencia con su pensamiento político o tienen otros intereses? Sobre esto escribió el periodista Horacio Verbitsky, que después de burlarse de las supuesta "obsesión de controlar a la prensa" del gobierno sin tener ninguna autocrítica sobre la cobertura del conflicto con las entidades agropecuarias, expresó: "Tal vez convenga recordar que `Clarín´ y `La Nación´ son los propietarios de Expoagro, la megamuestra que los habitués llaman afectuosamente Mundo Soja".

Al respecto también, el dictamen de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA había expresado entre sus considerandos que "la gran bonanza económica que vive la producción agropecuaria pos devaluación ha generado un mercado publicitario extraordinario para los medios de comunicación". En este sentido, que este hecho "no debería influir explícitamente en la línea editorial de los distintos medios", como puede decucirse que lo hace.

En definitiva, la construcción social de la realidad a través de la enunciación discursiva comerciada mediante la publicación de noticias no puede separarse en el análisis de los intereses empresariales de los medios masivos de capital privado. Y si los beneficios no de están de acuerdo con el desarrollo sustentable del país, pocas esperanzas puede haber de que se difundan los principios profundos de una comunicación para la cultura ambiental.

Ver también:
-El observatorio de medios y la comunicación democrática para el desarrollo sustentable
-La papelera de la que Clarín no habla

El observatorio de medios y la comunicación democrática para el desarrollo sustentable

Ante el temor paranoico que deja entrever el gran multimedios argentino y otros medios masivos ante la idea de un observatorio, aquí algunas reflexiones sobre el rol de la crítica a quienes hacen diarios, radio y televisión. También, la necesidad de que exista una comunicación democrática que necesita una nueva legislación para posibilitar el pluralismo y el derecho a la información.

Observar, reflexionar. Todo empezó con un dictamen crítico emitido por la Facultad de Ciencias Sociales (FSOC) de la UBA. El mismo criticaba un tratamiento noticioso en el que "han existido expresiones de periodistas – no corregidas ni enmendadas por colegas del propio medio o sus superiores – que lejos de importar afirmaciones de hechos o apreciaciones opinables, llenan de vergüenza e indignación por sus contenidos clasistas y racistas, y por la supina ignorancia que revelan".


En el artículo, Los medios con la soja al cuello de Página 12, Federico Schuster, decano de Ciencias Sociales, fue optimista con su repercusión: “Estas críticas, si las dice el Gobierno queda en un umbral determinado(...). Pero nosotros no somos ninguna estructura del Gobierno, tenemos autonomía y podemos decirlo porque somos formadores de periodistas: coincidimos en defender la libertad de prensa, pero quisimos mostrarles a nuestros alumnos que así no se hace periodismo.” Sin embargo, los medios hicieron lo que el académico pensó que no podían.

Perfil, por ejemplo, no hizo más que desprestigiarse cuando colocó a un abogado constitucionalista a criticar a comunicólogos: "La línea editorial de un medio de prensa libre no se subordina a valores económicos", expresó con impunidad Gregorio Badeni. A su vez, el título fue falso porque prometió la mirada de "expertos constitucionalistas" y solo aportó una voz. A suvez, el mismo medio al referirse al informe, primero mencionó que tiene el sello de la UBA, pero luego lo nombró como un "informe reservado del gobierno contra los medios", publicado en la revista Noticias.

"No creemos que los valores de la libertad de expresión, de información y la no discriminación sean antagónicos, al contrario, son interdependientes”, manifestó María José Lubertino, titular del INADI, a Crítica. El artículo "En el ojo de la tormenta" relata además la historia del organismo, cuyos objetivos "parecen mucho más próximos al progresismo biempensante que a alguna pesadilla estalinista de control estatal", como sugiere la idea de la "garita policial" que difundió el Grupo Clarín en el programa "Código Político".

El mismo Julio Black atemperó un poco los ánimos en una nota del viernes 11 . Allí anotó: "La propia presidenta Cristina Kirchner quedó entrampada en esa maniobra, cuando avaló el informe de la Facultad de Ciencias Sociales que repartió elogios a los medios cercanos al Gobierno y duras críticas -varias de ellas razonables- a los que cubrieron el paro del campo con criterios y contenidos que enojaron al poder".

