1.10.14

Hacia una comunicación originaria

Cuando hablamos de defender el derecho de los pueblos originarios a su territorio ancestral, las declaraciones de Jorge Lanata acerca del reclamo de los "indios" y sus "tierras de mierda" -negadas por los Estado nacional y provinciales- nos llaman la atención sobre un punto fundamental. No se trata de darle voz a quienes no la tienen, sino de crear las condiciones por las cuales los propios pueblos indígenas tengan garantizada su expresión con identidad. De ello habla Florencia Yanniello, periodista del colectivo Tinta Verde, quien publicó recientemente su primer libro: Descolonizando la palabra. Los medios de comunicación del Pueblo Mapuche en en Puelmapu. Con el prólogo de Osvaldo Bayer, se piensa la gestión de los medios como modo de defender los derechos indígenas. Si concidimos con que "los medios masivos hacen un abordaje banal" sobre la llamada cuestión indígena, entonces queda pendiente el debate por el rol más amplio de los medios comunitarios. En esta entrevista, abordamos éste y otros temas a partir de su experiencia de investigación.


Florencia Yanniello junto a Oscar Moreno en la presentación del libro. Foto: La Caracola.

ComAmbiental: En la introducción del libro contás que la investigación surgió desde tu vivencia en Bariloche...
Florencia Yanniello: El proceso fue largo, pero muy enriquecedor. Hace muchos años que vengo acompañando las luchas del Pueblo Mapuche desde distintos ámbitos, y particularmente desde la comunicación, publicando en distintos medios alternativos y populares, compartiendo con comunicadores mapuches espacios de intercambio, en los que fui conociendo más acerca de cómo piensa a la comunicación este pueblo originario. Me crié en Bariloche, viviendo cotidianamente la discriminación y avasallamiento hacia las comunidades mapuches, la usurpación de sus tierras y la negación sistemática de su cultura. Hace tiempo ya que los más jóvenes están recuperando muchos rasgos de su cultura, además de que el pueblo entero se encuentra en un proceso de recuperación territorial. En ese marco, la comunicación aparece como una de las herramientas más importantes en ese proceso, ya que en los últimos años se multiplicaron las radios y los periódicos digitales administrados por comunicadores mapuches.

-¿Y cómo fue el proceso para transformar eso en una tesis y luego en un libro?
-El 2010 empecé a pensar en hacer la tesis de la licenciatura en Comunicación Social sobre este tema, por un lado, historizando la creación, el crecimiento y sostenimiento de esos medios de comunicación, su relación con el Estado, con otros medios de comunicación y sus proyectos políticos y económicos. Por otro lado, problematizando el concepto de comunicación social, poniendo en diálogo las teorías académicas con las nociones y conceptos de la cosmovisión mapuche.
En 2013 hice una adaptación de esa tesis para que tenga un formato de libro más de corte periodístico y así fue que se publicó "Descolonizando la palabra", bajo un sello editorial comunitario y mediante una plataforma de financiamiento colectivo, en la cual colaboraron muchísimas personas. Los fondos recaudados con la venta del libro están destinados a los medios de comunicación mapuches que participaron del libro, para colaborar con su sostenimiento.

-¿Considerás que el proceso de debate sobre la "Ley de Medios" abrió la puerta para debatir también sobre la comunicación indígena? 
-Los foros previos representaron una instancia de visibilización y debate sobre la comunicación de los pueblos originarios, y creo que eso es mérito únicamente de los comunicadores de los distintos pueblos originarios que participaron de la propuesta de Comunicación con Identidad. En ese sentido, fue un proceso interesante, que permitió que se discutiera en profundidad qué tipo de comunicación se impulsa desde los pueblos originarios, qué herramientas utilizan y cómo puede el Estado garantizar la pluralidad de voces en los medios de comunicación, incorporando las necesidades y exigencias en la legislación.
Sin embargo, más allá de lo declarativo, no fueron tantos los avances en materia de comunicación indígena. Para muchos medios de comunicación mapuches, no cambio nada después de la ley. Para otros, se abrió la posibilidad de una formalización a partir de tener una licencia, aunque en materia económica, no fueron grandes los aportes -la pauta oficial- para sostener dichos medios ni se promovió la capacitación para la realización de contenidos.

