7.10.12

Basura Cero: no pongas todo en la misma bolsa

A partir del martes, en la Ciudad de Buenos Aires los supermercados cobrarán las bolsas de plástico que serán verdes o negras. Esta medida se enmarca en la ley de Basura Cero que busca reducir, recuperar y reciclar los residuos. Por eso también es una oportunidad para incorporar las bolsas de tela o el changuito propio. En esta nota informamos cómo y por qué es importante cambiar de hábito.

Menos bolsas y que sirvan para separar los residuos. Imagen recortada de Clarín.


En mayo se reglamentó la ley 3.147, sancionada en 2009, cuyo objetivo es disminuir las bolsas derivadas del petróleo que tardan entre 200 y 400 años en desintegrarse, y reemplazarlas por aquellas que sean biodegradables, o sea que estén fabricadas a partir de materia prima orgánica y se deshacen naturalmente.

La Agencia de Protección Ambiental porteña, que es la autoridad de aplicación, ideó un plan que empieza el próximo martes con la entrega de las bolsas verdes y negras en los supermercados, hipermercados y autoservicios. Si bien la reglamentación no estipula su cobro, se estima que costarán al consumidor entre quince y veinticinco centavos la unidad con el fin de fomentar la fabricación de las bolsas biodegradables y hacer que el vecino las valore.

Por año se producen 1.050 millones de bolsas y con esta medida se espera disminuir esa cantidad en un 55%. Por otro lado, el ministro de Ambiente de la Ciudad, Diego Santilli, aseveró que “el 75% de la gente usa las bolsas de supermercado para sacar los residuos”. Por ese motivo ahora vienen en dos colores para que en la bolsa verde el vecino deposite todo lo reciclable (papel, cartón, vidrio, plástico, latas, sachets o tetrabricks previamente enjuagados y secos) y en la negra disponga el resto de la basura húmeda.

Cada residuo en su bolsa y en su contenedor, para 2013. Volante del Gob. CABA.
De esta manera, la medida contribuye a los objetivos de la ley 1.854 de Basura Cero que busca reducir el enterramiento de los residuos para lo cual la separación en origen –es decir la clasificación en los hogares– es fundamental para recuperar la mayor cantidad posible del material reutilizable o reciclable.

El contexto es apremiante. Si bien Santilli informó que en la primera mitad del año la Ciudad disminuyó la cantidad de residuos enviados al relleno sanitario Norte III, el gobierno provincial le dio un ultimátum y al mismo tiempo se decidió una polémica extensión de la vida útil del predio.

Cuando el envase también importa. En una nota del año pasado en Notio, la asociación ECOPLAS que agrupa a las industrias petroquímicas y del plástico señaló que “es un mito que la biodegradación sea la solución para todos los males ambientales”. Según explicaron entonces de la división Plásticos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) sería ideal que se estas bolsas se traten en un biodigestor que capture los gases de efecto invernadero que producen cuando se descomponen.

Fuente: No uso bolsas plásticas.
Por otro lado, las voces más críticas sostienen que el cobro de las nuevas bolsas -que cabe aclarar, no son biodegradables- puede entorpecer la campaña. Como alternativa sustentable promueven volver a los changuitos y las bolsas de tela, que en los últimos años están proliferando con diseños ergonómicos, en condiciones de trabajo inclusivo, comercio justo y mayor conciencia ambiental.

1 comentario:

Daniel Bacchetta dijo...

Con lo de las bolsas de supermercado nos garcan como con casi todo... Si se supone que es parte de una ley de basura cero en donde las bolsas debían ser biodegradables el hecho de que no lo sean es una clara violacion a la ley y debiera ser castigada. No es que este en contra de la ley pero esto mas que ley parece ser un muy buen negocio.

Eugenia Testa, directora de la unidad política de Greenpeace Argentina, opinó rotundamente que “las bolsas siguen siendo de plástico, no son biodegradables”, en referencia a las polémicas bolsas que esta semana comenzaron a ser vendidas en las grandes cadenas de supermercados porteños como “ecológicas” o “reutilizables”, en colores verde y negro.