4.7.09

Gripe porcina, o lo que le hacemos a los animales nos vuelve a nosotros

En las últimas semanas, la sociedad ha encontrado, no sin razones, un nuevo motivo en donde depositar sus miedos y angustias: la gripe porcina. La publicidad oficial informa que la denominación como influenza "A" se refiere a un virus que puede contagiarse entre humanos y otras especies animales. Difunde también cómo se contagia esta gripe, pero no las causas de su aparición como pandemia.

En este artículo, reproducimos explicaciones que remiten a una misma cadena de hechos: vaca loca, gripe aviar y gripe porcina. Todo remite a un mismo sistema, el de la producción industrializada de carne que trata a seres vivos como simples engranajes de cualquier fábrica mecanizada. En el caso de la gripe que fue difundida como A(H1N1) para esconder este origen socioambiental, se trata de un virus con gran capacidad de contagio pero que afortunadamente tiene una baja tasa de mortandad.


Sin embargo, además de tomar las medidas coyunturales para evitar la expansión de esta gripe, es necesario generar medidas que apunten a las causas estructurales de este tipo de enfermedades. Sobre todo, porque de continuar este tipo de producción de alimentos que no respeta normas de salubridad, los expertos no pueden determinar que el virus mute a una forma con la misma capacidad de contagio que esta gripe porcina pero con mayor agresividad para la salud de los humanos como lo fue la gripe aviar.

La culpa no es del chancho...

Un reciente artículo editorial de EcoPortal nos da un panorama general de la problemática, que nos invita a pensar cómo nuestra capacidad otorgada de manipular la vida de los otros-animales genera consecuencias impensadas pero lógicas:
"Primero la “vaca loca”, luego la “gripe aviar” y ahora la “Gripe porcina”, todas enfermedades con el mismo origen. El maltrato hacia los animales, criándolos en campos de concentración, alimentándolos día y noche con piensos en base a soja, maiz y otros cereales transgénicos, no dejándolos dormir, ni moverse, ni vivir.
El Feed lot es un sistema intensivo de producción de carne, se refiere al engorde de la hacienda vacuna en corrales, donde el total del alimento consumido es suministrado diariamente por el hombre".

Encerrados e inmóviles, es común que tenga que sostenerse la cría de estos animales con una gran cantidad de fármacos que genera resistencia en los virus. Ya en abril de este año, la organización GRAIN publicó un documento relevador que se refiere al origen de esta gripe porcina en una zona de México donde se asienta una gran corporación estadounidense de producción de carne porcina. Entre las referencias más importantes, se cita a investigaciones científicas que desafían los intereses de estas grandes empresas trasnacionales.
“Debido a que los sistemas de alimentación tienden a concentrar grandes cantidades de animales en muy poco espacio, facilitan la rápida transmisión y mezcla de los virus”, dijeron investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos en 2006. Tres años antes, la revista Science advirtió que la gripe porcina evolucionaba una vez más en fase rápida por el aumento en el tamaño de los criaderos industriales y al uso generalizado de vacunas en estos establecimientos.

"Algo que sí sabemos acerca del brote de gripe o influenza porcina en México es que la comunidad de La Gloria en el estado de Veracruz estuvo intentando que las autoridades respondieran a un brote virulento de una extraña enfermedad respiratoria que los afectó en los últimos meses. Los habitantes de La Gloria tienen la certeza que la enfermedad está relacionada con la contaminación provocada por el gran criadero de cerdos recientemente instalado por Granjas Carroll, una subsidiaria de la empresa estadounidense Smithfield Foods, el mayor productor de cerdos del mundo".

Por su parte, durante una entrevista, el representante de GRAIN en Argentina, Carlos Vicente, sintetizó en una entrevista las advertencias más importantes que vinculan la nueva enfermedad con condiciones ambientales generadas por el modo de producción humana de los alimentos industrializados.
"Lo primero que es importante tener en cuenta, a pesar de que tratan de disimularlo llamándola "gripe A", es que es muy claro que este virus es un virus de gripe porcina que ha mutado uniéndose con virus de gripe aviar y con virus de gripe humana, y que obviamente esto ha ocurrido en algún lugar donde puede existir gripe porcina y donde donde puede haberse producido este cóctel de virus".

