14.8.12

La Ciudad bajó la cantidad de residuos pero aún no cumple la Ley Basura Cero

El Ministro de Ambiente porteño, Diego Santilli, informó ayer que “por primera vez, la Ciudad redujo la curva de enterramiento de residuos” y entre enero y julio envió a la Provincia un 6,59% menos de basura. Sin embargo, no compensa el aumento que tuvo en los últimos años y no alcanza para cumplir la Ley. También explicó el "Master Plan" que implementa en esta materia, hacia una “Buenos Aires Verde” para 2022, y aclaró a ComAmbiental algunos trascendidos sobre el gran negocio de la basura.

La palabra del Ministro Diego Santilli. Foto: Jugá limpio.

En el marco de las VII Jornadas Metropolitanas y las primeras a nivel nacional, sobre Capacitación Ambiental, Santilli destacó que mientras los municipios del Conurbano aumentaron un 5,58% la cantidad de basura que se entierra en el relleno sanitario Norte III de CEAMSE, la Capital Federal es la única jurisdicción en el país que disminuyó.

No obstante, esto no es suficiente para lograr el objetivo de reducción del 50% con relación al volumen de 2004 establecido en la Ley 1.854 de Basura Cero. Por eso, el Ministro anunció que “el 15 de octubre inauguraremos una planta de MBT (tratamiento mecánico-biológico) que procesará 1.000 toneladas diarias de basura, de las que se recuperará alrededor del 60%”. A su vez, lanzó la licitación de otra planta para que “detrás de la cancha de San Lorenzo procese 2.000 toneladas diarias de escombros”, de los que se evitaría enterrar el 80%.

Ambas medidas se complementan con otros cuatro ejes del Master Plan de la cartera ambiental porteña: la contenerización diferenciada (contenedores verdes para los residuos secos reciclables y otros negros para el resto de la basura), la inclusión de los cartoneros, el involucramiento de los grandes generadores de residuos y bolsas eco-amigables.

Sobre el primero, resaltó que ayer se estrenaron más contenedores verdes en el Microcentro, para fomentar la separación en origen y la recolección diferenciada de los cartones, plásticos, vidrios, latas, telas, papel y otros desechos reciclables. Adelantó también que se instalarán cinco centros verdes para que los recuperadores urbanos puedan clasificar los materiales allí formalmente, en lugar de abrir y revisar las bolsas en la calle.

En ese sentido, Santilli señaló que más de 700 grandes generadores -como hoteles, centros comerciales, empresas, escuelas y oficinas públicas, bancos o edificios de consorcio- pueden acordar directamente con las cooperativas de cartoneros para el retiro de los reciclables.

Asimismo, a partir del 10 de octubre los supermercados y los consorcios tendrán bolsas verdes y negras, para promover la separación de residuos en los hogares. Paralelamente se fomentará el uso de bolsas reutilizables y para 2014 las descartables en los supermercados serán biodegradables. Esa es la meta.

Santilli indicó a ComAmbiental que no se tomarán medidas para obligar la separación en origen “porque primero como Estado tenemos que dar, que los contenedores estén y concientizar con fuertes campañas”.

Aclaraciones. La disminución de residuos es una noticia alentadora, considerando que el relleno sanitario Norte III tuvo que ampliar su superficie hacia un terreno lindero en el partido de San Miguel para extender su vida útil hasta 2014, según confirmaron representantes de CEAMSE a ComAmbiental. Este es el único predio que entierra por día, 6.200 toneladas de basura porteña y otras 10.000 más de 27 partidos bonarenses.

Esta situación crítica suscitó el último paro tras el cual el gobierno de Daniel Scioli intimó a su par porteño y a CEAMSE para que se cumpla con la Ley de Basura Cero y no se entierre más basura de la Ciudad que lo estipulado por la norma.

En ese sentido, la anunciada planta de MBT coadyuva a ese fin. Sin embargo, está en una controversia que según Santilli se debe resolver entre el municipio de San Martín -donde se ubica la instalación- y la concesionaria Tecsan del Grupo Roggio. Según una entrevista de La Nación al intendente Gabriel Katopodis, la obra no tiene la habilitación municipal y sin ella la planta no podría ser inaugurada. Para fuentes de CEAMSE, la autorización es una competencia provincial y dijeron a ComAmbiental que de trasfondo, el municipio solicitó a la concesionaria "una tasa descomunal de $10 millones".

El otro eslabón para reducir la basura es la labor de las cooperativas de cartoneros. Las nueve plantas sociales que operan dentro del predio de CEAMSE recibieron de palabra el compromiso de que recibirán un pago por cada tonelada de residuos recuperados para la industria. Santilli se mostró conforme al respecto, aunque no precisó en qué medida el gobierno de la Ciudad contribuiría económicamente. "Ya estamos pagando 135% más que los municipios" bonaerenses, advirtió, por enterrar la basura en jurisdicción ajena. "Esto no impactará en el ABL pero sí en los recursos de la Ciudad", concluyó el Ministro.

Por eso es tan importante que las políticas públicas porteñas se orienten a generar menos residuos, separar en origen aquellos reciclables e implementar todos los mecanismos posibles que faciliten la reutilización y el reciclaje, en vez del enterramiento.

3 comentarios:

felix cariboni dijo...

No creo que hayan bajado por las políticas publicas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Los motivos de esto pueden ser que la construcción se haya parado por el tema del dólar de publico conocimiento o un descenso en el consumo. Para el primero alcanza con los distintos informes del sector, para lo segundo el indicador del PBI. Si tuviera tiempo los buscaría y analizaría con eso.

Loki dijo...

Opino como felix, se trata de una reducción conyuntural en la disposición, no en las políticas. El primer semestre registró una baja en el consumo y la actividad industrial y comercial, no hace falta un indicador para relacionar ambas cifras, aunque la cuantificaría.

ComAmbiental dijo...

Gracias por los muy valiosos comentarios. Esta nota fue más bien una crónica de los dichos de Santilli y del Ceamse con su postura oficial sobre el tema. Es interesante que a partir de esta información surjan las críticas correspondientes, cuanto más fundamentadas mejor. (En el caso de la baja de consumo, habría que ver si es general por qué afectaría más a la capital federal que otros municipios metropolitanos. ¿Los sectores de mayor poder adquisitivo bajan su nivel de consumo? Por otra parte: ¿No existe ningún avance en el tema, aunque sea a partir de la coyuntura política y económica? ¿Cuál es el rol de la sociedad civil en los tres años siguientes?). Saludos a todos.