4.9.13

Cinco siglos y dos décadas igual

Sumando indignación y resistencia, el 1° Seminario Internacional "Desde el extractivismo a la re-construcción de alternativas" se realizó la semana pasada en la sede central de la ATE, en la Ciudad de Buenos Aires. Participaron militantes de diversos países del sub-continente, además de representantes de diversos puntos de Argentina, como Salta, Chubut o Córdoba. Por la organización convocante, BePe de Catamarca, Sebastián Pittetta expresó que es "un momento en que se debe profundizar el diálogo". En esta nota, viajamos por Bolivia, Perú, Chile, Ecuador, Colombia, Brasil y Argentina para visualizar los ejes comunes de las venas abiertas de América Latina. 521 años después.


Claudia Korol, Horacio Machado Araoz y Raúl Zibechi. Foto: ComAmbiental.
"Las trasnacionales están con un hambre de nuestras materias primas. Desde que llegaron los españoles es lo mismo. La colonia se mantiene hasta nuestros días", dice Limbert Sánchez, del Centro Ecología y Pueblos Andinos, Bolivia. "Nos une la lucha contra la gran minería", afirma Jaime Borda, de Derechos Humanos sin Fronteras, Perú. "El discurso es que con inversiones extranjeras vamos a salir de la pobreza", se suma Gloria Holguíen, de Pensamiento y Acción Social, Colombia. "Hay una reprimarización de la economía", coincide Danili Chammas, de la Red de Afectados por Vale, en Brasil. "Encuentro una franquicia en el extractivismo", reflexiona con ironía Pablo Dávalos, profesor universitario y asesor de la CONAIE, de Ecuador. Todas las voces reunidas en Buenos Aires para denunciar el modelo común del extractivismo en América Latina.

En las mesas de la tarde del jueves, los 300 asistentes tuvieron la posibilidad de recorrer críticamente el continente, configurando un mapa de algunas problemáticas y resistencias. Jaime Borda, de Perú, narró el caso de lucha contra la minera Xstranta, la misma corporación que también tiene presencia en Catamarca, y que en mayo de este año se alió con Glencore. "Así ven los empresarios al país, en cuadrículas", dijo con ironía al mostrar la imagen del Perú dividido en zonas de explotación. Entre las conclusiones, expresó que "las bases del crecimiento extractivo se han agotado en términos democráticos, se vuelve a un crecimiento cada vez más agresivo, vertical, autoritario y centralista".

Lucio Cuenca, del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales, con base en Chile, expresó que su país es un "ejemplo paradigmático" del modelo extractivista, donde la Dictadura instaló un modelo neoliberal que continúa hasta hoy. La propia Constitución habilita la figura de "concesión plena" para brindar garantías jurídicas, que acompaña el proceso de re-privatización de las minas. La frontera extractiva en Chile se está expandiendo hacia arriba, pues "sube a lo alto de las montañas, a las cabeceras de cuenca". Este es el caso del emprendimiento bi-nacional Pascua Lama de Barrick Gold que este año se ha detenido. "Se consiguió la paralización por la resistencia de diez años del Valle de Huasco", expresó con los aplausos del público.

"Es la maldición de la abundancia", citó Limbert Sánchez Choque, de Bolivia, para referirse a la situación de su país, que se retrotrae al foco de atracción de las minas del Potosí. La presentación tuvo su elemento central en la identificación de un nuevo actor social, las cooperativas mineras, donde trabajan 112 mil personas. Sin embargo, en la dinámica real, "las cooperativas asumen los costos de la explotación para las trasnacionales", pues éstas son quienes exportan la materia prima extraída. La iniciativa del Presidente Evo Morales habla de tener una identidad "agro-minera", lo cual hace que el conflicto social se introduzca en la familia, donde padres agricultores pueden pelarse con sus hijos, nuevos pequeños empresarios mineros, a través de las concesiones dadas por el Estado.

El día anterior, Pablo Dávalos, ex-ministro de Economía durante de Rafael Correa, había asegurado que el extractivismo recorre todos los países latinoamericanos. Sin embargo, existe una "frontera ideológica" a la crítica, en aquellos que tienen un discurso anti-imperialista, como Ecuador y Bolivia. No obstante señaló que en su país el argumento oficial también menciona que "no podemos ser mendigos sentados en saco de oro". Por ello, argumentó que "las políticas asistencialistas también deben ser vistas como extractivismo". El economista señaló que el "pos-neoliberalismo es continuidad del neoliberalismo por otros medios". Con ello se refirió a que "para garantizar el extractivismo, se necesita un Estado fuerte", con lo cual se puede asegurar la privatización del territorio.

