27.4.06

Necesitamos promover la educación para la participación

En el 20º aniversario del accidente de Chernobyl, interesados en la amenaza ambiental que representa la energía nuclear se reunieron en el Hotel Bauen, Buenos Aires. Tras la presentación del documento "Los mitos de la energía nuclear", surgió un debate enriquecedor entre los asistentes.

Enrique Viale, abogado ambientalista, destacó que también existen mitos en torno al ambiente en general. Como si plantar árboles de por sí fuese una actividad amigable con el medio, sin necesidad de evaluar su impacto ambiental. Como si los ambientalistas fueran brutos opositores al desarrollo y el progreso.


Estas creencias equivocadas contribuyen a que predomine el capitalismo que valida la forma en que obtenemos ahora las riquezas del planeta y luego, en el momento de enfrentar los pasivos ambientales, irónicamente adoptamos un sistema socialista o comunista donde todos debemos hacernos cargo de la contaminación que producen unos pocos.

"Aquí tenemos un fuerte problema ético y moral", participó desde el público Marta Maffei, diputada del ARI y vicepresidente de la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente Humano. Detrás de los problemas ambientales subyace "la falta de decisión política para controlar y mejorar la legislación", según la funcionaria. "Incluso puede decirse que hay decisión política para no controlar y hacer inviable la participación popular", protestó.

Una vecina de Esteban Etcheverría denunció: "no sé si es el Centro Atómico, el polo industrial o qué se yo, pero se está cometiendo un genocidio ambiental que está matando a mi gente". Cáncer, leusemia y otras enfermedades crónicas aquejan su barrio, 9 de Abril, sin tener respuestas de los políticos para investigar la causa de las patologías.

"Ya no sé qué hacer. Los medios nos censuran, los funcionarios nos evaden", continuó la señora, madre y abuela de nietos enfermos y parientes fallecidos del mismo modo. Con aspecto cansino y voz asmática agregó: "por mi propia iniciativa y acostumbrada a recorrer el barrio como testigo de Jehová, realizamos un censo casa por casa y en 13 manzanas encontramos que 60 habían muerto de distintos tipos de cáncer y 60 más estaban enfermos."

¿Cuáles son las herramientas que tiene el simple ciudadano frente a este atropello? ¿Los representantes defienden los intereses comunes? ¿Son justificables los mecanismos ilegales como los cortes totales de rutas y puentes internacionales? ¿De qué manera podemos despertar la conciencia del pueblo, adormecida por los políticos, las empresas y los medios de comunicación?

Se repartieron críticas para todos los actores de la sociedad. Algunos con más o menor grado de responsabilidad, según su nivel de conocimiento y de compromiso para proteger los derechos de todos. "En el saber popular, el conocimiento es poder", dijo Marta Maffei, ex dirigente de la CTERA, "pero tenemos que transformar ese conocimiento en poder, tenemos que empoderar a la gente".

Todos coincidieron en que la participación popular no es significativa. Los organismos de control no están integrados por representantes directos del pueblo sino que en muchos casos son designados por el Poder Ejecutivo. Por otro lado, las audiencias públicas suelen ser evitadas o bien sus convocatorias no tienen una difusión eficiente.

Parafraseando la introducción del informe presentado, se torna más que necesario fomentar la sustentabilidad no solo como el equilibrio entre la actividad humana y el ambiente, sino también como soberanía. "Es patrimonio de los pueblos decidir sobre su futuro", idea que requiere equidad y mecanismos democráticos de participación.


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