5.9.13

Un rayito de sol: Imaginar el mundo post-petrolero

Para avanzar del "No" al "Sí" en la cuestión energética. Difundimos un informe radial en dos partes, presentado en nuestra columna en "Vuelta Cangrejo" (FM La Tribu), preparado por Mariana Dei Castelli y Natalia Aparicio. En el primero se trata el rechazo a la técnica del fracking para el petróleo no convencional, en la coyuntura de la represión en Neuquén de la semana pasada. En el segundo, se profundiza pensar en las alternativas energéticas, que deben entenderse en el marco de una diversificación y de una descentralización de las fuentes. Acompañamos los audios con algunos comentarios escritos a manera de guía para la escucha.


"Que se vayan todas". Uno de los pedidos en las movilizaciones. Imagen: FeTERA.



La Soberanía energética es el derecho de una comunidad al acceso y control autónomo de la producción de energía y su uso, la capacidad de regular la explotación de sus bienes comunes de modo sustentable. El principio general de todo esto es la solidaridad, si entendemos que actualmente la energía está desigualmente distribuida en mundo. La idea de una soberanía energética no hace referencia solamente al control de las fuentes de energía sino también a quiénes se benefician de ello. Así, evitar la concentración de beneficios supone que cada país o región tenga la autonomía para manejar sus "recursos" libremente y de esa manera minimizar las presiones externas. También esta capacidad de autoabastecimiento energético implicaría desarrollar un modelo de industrialización progresiva y con inclusión social.


El fondo de estas manifestaciones contra el fracking es justamente el reclamo por una verdadera soberanía energética. El miércoles 28 de agostó en Buenos Aires se movilizó el "Encuentro para la Soberanía Energética", conformado por varias organizaciones, incluyendo la FeTERA (Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, sindicato de la CTA). Algunas de las propuestas que plantean son:

-La recuperación total de YPF y que deje de ser una sociedad anónima que les permite evitar los controles públicos para pasar a ser una sociedad de Estado y que se la controle como tal.
-Que los recursos que se obtienen de la explotación hidrocarbirífera se reinviertan en el desarrollo de energías renovables.
-Que las comunidades que habitan en las zonas donde se realiza la producción hidrocarburífera tengan participación efectiva en las decisiones y el control de la actividad.
-Por último, otro de los 8 puntos que tiene esta propuesta hace referencia a la integración energética sudamericana a través de asociaciones con las petroleras estatales de la región como Petróleos de Venezuela o Petrobras.

Sin embargo, sobre este último punto de la necesidad de una integración regional entre los países de América Latina (que se trataría de la cooperación en proyectos, a un nivel horizontal e igualitario en la toma de decisiones) vale hacer algunas aclaraciones. El problema que vemos es que los gobiernos de Latinoamérica se están volcando cada vez más a la explotación de recursos no renovables, como sucedió en estos últimos meses con el visto bueno a la megaminería que dieron Brasil y Uruguay. O la cancelación del proyecto Yasuní en Ecuador, que tenía el objetivo de dejar el petróleo bajo tierra y finalmente se lo va a extraer.

En tal sentido, el principal reclamo de los manifestantes frente a la lesgislatura de Neuquén fue claro: “Queremos saber y definir nosotros qué se hace en nuestro territorio”.

 

Hoy las políticas de la mayoría de países se dirigen a garantizar la seguridad energética, lo que significa poder seguir teniendo un suministro energético constante, bajo la matriz energética actual, que es principalmente la explotación de recursos no renovables. En esta matriz energética los habitantes de las zonas mayormente consumidoras son clientes de la empresas de energía, y los habitantes de las zonas de producción tienen que garantizar la extracción de los recursos. Por otra parte, esta política de seguridad energética está siendo una de las grandes causantes de conflictos bélicos, ambientales y sociales en las zonas productoras de combustibles.

Como ejemplo de esto, en la actualidad, las necesidades energéticas de Estados Unidos, Japón y Europa representan casi el 60 por ciento del total mundial. Y esa cifra no tiene en cuenta a los países emergentes, como India y China, donde las necesidades energéticas están creciendo a un ritmo mayor que la cantidad de habitantes. La matriz energética global se basa un 86 por ciento en combustibles fósiles (o sea carbón, gas y petróleo), que son justamente el principal factor del cambio climático, y a la vez una necesidad para este sistema. Más allá del daño ambiental, el problema es que los hidrocarburos inevitablemente se van a agotar. Entonces, lo que se intenta poner en discusión con el concepto de soberanía energética, es la transición hacia otra matriz, que esperamos sea sustentable.



Que se vaya Shell (del Ártico). “Es increíble que las mismas empresas responsables del cambio climático que produce el deshielo sean las que aprovechan este fenómeno para buscar petróleo en el Ártico", así se expresó Mario Pergolini esta mañana en una campaña de Greenpeace Argentina. Como parte de la acción global, la ONG centra sus miradas en la acción de las petroleras en el Ártico, una nueva "frontera productiva", en zonas donde antes no podía explotarse, por los altos costos. El conductor agregó: “En los últimos 30 años desapareció el 75 por ciento del volumen del hielo del Ártico y su extensión llegó al mínimo histórico el año pasado. Si no frenamos a las petroleras y salvamos al Ártico, vamos a enfrentarnos a un problema grave para la humanidad”.

Ver también:
ComAmbiental: Fractura hidrante (28-8-2013).
Informe especial: "Fracking: Extractivismo Energético"

2 comentarios:

El Importador dijo...

Y muchachos, que le decimos a esta nota?: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-7053-2013-09-05.html
A mí lo que me preocupa es: ¿cómo hacemos para mantener el consumo eléctrico sin el petróleo no convencional?

Jose Nieto dijo...

Atención YPF está aplaudiendo la propuesta de "reforma energética" que privatizaría la empresa estatal de petróleo en México (Pemex) e incluso hala de una posible alianza en vaca muerta.
En México más del 80% de la población se opone a dicha "reforma" y este domingo habrá una manifestación multitudinaria ara rechazarla

http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2013/09/05/1959106-destaca-ypf-cambios-de-pemex-en-el-marco-de-la-reforma-energetica