13.8.15

La Inseguridad Ambiental

Sólo en el último año, seis personas -incluyendo dos niños- murieron durante las tres inundaciones que sufrieron cinco partidos de la cuenca baja del Río Luján. Son crímenes invisibilizados. El aspecto más doloroso de una inseguridad de la que no se habla, porque se la naturaliza. Son familias que pierden todas sus pertenencias bajo el agua. Como trasfondo, una profunda injusticia producto de la distribución irracional y desigual del territorio costero. 

Por Eduardo Soler

Madre e hija comparten el dolor de la inundación en Salto. Foto: David Fernández.


Crímenes Ambientales


30 de octubre de 2014. Nahuel había salido a recorrer el pueblo de Jáuregui (Partido de Luján) con su hermano y dos amigos. Pero cuando volvieron el agua les llegaba a la cintura y Nahuel, un adolescente de 14 años, se cayó al río. Días después encontraron su cuerpo.

1° de noviembre de 2014. Daniel, un joven de 22 años, volvió a su casa de San Fernando para intentar salvar las pertenencias de su familia. La inundación lo electrocutó a penas intentó entrar. A pesar de que sus parientes lo socorrieron, murió sin que le dieran ayuda médica.

25 de febrero de 2015. Ayrton Rubén caminaba con el agua por las rodillas en el Partido de Escobar. No pudo llegar a destino porque murió electrocutado. Era un joven de 20 años de edad.

Ese mismo día, Laureano intentaba cruzar una calle en la vía pública, también en Escobar, cuando sufrió una descompensación que acabo con su vida. Tenía 71 años y si bien se habló de "muerte natural", la situación crítica está relacionada con su deceso.

6 de agosto de 2015. Rodrigo estaba jugando en un precario puente sobre el arroyo Garín (en el Partido de Pilar) cuando lo sorprendió la correntada. Cayó al agua y su cuerpo fue encontrado días después. Tenía once años y es otro pibe muerto.

8 de agosto de 2015. Julio, un hombre que se negó a abandonar su casa en Campana a pesar de las inundaciones. Tenía miedo de los robos pero murió con un incendio producido al intentar calentarse con un brasero. Inseguridad ambiental.

En los seis casos, son muertes ocurridas en el marco de inundaciones en partidos de la Cuenca del Río Luján. La mayoría -sino todos- en barrios populares que tienen condiciones disminuidas para enfrentar la situación de crisis. Son crímenes ambientales, producto de la injusticia territorial.

Así también lo entienden organizaciones ambientalistas y vecinales, que ya interpusieron una denuncia penal por "presunta comisión del delito de estrago ambiental doloso seguido de muerte por inundaciones". La acusación recae sobre autoridades de la Provincia y de distintos Municipios.

Ecología Política de la Inundación


¿Se trata de muertes por desastres naturales? Para responder a este pregunta, debemos empezar por decir que el norte de la Provincia de Buenos Aires es naturalmente inundable. No obstante, frente a esta condición geográfica, existen aspectos sociales que deben considerarse.

La primera explicación que suele brindarse refiere a la "falta de obras". Más allá de que existe ineficiencia en la obra pública, los especialistas explican que no está comprobada la efectividad de esta solución falsamente concebida como "estructural" (ver el video abajo).

La segunda explicación más frecuente es aludir al cambio climático. Y de hecho el Servicio Metereológico Nacional confirmó que Luján batió dos veces su récord de precipitaciones en 24 horas, con 66 y 75 milímetros. Sin embargo, esto por sí mismo no puede constituir una excusa.

En un escenario como el planteado, la falta de criterio ambiental hizo posible una utilización del territorio que es irracional desde el punto de vista ecológico, aunque lucrativa desde la lógica económica. Debemos enfocarnos en dos cuestiones interrelacionadas: la sojización y el negocio inmobiliario.

Ayer, Sergio Frascaroli, miembro de Vecinos Inundados y Solidarios de Luján, difundió un secreto a voces: "por la cosecha de soja, han echo canales clandestinos sobre el río Luján para riego" en la cuenca alta. El sistema de "siembra directa" utilizado, a su vez, dificulta la infiltración de agua.

Pero tal vez el factor más directo que se denuncia sea la explosión de urbanizaciones privadas que se dieron en la cuenca baja del río Luján, que actúan como un "efecto tapón" para el escurrimiento del agua acumulada río arriba. Frente al pronóstico de sudestada, es un factor de riesgo que se agrega.