Influir y lucrar. Pero por supuesto, el latiguillo con que más se defendió el Grupo Clarín fue "La preservación de la libertad de prensa". Ante esto, uno puede preguntarse si se tratará de un derecho con el fin de permitir el derecho a transmitir ideas o más bien para resguardar la libertad de empresa, aunque en realidad en la prensa comercial ambos objetivos se unen, como resume Héctor Borrat en la frase "influir y lucrar".

En el artículo “Todos los días nos invaden los marcianos”, el nuevo director de la carrera de Ciencias de la Comunicación, Alejandro Kaufman, afirmó: "Como los medios hegemónicos lucran con la inminencia de la catástrofe, se trata de una política mediática destinada a provocar pánico e inquietud en la población". Por ello, "una libertad de expresión anclada en la libertad de las empresas concentradas dista mucho de garantizar el ejercicio pleno de ese derecho básico".

En Clarín tratan de defenderse en "De antinomias y oportunistas": "Son los medios y los periodistas los que deben regularse y actuar con responsabilidad democrática. Y el mejor fiscal es el lector de cada día". Claro, hay varios puntos que el Grupo no pone en debate, principalmente, que ha recibido múltiples ayudas de gobiernos de turno a través de negociados que no tuvieron esta ética periodística, como demuestran investigaciones de Guillermo Mastrini.

Así, los beneficios que obtuvieron los posicionaron en el mercado, y aún aquellos que recibieron de la Dictadura que hoy todos critican, no fueron devueltos a la sociedad, lo que hubiese significado autoregularse con el valor de la responsabilidad democrática. Para Mastrini en la presentación hoy del Instituto de Estudios sobre Comunicación, una nueva legislación debería reglamentar "que se sepan cuáles son los intereses, las relaciones ocultan de los que generan la comunicación, para que el lector pueda sacar sus propias conclusiones".

En palabras de Kaufman: "No puede haber libertad de expresión exenta de crítica a los medios". Para él, "eso es lo que molesta tanto, que se difunda un discurso crítico, que la hegemonía inapelable de los medios se ponga en tela de juicio, que se haga desde afuera de ellos lo que la mayoría de ellos no hace, que es examinarse a sí mismos".

El rol de la Academia. El consejo académico de la FSOC que había publicado la primer resolución debió defender su postura en una segunda declaración. "Nuestro pronunciamiento provocó una desmedida, llamativa y por momentos insultante y hasta ofensiva respuesta de parte de algunos medios de prensa, a tal punto que se puso en cuestión y en duda no sólo la pertinencia de nuestra declaración, sino la seriedad académica de nuestra Facultad", se manifestó.

Por su parte, Horacio González escribió para Página 12 que "declaraciones como la que recientemente produjo la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA se acercan al ideal autorreflexivo que exige la compleja esfera mediática contemporánea". Y ejemplificó: "Nuevos recursos de encaminamiento técnico de las estructuras dialogales de la sociedad, como la pantalla dividida, cuando va más allá de un propósito de pedagogía en simultaneidad, deben ser cuidados al extremo como un nuevo ejercicio ético, y no como la inducción a un pobrísimo pensamiento binario".

"Se interpreta como apoyo al oficialismo cualquier actitud que no coincida con el temperamento muy extendido en la cultura política de estos años de ejercer una oposición paranoica contra el Gobierno", había manifestado Kaufman. Para el Consejo, "en nombre de la libertad de prensa de las empresas privadas, se cuestiona la libertad de opinión de una institución pública" y cuestionar esta autoridad "es ocultar que esta misma Facultad se ha pronunciado en cientos de oportunidades con el mismo nivel de independencia y libertad que lo ha hecho siempre".

Derecho a la comunicación. El gobierno, en este contexto, relanzó la necesidad de cambiar la ley de radiodifusión. Para Gabriel Marotto, interventor del CONFER, "se ha favorecido la libertad de empresa que ellos pregonan. El Gobierno dio muestras de resignar el abordaje de la ley de Radiodifusión dando una respuesta sectorial que ellos pretendían. Ahora se instala la necesidad de hablar de la ley de Radiodifusión".

"¿Hay o no una puja de intereses por la que los grandes emporios mediáticos impiden, desde hace los 25 años de democracia, sancionar una nueva Ley de Radiodifusión?", preguntó Eduardo Aliverti en su columna de Página 12, un diario en la encrucijada de ser indicado como propiedad del Grupo Clarín y como difusor de la ideología kirchnerista. Hoy durante la presentación del Instituto de Estudios sobre Comunicación, el periodista hizo incapié en pensar cuáles queremos que sean los próximos protagonistas mediáticos en la era digital.

