5.11.06

Incentivo para PyMEs que respeten el ambiente

El gobierno nacional pondrá a disposición 200 millones de pesos para las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) que respeten el medio ambiente. Es que en la Argentina, las PyMEs están en desventaja económica, tecnológica e incluso de conciencia, con respecto a las multinacionales, más habituadas a ajustarse a normas internacionales avanzadas en el tema.

Romina Picolotti, la titular de la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, firmó un acuerdo por el que “se ponen a disposición 200 millones de pesos con créditos blandos con tasas subsidiadas, para aquellas pymes que tengan la voluntad de sumarse al proyecto ambiental sustentable del país”, según publicaron hoy La Prensa y Página 12.


Con el aval del titular de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y la Mediana Empresa, Miguel Peirano y de la ministra de Economía, Felisa Miceli, los subsidios tendrán como objetivo evitar "las asimetrías de desarrollo que se observan en este momento" y adecuar el crecimiento económico con el cuidado del ambiente, agregando mayor competitividad a la producción nacional.

Miceli aclaró que “para fines del 2007 tendremos elaborados un plan productivo nacional que realmente nos dé una estrategia de crecimiento sustentable a mediano y largo plazo con una primera etapa hasta el 2010 y una segunda etapa al 2016”. En los próximos 30 días, 30 millones de pesos ya estarán disponibles para las empresas. El convenio durará 24 meses y se renovará en forma automática.

En tanto, Picolotti recalcó que los beneficios de esta medida no sólo implican "acceder a crédito, sino a asistencia técnica para acompañar estos procesos de buenas prácticas ambientales o de reconversión en tecnología”.

¿Cuál es la relevancia de este plan de incentivos?

Las PyMEs representan la capacidad emprendedora de un pueblo y su proliferación contribuye, de cierta forma, a mejorar la distribución de la riqueza, descentralizar las fuentes de trabajo y fomentar el desarrollo social. Sin embargo, pocas son las que se alinean a prácticas ambientales alegando principalmente que los costos son excesivos en relación al tamaño de su estructura.

Por ello, la posibilidad de acceder a los incentivos antes mencionados es altamente provechoso y necesario ante tres factores fundamentales:
1) El agotamiento y la degradación de los recursos naturales,
2) La paulatina toma de conciencia ambiental por parte de la opinión pública,
3) Las presiones del propio Mercado (global) por cumplir con normas ambientales antes, durante y después de la producción.

En este sentido, la Revista Fortuna entrevistó esta semana a Gabriel Macchiavello, presidente del Departamento de Medio Ambiente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y abogado con gran trayectoria en el derecho ambiental en la Argentina.

Macchiavello reconocío que lo que en ComAmbiental llamamos "efecto papeleras" hizo que las compañías comprendieran "la importancia que tiene el tema, y de que no es una cuestión coyuntural sino que se ha instalado en el mundo empresario". Al mismo tiempo advirtió que "las demandas ambientales se multiplican día a día".

El abogado sugirió que las empresas se asesoren con especialistas, se mantengan actualizados con las normativas y prevengan el conflicto ambiental, "porque una vez que comienza es muy difícil pararlo".

Al respecto, explicó que "la Ley General del Ambiente facilita, de algún modo, iniciar este tipo de acciones ya que, por ejemplo, hay beneficios para litigar sin gastos". Por otro lado, "los juicios ambientales no solo se pide lo que es la remediación del daño o la indemnización de los daños a los particulares, sino que también se puede pedir lo que se llama cese, que implica que el juez pueda dictar cambios tecnológicos", altamente onerosos que requieran detener temporalmente la actividad.

Si bien la ley prevé la contratación de un seguro ambiental obligatorio, no existe como tal en el mercado. Además "un ejecutivo puede sufrir un proceso", demandado por un daño ambiental atribuido a su empresa y " la jurisprudencia ha declarado que este tipo de daño es imprescriptible".

Sin dudas, las PyMEs deberán ajustarse a estos nuevos criterios no tanto por temor al castigo sino ante la génesis de una concepción diferente del desarrollo: la SUSTENTABILIDAD.

Vínculo recomendado: Ponencias y documentos de la Primera Jornada de Empresas y Medio Ambiente, organizada por Eco2site.com

TEMAS: Política ambiental, Derecho Ambiental


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