31.5.06

Llamado a la solidaridad: Se necesita corazón ¿de oro?

No es una nota sobre la donación de órganos. Tampoco sobre cuentos de Disney. Es sobre la minería y su resignificación. ¿Para qué queremos la minería, si es que realmente la queremos? ¿Para alimentar el consumismo y el derroche? ¿A qué precio desarrollamos esa minería, promesa de progreso en el desierto? ¿Para quién es la minería? ¿Para engordar enormes corporaciones a costa del bien común, desprotegido por un sistema de valores corrompido?

Afiche del documental "Asecho a la ilusión" de Patricio Schwaneck.

Ayer, el auditorio del Anexo de la Cámara de Diputados de la Nación se colmó para ver "Asecho a la ilusión", un documental realizado por Patricio Schwaneck acerca del abuso que comete la empresa Minera La Alumbrera sobre la población de Andalgalá, Belén y Santa María en Catamarca, al mismo tiempo que contamina Santiago del Estero, Córdoba y Tucumán y dispone libremente de todo lo que extrae sin posible control efectivo del Estado.

Participaron ingenieros, ambientalistas, funcionarios, vecinos autoconvocados e interesados que se acercaron desde distintos puntos del país para conocer lo que ya saben pero fundamentalmente para hacer escuchar su voz -aunque sea en el subsuelo del oído legislativo- convocados por las diputadas Marta Maffei, Susana García y Fabiana Ríos.

El debate despertó una mezcla de angustia, bronca y repudio a la impunidad con que se "saquean" los recursos mineros y se degrada y agota el agua. Tras los cuestionamientos surgieron preguntas como: ¿Una minería sostenible es posible? ¿Qué necesitamos cambiar?

De izquierda a derecha: Urbano Cardozo (Vecinos Autoconvocados de Andalgalá), Javier Rodríguez Pardo (MACH y SEPA), Gabriela Factor y Raúl Montenegro (FUNAM).

El Dr. Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la defensa del Ambiente (FUNAM), puso hincapié en que la explotación minera consiste en "experimentos morfogeológicos, hídricos, químicos, ambientales y sociales". Explicó que cada emprendimiento minero es un caso único, irrepetible, en el que las condiciones socio-ambientales nunca son iguales y que la experiencia en un lugar del planeta no puede ser tomado como antecedente para otras regiones.



Además, Montenegro se centró en que la actividad minera involucra grandes pérdidas que debemos considerar a la hora de elegir este modelo de desarrollo:
1) Modificación del aspecto morfogeológico: cambia el paisaje en el lugar de extracción.
2) Destrucción de la biota: las explosiones en la montaña acaban, en segundos, con los ecosistemas semiáridos frágiles que se habían generado con gran esfuerzo evolutivo natural durante siglos.
3) Repercusión en los recursos hídricos: se utilizan grandes cantidades de agua que alteran los regímenes de los ríos, la disponibilidad del agua subterránea y la regularidad de las lluvias.
4) Contaminación, la previsible y la imprevisible: más allá de las sustancias utilizadas en los procesos mineros (como pueden ser la cal y el cianuro), "muchas sustancias que estaban inmovilizadas en las matrices geológicas quedan expuestas" lo que puede generar reacciones químicas impensadas en circunstancias naturales. Muchos de estos "cócteles químicos" no están siquiera previstos en la legislación.

El Ing. Héctor Nieva, quien conoce el caso de Bajo La Alumbrera de cerca y aparece en el documental, aportó más cuestiones legales que contribuyen al "saqueo" de los minerales y las negligencias de la empresa en materia de seguridad ambiental, cuando se trata de una zona perisísmica o sísmica, de alta probabilidad de filtraciones y otros accidentes.

La Ing. Gabriela Factor, también participante en el documental por haber elaborado una tesis sobre remediación de la contaminación causada por Minera La Alumbrera, sostuvo que la minería responsable es posible siempre que cuente con un monitoreo público y permanente, "la aceptabilidad social y el consentimiento libre, previo e informado de los hombres, mujeres e indígenas implicados".