-Entre los medios mapuches en Bariloche tuvimos un caso relevante..
-El mejor ejemplo es el del canal Mapuche Wall Kintun TV, de San Carlos de Bariloche, que desde su inauguración, en el marco de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, retransmite materiales enlatados de otros medios y cuenta con una pequeña oficina, una computadora en comodato y un pequeño transmisor. Si bien la licencia se la otorgaron a una comunidad mapuche, costó tiempo y discusiones que el canal esté administrado por los miembros de la comunidad, que además no tuvieron ni capacitación ni equipos para mantener un canal de televisión al aire. Hoy en día está funcionando de manera muy precaria, con la voluntad y el esfuerzo de jóvenes comunicadores que sin sueldos sostienen las transmisiones y comenzaron a hacer algunas producciones propias. Considero que, como en todas las áreas que aborda, la Ley está aún ante el desafío de su puesta en práctica.

-Entonces, a partir de tu experiencia en la investigación, ¿es posible pensar en medios indígenas "autónomos", por fuera del mercado periodístico y del financiamiento estatal?
-Sí, existen medios de comunicación mapuches autónomos y autogestionados. Hay radios y portales que se financian con venta de comidas, con ferias, con la venta de libros, de discos, mediante donaciones y publicidad de comercios locales. Hay radios que consiguieron los equipos mediante el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) o del AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual), pero luego no tuvieron financiamiento ni pauta, por lo cual se las ingeniaron para seguir al aire, con esfuerzo militante, muchas veces poniendo dinero de sus bolsillos. Creo que es la gran problemática de cualquier proyecto comunitario que decide autogestionarse; es un desafío, pero garantiza la independencia y la libertad en muchos sentidos. De todas formas, creo que si existe un marco regulatorio como la "Ley de medios", el Estado debería garantizar una pauta mínima para fomentar que estos medios puedan sostenerse en el tiempo.

-En relación con lo anterior, ¿se pueden concebir estrategias de fortalecimiento entre los medios comunitarios?  
-Todas las redes de fortalecimiento son importantes. Hay experiencias de medios de comunicación mapuches que están en vínculo con radios comunitarias, muchas veces de otras ciudades incluso, y existen además, redes entre algunos medios mapuches. En general estas relaciones comienzan siendo un vehículo de intercambio de materiales e informaciones, pero la mayoría generan lazos políticos de apoyo y acompañamiento. Hay muchas experiencias de radios y de portales digitales interculturales. Es muy importante este tipo de proyectos se fortalezcan y apoyen entre sí.

-Por último, para abordar un tema de actualidad: ¿Qué se puede decir de la cobertura de "Periodismo Para Todos" sobre los conflictos territoriales indígenas? ¿Y las respuestas desde los medios "oficialistas"?
-Creo que la visión o el abordaje del tema en uno y otro medio "rival" dista de ser profundo, porque al fin y al cabo el recorte del tema es el mismo. Más allá de eso, podría decirse que aunque algunas veces se "chicanean" con esos tema, cuando no lo hacen el enfoque es acotado, porque la problemática de los pueblos originarios es mucho más compleja. En general los medios masivos, salvo contadas excepciones, hacen un abordaje banal del tema. Los pueblos originarios son noticia cuando hay un conflicto territorial de por medio, cuando hay violencia, cuando "sirve" para desgastar la imagen de tal o cual funcionario, cuando se los victimiza y no se los reconoce como un actor político, o directamente se habla de las comunidades desde una visión folclórica, casi "pintoresca". Creo que los medios masivos, tanto los comerciales, como los oficiales, están muy lejos de conocer y de preocuparse por la problemática en profundidad y no son responsables en el manejo y la difusión de la información.



Descolonizando la palabra. Los medios de comunicación del Pueblo Mapuche en Patagonia. Es el primer libro publicado por el sello comunitario La Carocola, donde se agrupan comunicadores de La Plata. Cuenta con el prólogo de Osvaldo Bayer.

Se consigue en:
La Plata. Malisia: diagonal 78 n° 506 entre 6 y 59. Dub: calle 3 y 74
Ciudad de Buenos Aires: Mu - Punto de Encuentro, Hipólito Irigoyen 1444
Bariloche. Asociación Ecologista Piuke.
También pueden encargarlos por mail o por mensaje privado al facebook "Descolonizando la Palabra".




Fragmento del libro: "Entendemos que la comunicación no pasa solamente por lo que occidentalmente se define por comunicación. dentro del mundo mapuche tiene que ver con la circularidad, con lo circular. Nosotros en ele proceso de aprendizaje y de asimilación de la cultura entendemos que uno de los principios y valores fundamentales mapuche tiene que ver con la palabra y con la comunicación" (Oscar Moreno, del portal Avkin Piuke Mapu).


Ver también:
"Ni Clarín ni 678". Comunicado de la Confederación Mapuche de Neuquén. (15-9-2014)
ComAmbiental: El primer canal indígena busca descolonizarse (noviembre 2013)

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