5.8.10

Ley de Glaciares: demorada pero con consenso social

La Cámara de Diputados no tuvo el quorum suficiente para dar media sanción definitiva al proyecto de Miguel Bonasso a través de la votación en particular, empezando por el sexto artículo donde se especifican las prohibiciones que impone la norma a distintas actividades, entre ellas la minería. La nueva ley de glaciares, que incluye el consenso con el senador Daniel Filmus, cuenta con el apoyo mayoritario de las organizaciones asamblearias y ambientalistas, que se manifestaron en repudio de lo ocurrido.



Los últimos momentos de la sesión en que se aprobó en general la Ley de Glaciares anticiparon lo que sucedió ayer, por lo que los principales impulsores de la ley buscaron la responsabilidad entre los propios miembros de la oposición. A las ausencias ya sabidas de los kirchneristas, se sumaron las de legisladores del PRO pero sobre todo de representantes de la UCR y del peronismo no oficialista, por lo que faltaron 2 diputados para completar el quorum de 129. Entre las razones de la nueva demora, existen causas coyunturales y otras más profundas.


Un traspié explicable. A pesar de que algunos medios titularon al día siguiente que ya se había obtenido la media sanción y la norma pasaba a la Cámara de Senadores, lo cierto es que la aprobación en general del proyecto de ley no tuvo continuidad en la misma noche. Sí fue un logro de la sesión del 14 y 15 de julio haber superado la votación del artículo 2, que habla del bien jurídico protegido e incluye una concepción integral del ambiente periglaciar, incluyendo los suelos que actúan como reguladores hídricos.

En los últimos momentos hubo algunos intercambios entre Ricardo Gil Lavedra (UCR) y Bonasso por el artículo 6, que establece las prohibiciones, porque el nuevo proyecto posibilita realizar obras de infraestructura en el ambiente periglaciar. El autor del proyecto le contestaría luego -en la última intervención de la noche que registra la versión taquigráfica- que estaba de acuerdo con su comentario pero: "Debe recordar que este texto surgió de un acuerdo con el senador Filmus, que no se cumplió".

Ante esta incertidumbre, y las defecciones del PRO, según destacó bien Página 12, vinieron las declaraciones de Carrió: "El artículo 2º, que era el corazón de este proyecto, ya se votó. Diputados del oficialismo y alguna parte de la oposición dejaron esta sesión sin quórum. No hay problema, se votará en la próxima sesión ordinaria, pero ya se ganó". Sin embargo, esto no pudo concretarse ayer por la ausencia de varios legisladores de la oposición, entre ellos el mismo Gil Lavedra.

En aquella oportunidad no se intentó tampoco volver a juntar el quorum por lo avanzado de la noche, mientras que ayer la excusa de muchos fue la continuidad del receso invernal. Sin embargo, la causa profunda que se mantiene se refiere a los desencuentros del bloque de la oposición entre quienes habían votado la ley en general. De hecho, 129 diputados acompañaron la ley en general, mientras que solo 115 estuvieron de acuerdo con el artículo 2.

En un completo artículo, Ivan Ruíz de La Nación detalló algunas de las claves de las discusiones en torno a la Ley de Glaciares, entre las que puede destacarse la coincidencia entre los diputados del PRO y del kirchnerismo, sobre todo de San Juan, para hacer una ley más permisiva. Así la posición de Filmus quedó en incertidumbre, porque había manifestado que dentro del oficialismo "la mayoría estaba de acuerdo" pero necesitaban más tiempo, pero 15 días después tampoco concurrieron a apoyar la norma. En una entrevista posterior volvió a manifestar que dará su apoyo en el Senado.

Ayer Bonasso manifestó que las demoras se dan por el lobby de las mineras y le precisó a Sesionar: “No estamos discutiendo una cuestión paisajística, la defensa de esa cosa hermosa que son los glaciares, estamos defendiendo el agua” . Por su parte, la diputada Fernanda Reyes (Coalición Cívica) expresó mediante un comunicado: “Una vez más, el kirchnerismo defendió los intereses de la Barrick Gold, pero lograremos sancionar la ley de protección de glaciares en la próxima sesión”.

Consenso en la sociedad civil. A diferencia de los enfrentamientos partidarios, hoy por hoy es importante tener en claro que el proyecto de Ley tiene un importante apoyo social. En un primer momento señalábamos la división existente entre las organizaciones ligadas a las asambleas ciudadanas, como Conciencia Solidaria y RENACE, que apoyaban la ley de Bonasso, frente a las organizaciones ambientalistas con presencia global, como Greenpeace y Amigos de la Tierra, más cercanas al proyecto de Filmus.

Sin embargo, el histórico acercamiento entre ambos legisladores, que no logró el consenso partidario por la negativa del bloque del Frente para la Victoria, sí produjo la coincidencia entre las organizaciones de la sociedad civil. Entre los que apoyaban el texto de Bonasso no hubo demasiadas declaraciones sobre los cambios, pero Jorge Taillant del CEDHA expresó que Filmus sería un "nuevo arrepentido K". Lo cierto es que se trata, sin dudas, de una ley superadora, que recoge lo mejor de ambas iniciativas.

También desde la RENACE hubo dudas, en palabras de Javier Rodríguez Pardo: "
¿Protege o encubre una actividad extractiva perversa?". De todos modos, la reflexión final menciona: "Esta regla que esperamos entre en vigencia cuanto antes, nos permitirá exigir en todas las provincias y municipios el rechazo de cualquier legislación que sobre el particular (glaciares y periglaciares) sancionen las provincias con intención de evadir el texto y espíritu de la presente, continuando de ese modo con la habitual promiscuidad extractiva". También la última Asamblea manifestó el apoyo a la ley.

Por su parte, en un comunicado conjunto, Greenpeace, Amigos de la Tierra y el Taller Ecologista de Rosario se lamentaron por el fracaso de la sesión en Diputados. De este modo, ratificaron el análisis que las organizaciones elaboraron sobre el proyecto acordado entre Bonasso y Filmus: “Se logró un texto que debe convertirse en ley sin más demoras”,expresaron sus representantes. Ya desde Amigos de la Tierra Argentina habían afirmado que la "ley amalgamada" tenía mejoras, entre otras cosas porque incluye la política sobre cambio climático.

También Conciencia Solidaria, una de las organizaciones que más trabajó en insistir con el proyecto original de la Ley, se manifestó mediante una reflexión en su página de facebook. "Los temas ambientales se contraponen a los intereses especulativos de las corporaciones no son temas de difusion masiva, son muy importantes las redes que podamos tejer los ciudadanos comunes para difundir (...) lo que pasa con la megamineria, que contamina, mata y saquea", se leyó ayer.

En definitiva, si desde una lado si privilegiaba más la prohibición de las actividades mineras y del otro se hacía más énfasis en tomar recaudos frente al cambio climático, lo cierto es que ambas perspectivas son perfectamente compatibles desde la lógica ambiental. Ahora, es de esperar que los diputados, como representantes del pueblo, reflexionen para cumplir con su deber en la protección del agua como fuente de vida.


Imagen: Conciencia Solidaria presente en el Congreso

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