Así, se trata de una competencia por el uso del espacio público. Tiempo atrás los sectores populares se instalaban en las márgenes del río porque no tenían otra opción. En los últimos años, seducidos por el modelo Nordelta, decidieron localizarse allí grupos de alto poder adquisitivo.

Imagen aérea de la urbanización privada "San Sebastián" que ocupa espacio público.

Como demuestran las imágenes satelitales, estos barrios privados se instalan en las planicies de inundación del río. Por supuesto, para garantizar la viabilidad del emprendimiento inmobiliario necesitan levantar su terreno para no quedar bajo el agua. Al hacerlo, están condenando al resto de la población.

Por todo ello los muertes por inundaciones deben ser entendidos como crímenes ambientales. Es decir, producto de otra inseguridad que sólo ocupa a los medios cuando ocurre el desastre, la tragedia. La gran inundación en La Plata, con más de 91 muertes, demuestra la gravedad del problema.

Sin llegar al extremo de la muerte, los miles y miles de evacuados en este último año señalan la existencia de una cuestión de fondo que debe ser resuelta. Para estos distritos bonaerenses es la mayor fuente de inseguridad. Son familias que lo pierden todo con cada lluvia de intensidad.

Por ello en La Plata los inundados siguen reclamando: "Ni la ola naranja ni la flor municipal podrán esconder jamás las más de 91 víctimas fatales, los más de 250 mil inundados, los más de 70 mil hogares afectados, y los más de 4 mil millones de pesos de pérdidas materiales".



Responsabilidades municipales


"La práctica del urbanismo neoliberal fue responsable sin ningún pudor del avasallamiento y destrucción de estos bienes comunes con el solo fin de favorecer las apetencias del mercado desarrollador inmobiliario orientado a un sector minoritario", explica la geógrafa Patricia Pintos.

Y puntualiza sobre un aspecto poco explorado: "Los municipios también fueron parte activa al permitir el avance de las obras de las futuras urbanizaciones sin las habilitaciones técnicas y urbanísticas necesarias, y al distraer cuantiosos recursos públicos en la construcción de infraestructuras de acceso".

Como mueca del destino, los Partidos afectados por la inundación corresponden a los tres que mayor performance electoral obtuvieron el último domingo. En una provincia gobernada históricamente por el justicialismo, la disputa llegó entre kirchnerismo y massismo, pero también con el macrismo.

Organizaciones ambientalistas y vecinales ya se presentaron incluso ante la justicia penal, denunciando "la pérdida de vidas humanas, el peligro al que está expuesta la vida de la ciudadanía y de sus bienes personales". El delito causal: "apropiación indebida (usurpación) de bienes del dominio público natural".

En el centro de las sospechas, por caso, están tanto el Intendente de Escobar, Sandro Guzman, como el Intendente de Pilar, Humberto Zúccaro. Ambos son hoy dirigentes que regresaron al Frente para la Victoria luego de su paso por el Frente Renovador de Sergio Massa, también denunciado.

La mayor acusación presentada se refiere a las autorizaciones brindadas por los gobiernos locales y provincial a los distintos emprendimientos urbanísticos que ocuparon el espacio público cercano al Río Luján. Se trató de una política de Estado que beneficio estos negocios inmobiliarios.

En otro nivel, también los afectados reclaman -frente al problema ya generado- que haya al menos planes de contingencia. Esto pidieron los vecinos de Luján a la autoridad local, Oscar Luciani, actual aliado del PRO, criticando que "arrancan de cero cada vez que nos inundamos".

De modo similar, los familiares de Daniel Quintana, el joven de 22 años que murió electrocutado en San Fernando, acusan de negligencia al Municipio en una causa caratulada como “averiguación de causales de muerte”. Allí el intendente es Luis Andreotti, actual dirigente del Frente Renovador.

Tal vez la situación más cínica se presentó en Escobar. Allí, frente al reclamo de los damnificados, el subsecretario de Acción Social, Carlos Tabarez, no tuvo mejor idea que dar a entender “Si no quieren inundarse, presenten una lista y ganen las elecciones”. En la inundación, murieron dos personas.

En esta Democracia Inundada, queda claro que la desigualdad social se ve materializada en una desigualdad territorial. Esto se observa al analizar la situación de las tierras bajas en la planicie de inundación del Río Luján. Así se entiende que "los inundados" se convierten en un actor de trascendencia.


Para mayor información, leer el Informe Especial:
ComAmbiental: "El Modelo Inundado" (9-8-2015).


Ver también:

Capítulo de "Elemento Vital" sobre las inundaciones en la cuenca del Río Luján.
 

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