21.8.10

Ponyo y más allá: La cultura ambiental en Miyazaki

Tomando como referencia el Green Film Fest, presentamos esta columna sobre la figura del director Hayao Miyazaki. "¿Es posible que un Festival de Cine Verde dispare el debate en torno de cada film?", se había preguntado Victoria Bembibre en TuVerde. Aquí Pablo Gavirati, becario de la UBA, sostiene que existen otras películas de este animador japonés en las cuales se puede profundizar su concepción de la cultura ambiental.

“Logramos nuestro objetivo de llegar a la mayor cantidad de gente posible, para que puedan tomar conciencia a través de un abanico de diferentes formatos de películas medioambientales, todas ellas multipremiadas”, expresó una de las organizadoras, de Green Tara. Es sin dudas un aporte considerable el realizado, que podría ampliarse a través de la incorporación de otros criterios de selección artística, para que justamente el público pueda acceder a obras que no son tan conocidas y descubrir nuevas propuestas.




¿Qué hay de verde en el anime de Miyazaki?
El sintoísmo y el ambientalismo en la posmodernidad japonesa.
 
Por Pablo Gavirati (Ciencias de la Comunicación)
Instituto de Investigación Gino Germani (FSOC -UBA)


El Green Film Fest puso en pantalla la última película de Hayao Miyazaki: Ponyo y el secreto de la sirenita (2008). Fue la única obra del macro-género de ficción, que muestra de una manera distinta la problemática ambiental. Y se trata de un anime, es decir, una animación japonesa. No fue una novedad, ya que se estrenó en Argentina hace un año y se exhibió en el verano gratis y al aire libre. Tal vez fuera la característica comercial del evento, amén de su objetivo concientizador, la que privó al público de las joyas menos conocidas de este director.

Porque, si hablamos de “cine verde”, tanto en Ponyo como en El Viaje de Chihiro (2001) -la película más famosa de Miyazaki- la problemática ambiental es muy secundaria en la trama principal. No ocurre lo mismo, por el contrario, con otras películas, donde la tematización (la narración) del eje sociedad- naturaleza alcanza un gran protagonismo. Esto es así aún en otro film considerado infantil, en el caso de Mi Vecino Totoro (1998). Y principalmente en dos grandes películas como son Nausicaa del valle del viento (1984) y Princesa Mononoke (1997).

Para conocer de qué se trata en particular cada película el lector puede recurrir a internet, pero: ¿Por qué pueden considerarse “ambientalistas” estas obras de séptimo arte? En el Proyecto de investigación “La cultura ambiental del Japón a través de su producción mediática: el caso de la obra de anime de Hayao Miyazaki y su lectura en Buenos Aires” se llegaron a algunas conclusiones provisorias. En primer lugar, la influencia que existe en las películas de este director tanto del sintoísmo tradicional como del ambientalismo (pos)moderno.

El sintoísmo puede denominarse una religión animista, que considera que todo ente de la naturaleza, tanto sea vivo como no, puede estar habitado por un kami -espíritu-. Este elemento destacado de la tradición cultural japonesa fue modificándose en el proceso histórico, pero fue durante la industrialización del país, sobre todo en la posguerra, donde fue perdiendo importancia. Como es sabido, la modernización trae consigo la objetivación (la cosificación, la desacralización) del mundo natural, y se pierde así la vivencia de la interrelación entre sociedad y naturaleza.

Es por ello que resulta lógico que el movimiento ambientalista japonés, del cual el propio Miyazaki forma parte, retome algunos de los principios del sintoísmo, en un gesto que puede leerse como pos-moderno. Se hace muy recomendable, entonces, poder mirar estas películas, para apreciar una síntesis artística de lo que se acaba de reseñar de manera intelectual. Es decir, una sensibilidad distinta, una forma diferente de percibir lo natural en relación íntima con lo humano. Así lo verde será la adjetivación de una visión distinta de nuestro ambiente.

1 comentario:

Caryto dijo...

Mononoke Hime y Nausicaa del valle del viento son películas que a todos los que les interese nuestra relación con la naturaleza DEBERIAN ver... Las películas de Miyazaki son más que animación, te provocan algo indescriptible, una sensación de necesidad de actuar con urgencia. Te permiten hacer un paralelismo con el "mundo real" y darte cuenta de lo mal que hacemos las cosas... Excelente el artículo, y gracias por difundirlo!!