Desde Colombia, Gloria Olguín expresó que el extractivismo en su país genera una nueva figura de desplazados "territoriales- ambientales", que se suman a los afectados por el conflicto armado. Asimismo, expresó como las concesiones mineras y petroleras avanzan y se superponen a áreas protegidas y territorios de pueblos indígenas y afro-descendientes. Sin embargo, la experiencia muestra que los departamentos mineros son los más pobres. En Colombia, justamente en estos días se efectúa un gran paro agrario, por el cual hubo que lamentar al menos cinco muertos en represiones. La situación es preocupante porque hubo un resurgimiento de grupos para-militares, que el 4 de agosto declararon "objetivo militar" a las organizaciones populares en resistencia.

"El tren más grande del mundo" fue el punto de partido de la presentación de Danilo Chammas, de Brasil, y no se trata de un signo de bienestar, sino que es el transporte por el cual se llevan las extracciones minerales en el noreste de Brasil. La historia de la empresa Vale es singular, en tal sentido, y se formó durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Estados Unidos aportó dinero para fundar una empresa en Brasil que pudiera proporcionar recursos, como hierro y bauxita, para la industria militar. En 1997, Vale fue privatizada en la ola neoliberal, y a partir de allí se consolidó como una de las tres corporaciones mineras más grandes del mundo, que el año pasado fue conocida en Argentina por su interés en el proyecto Potasio Río Colorado, en Mendoza, que está suspendido actualmente.

Por Argentina, Santiago Machado, de la organización BePe, puntualizó su crítica sobre la "década de la minería", como asume el propio discurso oficial, en continuidad y profundización de la política de los noventa. Frente a ello, ponderó la importancia de la Unión de Asambleas Ciudadanas, surgida en 2006, en su rol de articulación de redes. Y señaló que "la peor contaminación" es la social, por lo que dio el ejemplo de Andalgalá, en Catamarca: "Somos un pueblo cateado", decía uno de los testimonios. Durante la jornada se presentó el trabajo “Análisis de los cambios socioambientales relacionados a la expansión de las actividades mineras a cielo abierto en la localidad de Andalgalá, Catamarca”, coordinado por Javier Souza Casandinho, de la RAP-AL.

Uno de los pensadores de Catamarca, Horacio Machado Araoz del colectivo Sumaj  Kausay reflexionó también que el único credo del poder colonial “es que explotación es progreso”. De esta forma, argumentó su estrecha ligazón con el extractivismo de forma tal que “la colonialidad se nos ha metido en la piel". Y agregó: "Hace 520 años que está acá, nació en América y con América”, haciendo referencia a autores como Aníbal Quijano. “El extractivismo está en las raíces del capitalismo que creció estableciendo zonas de sacrificio para abastecer zonas de bienestar". Más tarde agregaría que se trata de una "alienación territorial", al tiempo que se generan "democracias anestesiadas", signadas por "ciudadanías de consumo", sobre todo en las grandes ciudades.

Durante la mesa de las reflexiones, el pensador uruguayo, Raúl Zibechi, brindó cuatro elementos que fueron persistentes en la jornada. El primero, es que se identifica la intención de las corporaciones de una "apropiación total del territorio", en donde "no hay convivencia posible" con otras formas de vida. El segundo punto es la "necesidad de trascender lo local" a partir de la articulación de las luchas. El tercer punto, es que hace falta un mayor estudio en la "reconfiguración de las clases dominantes". Y el cuarto punto, es que deben construirse alternativas de Buen Vivir, para luchar contra la apropiación y mercantilización del concepto: "Tenemos que encarnar el Buen Vivir".

En síntesis:
-"Las trasnacionales están con un hambre de nuestras materias primas" (Limbert Sánchez, Bolivia)
-"Nos une la lucha contra la gran minería" (Jaime Borda, Perú).
-"Encuentro una franquicia en el extractivismo" (Pablo Dávalos, Ecuador)
-"El discurso es que con inversiones extranjeras vamos a salir de la pobreza" (Gloria Holguín, Colombia)
-"La colonialidad hace 520 años que está acá, nació en América y con América" (Horacio Machado Araoz, Argentina).

Ver también:
Reporte de la actividad en la página de BePe: "Megaminería y derecho de los pueblos".
ComAmbiental (Por Darío Aranda): La Década Extractiva (25/5/2013)
ComAmbiental: Raúl Zibechi: "Los límites del consumismo también son internos" (5-5-2013)

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