Por su parte, desde la Iniciativa Ciudadana por una radiodifusión democrática se difunden 21 puntos que son la base para una nueva legislación, que comparte la FSOC y otras organizaciones, en la que el punto dos destaca: "La radiodifusión es una forma de ejercicio del derecho a la información y la cultura y no un simple negocio comercial" y "un servicio de carácter esencial para el desarrollo social, cultural y educativo de la población". Hoy se realizó la presentación de la propuesta a la presidente de la Nación, donde el titular Néstor Buzzo afirmó que "hay que poner límite a los monopolios"

Observar y actuar. En definitiva, no debemos quedarnos solo en la idea del observatorio de medios, que como Crítica bien informó, es una iniciativa que funciona en varias regiones del mundo. La pluraridad de los productores de discursos periodísticos es necesaria para garantizar la posibilidad de una comunicación ambiental, donde no intervengan intereses de grandes intereses empresariales que ven en el desarrollo sustentable un freno a sus negocios.

Donde la diversidad de pensamientos esté acorde con la diversidad de ecorregiones, porque se respeta el federalismo, y porque los pueblos sí están interesados en difudir sus problemáticas de contaminación o saqueo de los recursos. Y la comunicación democrática nos lleve al camino del desarrollo sustentable a través de una cultura ambiental con conciencia ecológica.

Artículo madre: Los medios que se interesan en la soja

La papelera de la que Clarín no habla

El caso de Papel Prensa reapareció en la agenda periodística luego de la tapa del último domingo en Crítica, el nuevo diario de Jorge Lanata. Más allá de su rol en la disputa mediática, el hecho toma su trascendencia en el encuadramiento de las papeleras argentinas que nos contaminan desde adentro, tal y como había denunciado Greenpeace en un informe especial.


"El agua analizada contiene `parámetros químicos y orgánicos muy por encima de lo permitido por las disposiciones ambientales de la provincia de Buenos Aires´ y `se trata de compuestos contaminantes del medio ambiente´". Crítica difundió el domingo pasado en tapa la investigación que un fiscal realiza al Estado, Clarín y La Nación por la papelera que es de su propiedad. Además, según datos que el nuevo diario encargó a un especialista de la UBA, "el nivel de contaminación es más de diez veces superior a lo permitido por la ley" en la presencia de materia orgánica en el agua.


Desde un medio local de San Pedro, escribieron que "por el momento sólo un profesional de la medicina se arriesgó a insinuar a La Opinión que estos resultados pueden estar demasiado vinculados al creciente porcentaje de casos de cáncer que están siendo prolijamente registrados desde hace dos años". Para Crítica, su artículo dejó "Una ciudad en alerta", a pesar de que ya hace dos años el diario Perfil había publicado una investigación que podría resumirse en una frase: "Pueblo chico, empresa grande, las dudas y sospechas se mez­clan con algunas certezas".

¿Tecnología limpia? "Por el tipo de papel que fabrica, el proceso de blan­queo de Papel Prensa se realiza con agua oxigenada, un sistema libre de cloro que los ambienta­les ven con buenos ojos", mencionaba Perfil. En el informe "La escalada de la celulosa en la región: industria sucia o producción limpia" Greenpeace mencionaba el mismo dato, lo cual contradiría la frase de que "Botnia parece `Alicia en el país de las Maravillas´, frente a la obsoleta tecnología que utiliza la planta sampedrina" que escribió La Opinión Semanario.

De todos modos, Juan Carlos Villalonga, director político de Greenpeace, declaró a Crítica que “la vara con la que el Gobierno mira hacia Uruguay no es la misma que usa en la Argentina. En el caso de Papel Prensa uno de los dueños es el Estado, por lo cual no hay atenuantes”. En el mismo artículo, los asambleístas en contra de Botnia enviaron su apoyo y denunciaron: "Papel Prensa, en Buenos Aires, y Alto Paraná, en Misiones, hacen lo mismo que repudiamos en Gualeguaychú".

En el informe de Greenpeace, el ambientalista y marinero Enrique Sierra manifestó que "las muestras que se toman para medir los niveles de contaminación de los efluentes se harían (...) a 1 kilómetro de la empresa río arriba". En Baradero, localidad río abajo, "los pescadores aseguran que la pesca casi desapareció" y se sospecha que una "baba blanca" proviene de Papel Prensa.

