11.8.08

Corrientes en ebullición por el Ayuí

Un grupo empresario quiere inundar 8.000 hectáreas de valiosa biodiversidad correntina para cultivar arroz, soja y cereales de exportación -según denuncian distintas organizaciones ambientalistas. El caso promete no dar tregua sin antes debatir democráticamente su viabilidad ambiental, social, legal, económica y ética.



El blog Salvemos el Ayuí auna las voces que se oponen a la concreción de una represa que anegaría los bosques y pastizales que surca el arroyo Ayuí. Los fundamentos no escasean.


Legalidad. En el video, numerosas organizaciones y personalidades destacadas por su labor a favor del medio ambiente consideran que el proyecto Ayuí Grande es ilegal porque -entienden- se trata de la apropiación de un bien público, el río, para satisfacer intereses particulares.

Sin embargo, el Consejo Deliberante de la localidad correntina de Mercedes, que es la jurisdicción más próxima en donde se emplaza el proyecto, lo declaró de Interés Municipal porque "es evidente que el Proyecto Productivo Represa Ayuí Grande beneficiará a la ciudad y a su gente" dijo Silvia Brouchuod, consejal por el Frente para el Cambio ante El Litoral.

Por su parte, el legislador por Corrientes, Eduardo Galantini, pidió informes al Poder Ejecutivo Nacional y esta semana representantes de la Fundación Iberá se reunirán con Miguel Bonasso,presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Cámara de Diputados de la Nación.

Impacto ambiental. Según difundió Momarandu.com, la represa Ayuí Grande afectaría "más de 77.000 hectáreas, supone la eliminación de 137 kilómetros de bosques naturales bajo 8 mil hectáreas de un espejo de agua que se formará con el cause del arroyo Ayuí, que será desviado de su estado natural".

A partir de esta obra ingenieril, se incorporarían unas 28.000 hectáreas para la ganadería intensiva y el cultivo, en su mayoría de arroz. El paso de un ecosistema complejo con poca intervención humana a un modelo productivo que introduce en el ambiente animales y agroquímicos debe evaluarse con rigurosidad ya que "comprometerían severamente la calidad del agua de los ríos Miriñay y el Uruguay", argumentó Proteger en el portal Biodiversidad en América Latina.

Proteger agregó que "el área a inundar sería mayor que la superficie de la Laguna Iberá", lo que podría ser foco de enfermedades como el dengue transmitido por una especie de mosquitos o el mal de las represas, esquistosomiasis, donde el caracol porta el parásito que en las personas se manifiesta con urticaria, fiebre, diarrea y problemas cardiopulmonares crónicos que pueden ser fatales.

Según dos grandes diarios de Corrientes - El Litoral y La República, para contrarrestar los efectos negativos, las empresas promotoras del proyecto prevén destinar 13.700 hectáreas para la creación de un Área de Protección Ambiental de gestión privada. El objetivo será conservar unidades representativas de los ecosistemas, conectar las áreas más vírgenes y depurar las aguas.

No obstante, resulta curioso que los medios periodísticos alternativos son más críticos y atribuyen esta tendencia a los fuertes intereses económicos que impulsan el proyecto: Pilagá, Tupantuva, Copra (del vicepresidente del Grupo Clarín) y Adecoagro (del financista millonario George Soros).

De hecho, la Fundación Reserva del Iberá denunció que Canal Rural censuró el programa Mano a mano con el Campo de Luis Landriscina que iba a difundir una entrevista con el presidente de la Fundación, Enrique Lacour. Para este ambientalista el motivo fue claro: "la represa, el arroz y el Canal Rural, pertenecen al mismo dueño".

En números. Desde el punto de vista económico, Ayuí Grande transformaría al "Departamento de Mercedes en el mayor polo arrocero del País y a Corrientes en la mayor Provincia productora de arroz en la argentina" con 120.000 toneladas anuales para la exportación. Su relevancia se considera "estratégica para la alimentación mundial" -sostuvo a Crítica de Argentina Ricardo Freire, administrador general de Copra-, en tiempos en que la producción de alimentos es más requerida y alcanza cade vez mejores precios.

Corrientes Noticias también mencionó los 1.400 puestos de trabajo que crearía este proyecto que involucra una inversión de unos 55 millones de dólares. Pero los detractores de la propuesta redundan en la pregunta ¿Ganancias para quién y a qué costo?

Todos los actores afectados por el proyecto (por empezar los empresarios, los funcionarios y los investigadores actuantes, y en particular los habitantes de Mercedes) tendrían que asumir el deber ético de difundir, interiorizarse y discutir sobre los beneficios y los perjuicios de la propuesta para poder elegir democrática y soberanamente sobre el modelo de vida que quieren para su comunidad.

Ver: Solidaridad por el Ayuí

4 comentarios:

Anónimo dijo...

es otro caso mas para pensar con esto del conflicto del campo. a donde vasmos a parar, cuando vamos a parar?

EcoPanas dijo...

Es una pena que lo mas minimo de naturaleza que tenemos en nuestros paises quiera se arrebatado por las grandes empresas o por falta de conciencia humana - les pedimos desde EcoPanas unirse para detener el progreso de este caso.
Les ofrecemos todas nuestras herramienta para crear el movimiento que permita preservar la belleza del Ayui.

PROAVIS dijo...

Es importante la tarea que llevan a cabo porque la comunicación ayuda a formar conciencia y promueve la participación ciudadana en los temas ambientales, que son cuestión de todos y no deben dejarse en manos de algunos pocos. Coincidimos con su visión acerca de la biodiversidad, por ello los incluiremos en nuestra lista de blogs seleccionados. SALUDOS.
http://proavisbellville.blogspot.com/

Anahí M. LLanes. dijo...

Me apena muchísimo enterarme de esta situación.
Nuevamente, la impunidad de personas que lo único que les interesa es ganar dinero, pone en peligro nuestra soberanía ambiental.
Siento una profunda indignación.
Investigaré más sobre el tema y participaré de alguna protesta (que de seguro debe haber miles en Internet), gracias por hacer llegar esta información!

A la espera de nuevas noticias,

Anahí M. Llanes.