9.4.08

Composición tema: La soja (transgénica)

A más de una semana de la lección fallida de la presidente de la Nación sobre la soja, este artículo se propone presentar una mirada amplia desde la perspectiva ambiental del mayor cultivo transgénico del país. Ahora puede ser el tiempo para la reflexión social sobre una política agropecuaria sustentable, que incluya el ansiado objetivo de la soberanía alimentaria y que permita la salud de los pueblos.


"La soja es, en términos científicos, prácticamente un yuyo que crece sin ningún tipo de cuidados especiales", esta fue la oración de Cristina Fernández que fue recordada por todas las voces opositoras. A ello le siguió: "El glifosato, que es algo con lo que se bombardean las plantaciones de coca en Colombia o en la frontera con Ecuador para destruirlas, a la soja no le hace nada; es más, le hace bien porque le mata todos los yuyos que están alrededor".

¿Cómo la soja puede ser un yuyo a la que no la mata un matayuyos? El trabalenguas y la paradoja tienen sentido, porque es un error grave hacer pasar una verdad en público que no lo es, y que demuestra justamente la falta de un saber ambiental para las políticas públicas. La soja que se produce en Argentina está lejos de ser un yuyo, es por el contrario un cultivo tecnológico, una especie modificada genéticamente.

A su vez, no es por naturaleza resistente a los herbicidas, sino que fue diseñado para resistir al ataque del glifosato (sin que esto la convierta en yuyo) en el que semilla y agroquímico se venden en combo por las trasnacionales Monsanto, propietaria de la "Soja RR". Si esta semana se habló de las relaciones entre la salud y lo ambiental, vale decir que este plaguicida es una de las mayores fuentes de enfermedad en zonas rurales, con efectos toxicológicos y cancerígenos.

La Asociación de la Cadena de la Soja Argentina, por supuesto, declaró en La Nación que "resulta poco feliz comparar a la soja actual con un yuyo". Pero no mencionó las consecuencias que tiene la implantación del monocultivo, como tampoco lo hizo el artículo que dedicó Crítica a describir el ciclo productivo de la soja, donde se dijo que "el chacarero habrá realizado hasta cuatro aplicaciones más de insecticidas combinados" y que "la siempre directa se fumiga con glisofato" (sic).

La visión presidencial. En el mismo discurso de la frase polémica, la presidenta dio el último discurso con la posición del gobierno sobre la política agropecuaria. El panorama incluye el cincuenta por ciento de las 30 millones de hectáreas cultivables dedicadas a la soja, de la que el 95 por ciento se exporta porque los argentinos consumen leche, trigo, pan y carne.

La presidente expuso el argumento de que se bajaron los impuestos de maíz y trigo al tiempo en que se subían los de soja y girasol. Es cierto que esta lógica puede ayudar a diseñar un mayor equilibrio en las plantaciones, pero es también cierto que esta medida va a la retaguardia de procesos que se afianzaron en el primer gobierno kirchnerista.

La soja transgénica fue vendida como la salvación para los pequeños y medidados productores que no podían seguir desarrollando sus actividades tradicionales. Después de años de, al menos, consentimiento gubernamental, si el Estado tiene ahora la convicción de intervenir en el sector debe hacerlo con una estrategia planificada integralmente, trabajando con conjunto con los agricultores.

Impactos ambientales. "Podría hablarles – allí la veo a Romina Piccolotti- de 1 millón 100 mil hectáreas en deforestación, que hemos tenido para dedicar al producto de la soja y lo que esto afecta en biodiversidad e impacto climático". Cristina habló del "impacto ecológico" y le dio el pie a la reaparición de la secretaria de Ambiente de la Nación, quien expresó en una gacetilla que "El monocultivo de soja está aniquilando al bosque nativo".

Allí hondó en lo que todavía no se discute en la opinión pública, de la erosión y el proceso de desertificación por pérdida de nutrientes que aquí mencionamos. Para Picolotti: “El cultivo de soja tiene las características de ser extractivo de nutrientes del suelo, que exige una práctica de rotación determinada según la zona y, a la vez, en ciertos suelos no es aconsejable a pesar de sus buenos resultados económicos a corto plazo”.

Por su parte, el diputado kirchnerista crítico Miguel Bonasso reconoció el último domingo en un artículo escrito en Crítica que "estamos enfermos de sojización transgénica", esto es, "una verdadera invasión que afecta también la biodiversidad y expulsa a los pueblos originarios y las comunidades campesionas". Para frenar este proceso, llamó a artícular un Plan Nacional de Desarrollo, y surgirió medidas como alentar otras producciones mediante incentivos impositivos y recrear la Junta Nacional de Granos.

Planificación. "Es importante conocer y tener información para tomar una decisión", expresó la presidente en aquel discurso. Realmente lo es, por ello es necesario estudiar la enorme complejidad que implica un saber ambiental, y esto es necesario para poder planificar una política agropecuaria a mediano plazo que permita utilizar bien los suelos del territorio nacional.

La nueva ley de arrendamiento que según Crítica propone la Federación Agraria Argentina sería una buena medida para diferenciar las posiciones dentro de "el campo" pero a esto habría que sumarle un cambio de actitud respecto a las familias campesinas que no respaldaron la medida del lockout. Debe articularse esta medida con el ordenamiento territorial que también es necesario para cumplir la Ley de Bosques.

Ver también: Un pueblo envenenado (10/3/06)
Transgénicos, la amenaza biotecnológica (9/3/06)

Video: "Los santos inocentes", de ETB en Youtube.

1 comentario:

Galileo dijo...

Lamentablemente en el país, y en el mundo entero, el capitalismo nos inunda, y el negocio a corto plazo aplasta a las actividades pensadas para un futuro sustentable. A la gente le importa solo ganar plata, sin importarle las consecuencias de sus actos. No se dan cuenta que sus hijos y nietos NO podrán disfrutar de un mundo sano y lleno de lugares lindos... Por favor razonen: qué harán con dinero cuando no exista nada que comprar???!!