Según publicó La Opinión de San Pedro: "Tampoco los medios se han ocupado de la grave situación que provoca la constante vertiente que arroja ese infectado caño que sin dudas, perjudica minuto a minuto la vida de los habitantes". Pero amplió la problemática ambiental de la zona: "Claro, no es el único, habría que mirar muy bien la zanja a cielo abierto que recorre impunemente la distancia entre la prolija Arcor y la rotonda de Crucero General Belgrano o la desembocadura de los líquidos cloacales, por solo citar algunos ejemplos".

Política. En la nota editorial "La historia se escribe en papel" Lanta realizó un completo resumen de la cronología con la que se hizo Papel Prensa, que incluyó el arreglo con el gobierno de la última dictadura, que le entregó un negocio por el que habían hecho aportes todos los diarios y que consolidó el oligopolio mediático. A su vez, el periodista relacionó una investigación de la secretaria de Ambiente Romina Picolotti sobre la planta con las denuncias de corrupción que Clarín realizó sobre la funcionaria el año pasado.

Mientras Picolotti sigue de cerca el caso, aunque no tanto como quisiera, el asunto también llegó al recinto, donde el diputado nacional Claudio Morgado inició un pedido parlamentario. “A partir de la nota publicada por Crítica de la Argentina queremos corroborar los estudios ambientales. El espíritu del proyecto es conocer qué grado de contaminación se produce. Si hablamos seguido de Botnia, ¿por qué no podemos hablar de Papel Prensa?”, se preguntó.

Papel limpio. En otro artículo hablábamos de que no solo un medio debe demostrar ser sustentable a través de su discurso periodístico, lo cual es importante por su implicancia en la agenda pública y en la elaboración de políticas. También lo debe ser desde sus condiciones materiales, tanto si este la propiedad de la fábrica implica una competencia desigual que atenta contra el pluralismo a través de una consesión de la dictadura, como por su posible contaminación.

Clarín y La Nación deberían ser los primeros interesados en investigar qué sucede con el proceso industrial con el que fabrican su papel, más allá de la posibilidad de encarar acciones que hagan a la sustentabilidad del ciclo de papel. Es que si una empresa periodística contamina, jamás va a poder alzar la voz contra otras fábricas que alteren la salud de otros pueblos, más allá de que sus intereses así lo permitan.

Ver también artículo madre: Los medios que se interesan en la soja
Artículo relacionado: El observatorio de medios y la comunicación democrática para el desarrollo sustentable

Actualización de agosto de 2010: Pueden ver el artículo de Crítica en este vínculo.

15.4.08

La sociedad vista a través de la basura

La gestión de residuos sólidos urbanos en la Ciudad de Buenos Aires no trata solo de basura sino también del "trato basura" que prevalece -con honrosas excepciones- entre los vecinos, los cartoneros, el gobierno comunal y el nacional, las empresas y los medios de comunicación social.

La culpa siempre la tiene "el otro". Siempre hay un "pero" a mano para no participar con el cambio de hábito. Y siempre la solución la debe dar "alguien" -"que alguien se ocupe", "que alguien controle", "que alguien pague", alguien ajeno a uno mismo.

El domingo, Clarín brindó un mapa de lo que la sociedad puede hacer y sin embargo no hace. ¿Dónde está el problema entonces? En la educación.

Según el artículo firmado por Daniel Gutman, los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires tienen 15.000 contenedores para separar su basura pero, en general, la tiran toda mezclada.

La causa podría estar en la ausencia de una campaña seria de concientización que, de acuerdo con el ministro de Ambiente y Espacio Público Juan Pablo Piccardo, todavía no se desarrolló porque los contenedores abarcan solo la cuarta parte de la Capital Federal.

ComAmbiental visitó la Plaza Misericordia en el barrio de Flores donde hay suficientes contenedores para separar la basura y realizó una encuesta al azar junto al Técnico en Gestión Ambiental y vecino Norberto Pereyra.



La mayoría de los vecinos encuestados reconoció que con la contenerización disminuyó la contaminación visual y los olores pero también admitió que su barrio podría estar más limpio si la gente respetase un poco más el espacio público.