"Para nosotros lo que es muy claro es que la cría industrial de animales, en las condiciones en que se hace en estas fábricas de carne, como son los críaderos de pollos ó los críaderos de cerdos, ó ahora los feedlot que estamos viendo multiplicarse en la Argentina, crean condiciones para que los virus naturales en estos animales, en condiciones de falta de higiene, en condiciones en las que se acumulan materias fecales, puedan producir claramente estas mutaciones que hacen que las virosis se hagan más crudas como en este caso, donde no sólo que se combinó con gripe aviar, sino con gripe humana. Con lo cual empieza a producirse este fenómeno que tanto se temía con la gripe aviar, que es la posibilidad de trasmisión de persona a persona, que antes no ocurría con la gripe porcina."
El peligro de un súper virus
EcoPortal ya había publicado hace varias semanas, un artículo de Pilar Galindo, del Grupo de Estudios de Consumo Responsable Agroecológico (GEA). En el mismo se realiza una interesante geneaología de esta nueva gripe, con los antecedentes ya mencionados y con un futuro incierto que invita a la toma de conciencia.
"¿Qué provocó la aceleración en la evolución de la gripe porcina? En las últimas décadas, con el fomento de un patrón alimentario basado en carne barata, el sector ganadero se ha industrializado y concentrado. La industrialización de la producción ganadera y su carácter multinacional tiene mucho que ver con la aparición de brotes de gripe animal, cada vez más virulentos, que se transmiten a personas y de dimensión internacional".

"La epidemia de gripe aviar (gripe tipo A del subtipo H5N1) se inició en 2003 causando una gran mortandad de aves en las explotaciones industriales del sureste de Asia y comenzó a transmitirse a la población humana. Entre 2003 y 2004 se registraron 50 casos de infección a personas de las que 36 murieron. El virus no alcanzó la propiedad de transmitirse entre personas y, finalmente, no hubo pandemia. Desde entonces, la OMS ha registrado 421 casos de gripe aviar en humanos en 15 países, la mayoría del sudeste asiático. De ellos 275 han sido mortales, lo que advierte de la alta tasa de mortalidad (el 61% sobre personas afectadas) de este virus. Hoy, la población aviar de Asia tiene el virus H5N1 y, caso de recombinarse con el H1N1, podría alcanzar la potencia mortal del primero".

"La gravedad de estas epidemias procede de la virulencia creciente de las mismas, el carácter imprevisible de las recombinaciones de los virus, el aumento de las industrias ganaderas donde se dan las condiciones para la proliferación de dichos virus y el bloqueo de cualquier investigación y actuación pública consecuente frente a los poderosos intereses de las multinacionales".

"Las instalaciones industriales con alta concentración de animales en condiciones insalubres constituyen el caldo de cultivo para la epidemia al facilitar la recombinación de virus: unos animales contagian a otros y unos virus se mezclan con otros. A su vez esta factoría ganadera constituye el ecosistema propicio para acelerar la resistencia de los virus a vacunas dada la profusión con que se emplean dichos medicamentos en las instalaciones ganaderas industriales, utilizándolos de forma preventiva en un medio que propicia la enfermedad y el debilitamiento del sistema inmunológico de los animales debido al tipo de alimentación, higiene, aire enrarecido, stress y agresividad por falta de espacio vital, pero también a una selección genética cada vez más endogámica".
Así como con las medidas de prevención no se debe generar pánico sino conciencia, es mucho más importante conocer las causas profundas de este peligro sanitario. Esta nueva gripe trajo como novedad la rápida capacidad de contagio y también la afectación a un grupo etario novedoso, el de los 20 a 40 años de edad. Por fortuna, diferencia de la gripe aviar, su agresividad es bastante baja, hasta incluso menor que la gripe común del ser humano.

Se sabe que el consumo de carne es el que más impactos ambientales genera, sobre todo en la Argentina, a diferencia de una dieta más variada y con mayor proporción de verduras. A su vez, el sistema industrializado de producción genera una serie de consecuencias sanitarias impredecibles. Es necesario saber que, en todos los casos, lo que le hacemos a los animales, y al ambiente en general, nos vuelve a nosotros, los animales humanos. Porque somos parte de la misma trama de la vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hay que ver qué pasa con esto a futuro.
Igual ahora el problema que se nos viene es el dengue!!