Para graficar el concepto, Factor se refirió a su provincia, Catamarca, donde además de la minería existen otras opciones de vida que no han prosperado por falta de inversión:
-El turismo: "la provincia es, después de Nepal, el segundo lugar en el mundo con más montañas; claro que no contamos con la infraestructura para recibir turistas porque no se ha invertido en eso".
-La agricultura: muchas comunidades han subsistido gracias a esta actividad y se podría apostar a la producción de productos regionales.
-La actividad textil artesanal: basado en el conocimiento de las culturas originarias y la lana obtenida de una variedad de llamas únicas en el planeta y que lamentablemente se está desaprovechando.

Javier Rodríguez Pardo, del Movimiento Antinuclear de Chubut y de Sistemas Ecológicos Patagónicos, resaltó el valor estratégico que tuvieron los acuerdos binacionales firmados entre Argentina y Chile durante la gestión de Menem. La buenas relaciones entre ambos Estados era condición necesaria para el desembarco de las grandes mineras vinculadas al presidente Bush, interesadas en los recursos inexplotados en ambos lados de la cordillera.

Para pagar con la misma moneda, Rodríguez Pardo trajo a colación un informe elaborado por la Secretaría de Minería de los Estados Unidos tiempo atrás en el que valuaba el agua en 10 centavos el metro cúbico. Así propuso enérgicamente: "Cobrémosle el agua. Seguro que [las empresas mineras] se van a ir. Porque el agua vale más que el oro".

El intendente de Calingasta, provincia de San Juan, Adolfo Ibazeta, denunció censura y persecusión por oponerse a proyectos mineros que pugnan por instalarse en su jurisdicción. De hecho, el intendente propone una consulta popular para que sea el pueblo quien decida "Sí" o "No" a las Minas, pero el Tribunal electoral rechazó este mecanismo de participación.

"El problema minero no se soluciona sólo desde la minería -adujo la diputada Marta Maffei- Si nosotros no hacemos un país con justicia social, trabajo para todos, desarrollo, escuelas en serio, la gente va a seguir aceptando el trabajo basura y va a seguir mandando a sus hijos a comer de la basura". También denunció una desigualdad de formación, capacidad y recursos entre las grandes corporaciones y la clase política. Y aunque una minoría de legisladores comprenda y trabaje en función de mejorar esta situación "sin el clamor popular esto no va a cambiar", concluyó.

A esto, el diputado Carlos Tinnirello informó que para el 5 de junio, Día mundial del Ambiente, está organizando cortes en las rutas cercanas a Andalgalá junto a los vecinos autoconvocados y otras agrupaciones en contra de las minas. Adelantó que probablemente la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú también se solidarice y se sume a la manifestación. "Creo que hay que salir a la calle, mostrar qué posición tiene el pueblo y los legisladores tenemos que servir a esa lucha", concluyó.

El objetivo de nombrar a los legisladores no es propagandístico sino como dijo un autoconvocado de San Carlos, Mendoza, "para comprometerlos públicamente". El cambio debe surgir en los funcionarios pero también en la ciudadanía. Es tiempo de despertar una conciencia para la sustentabilidad y cambiar el corazón de oro por uno que lata por vida.

SECCIÓN: Tierra/ Minas
Comunicación/ Política ambiental



3 comentarios:

Marcos Bauzá dijo...

Se necesita de una política ambiental que tenga en cuenta el desarrollo sustentable de los pueblos en lugar de el bienestar económico de las corporaciones...

Anónimo dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
ComAmbiental dijo...

Sí, y en ese sentido una pregunta posible sería:
Si la actividad minera no la realizan las grandes corporaciones: ¿es posible la minería sustentable, no industrial y para provecho de los pueblos?

Es algo a debatir. Saludos.