Las propuestas que más se repitieron fueron:
- No arrojar papeles al suelo. Hay cestos en buen estado y están bien ubicados.
- Recoger los excrementos de sus propias mascotas.
- Marcar el error, sin vergüenza, a sus propios vecinos cuando tiran basura de la forma o en el lugar donde no corresponde.

También hubo reclamos para el Gobierno de la Ciudad por más información y control. Las sugerencias variaron desde campañas en escuelas y medios de comunicación masiva, pasando por la designación de cuidadores de plazas hasta la implementación de multas.

Al referirse a los cartoneros, la visión de los vecinos fue más heterogénea. Gran parte de los encuestados les deseó otro trabajo mientras la minoría pidió mejores condiciones laborales en reconocimiento a su rol ecológico en la gestión de los residuos.

Muy pocos aseguraron ayudar a los cartoneros con ropa o comida y casi nadie consideró que su colaboración pudiese ser separando su propia basura o reservando papeles y cartones para entregárselos directamente -tal como opera la Cooperativa El Ceibo junto a los vecinos de Palermo.

En el artículo Las calles de la ciudad, cubiertas de residuos que publicó La Nación la semana pasada, los cartoneros recibieron críticas de boca de vecinos fastidiados.

El domingo una solución posible fue tapa en Perfil y luego se publicó en La Prensa: formalizarlos como recuperadores urbanos y convertir en mozos, taxistas o albañiles a aquellos que quieren dejar de cartonear.

Todas las propuestas son válidas pero merecen un debate público que no evada la autocrítica e integre los intereses y las responsabilidades de los vecinos, los cartoneros, las empresas y los gobiernos.

La basura se genera entre todos y de todos depende su tratamiento. Esconderla bajo el tapete también será reflejo del modo en que convive la sociedad.

Basura: ¿Qué hay que separar?


En lugar de hablar de secos y húmedos es necesario entender la separación domiciliaria de los residuos preguntando cuáles son los residuos que el mercado permite reinsertar para su reciclado de manera rentable.

Buceando en el sitio del Gobierno de la Ciudad, en la sección de Basura Cero se puede encontrar un listado de lo reutilizable y de lo que sin dudas terminará en un relleno sanitario de la CEAMSE.

Todo aquello que se puede reciclar debe depositarse en los contenedores de tapa naranja. Camiones diferenciados recolectarán solo de este tipo de contenedores para luego llevar el material a los Centros Verdes que son galpones donde el material reciclable se acopia, se clasifica y se enfarda para su venta a las empresas recicladoras.


Asimismo, los cartoneros pueden retirar lo que necesitan de estos contenedores sin tener que revolver la basura indiscriminada y disminuir los riesgos sanitarios a los que se exponen en su tarea diaria.

Sin embargo, parece que la población desconoce o no comprende la importancia de separar su propia basura. Para obtener un diagnóstico más certero, el Consejo Comunal de la Comuna 13 (integrada por los barrios Colegiales, Belgrano y Núñez) lanzó una encuesta destinada a los vecinos de dicha jurisdicción que está disponible en Mi Belgrano.

Los incidentes protagonizados por cartoneros, vecinos y la policía del lugar ocurridos meses atrás permitieron visualizar que el problema de fondo está en la gestión de residuos sólidos urbanos y que su solución requiere tratamiento serio, participativo, democrático e inclusivo.

En este sentido hablar de "Buenos Aires recicla" no es real pero sí una meta amigable con el ambiente que permita motivar a la población. La separación de residuos en origen es el primer eslabón de la cadena de reciclado.

9.4.08

Composición tema: La soja (transgénica)

A más de una semana de la lección fallida de la presidente de la Nación sobre la soja, este artículo se propone presentar una mirada amplia desde la perspectiva ambiental del mayor cultivo transgénico del país. Ahora puede ser el tiempo para la reflexión social sobre una política agropecuaria sustentable, que incluya el ansiado objetivo de la soberanía alimentaria y que permita la salud de los pueblos.


"La soja es, en términos científicos, prácticamente un yuyo que crece sin ningún tipo de cuidados especiales", esta fue la oración de Cristina Fernández que fue recordada por todas las voces opositoras. A ello le siguió: "El glifosato, que es algo con lo que se bombardean las plantaciones de coca en Colombia o en la frontera con Ecuador para destruirlas, a la soja no le hace nada; es más, le hace bien porque le mata todos los yuyos que están alrededor".