5.2.10

Buscan la unidad de los cartoneros para la lucha

Seis cooperativas y organizaciones de cartoneros pidieron ayer la reactivación de la planta de separación de residuos del Bajo Flores. Se trata de un reclamo hacia el Gobierno de la Ciudad en el marco del cumplimiento de la Ley 1854 de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos, del 2005, conocida como "Basura Cero" por su objetivo de que no exista material reciclable que vaya a parar a los rellenos sanitarios del conurbano bonaerense.

Un poco de historia. Hace tiempo ya que se reglamentó la Ley de Basura Cero, recién en el 2007, durante la gestión en el Ministerio de Ambiente de la Ciudad del dirigente del Partido Verde, Manuel Velasco. Luego llegó el triste y olvidable paso de Juan Pablo Piccardo por el Ministerio, rediseñado por el PRO para ser de Espacio Público, que duró hasta unas pocas semanas.

En ese periodo, que abarcó todo el 2008 y el 2009, la Ley no hizo más que retroceder. Luego de una sesión bochornosa, el trabajo de la Comisión de Seguimiento de la Ley se diluyó hasta detenerse. Se detuvo el plan de doble contenerización de la Ciudad para implementar la separación de residuos en origen de forma masiva. Y entre dimes y diretes, hubo una fina operación política para dividir a las cooperativas de cartoneros, entre sí y con las organizaciones ambientalistas.

El reclamo. En este contexto amplio, las cooperativas CERBAF, El Ceibo y COTPadilla, junto a la agrupación sindical ASCIRA, la FTV y la Central de Movimientos Populares suscribieron un convenio marco de cooperación recíproca. El mismo tiene como propósito implementar "
la disposición inicial selectiva a través de la separación en origen domiciliario, la recuperación diferenciada y el reciclado, que permitirá un ahorro de energía, inversión en tierras y en los costos de operaciones para darle disposición final”.

Para ello se solicita la pronta reactivación de la planta de separación de residuos del Bajo Flores, que está bajo la responsabilidad de la CERBAF (Cooperativa Ecológica de Recicladores del Bajo Flores) por convenio 3/2006 con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Su reactivación y puesta en funcionamiento, tiene como meta "llevar adelante la distintas tareas que hacen a la segregación, clasificación y acondionamiento de los materiales de la fracción inorgánica y/o seca que componen los Residuos Sólidos Urbanos".

El futuro de la Ley. Hace poco, Clarín publicó que no se están cumpliendo las metas de la Ley de Basura: una información que es difícil clasificar del todo como noticia, porque es algo ya sabido en "el ambiente". Para empeorar la situación, Greenpeace no le dio demasiada importancia, en principio, al seguimiento de la normativa, después de haberse logrado su sanción, y no consigue últimamente romper el cerco mediático.

Para noviembre de 2010, cuando se cumplan 5 años de la sanción de la Ley, la Ciudad tendría que cumplir el objetivo de reducir en un 30 por ciento los residuos sólidos enviados a los rellenos sanitarios de la CEAMSE en base al 2004. Pero desde esa fecha, la basura no hizo más que aumentar, explicado por la suba en el nivel del consumo, y las nulas campañas de concientización de la ciudadanía. En el mientras tanto, esta sigue siendo la mayor deuda ambiental de los porteños.

1 comentario:

Anahí M. LLanes. dijo...

Bueno... dentro de todos los fracasos que experimentó esta Ley debido a tanta ineficiencia e impunidad, me parece una buena noticiad, ya que está claro que la unión hace la fuerza. Que si se rompe esa unión, como ocurrió entre ambientalistas y cartoneros, la lucha se desestabiliza y se retrocede en lo que se haya conseguido hasta el momento.

Me parece una buena iniciativa la tratada en el artículo.

Por otro lado, es un despropósito lo que hace Clarín. Suena a "maniobra" para darle una mala reputación a la Ley, cuando los culpables del aumento de la basura son aquellos que no ponen en práctica la normativa...

Pero en fin, a pesar de todo tenemos que seguir luchando!!