26.9.13

Ambientalistas a Siberia

Ya son 21 los integrantes del barco Artic Sunrise de Greenpeace que deberán cumplir dos meses de "prisión preventiva", mientras se los investiga por el delito de piratería. Entre ellos, se encuentran dos argentinos: la activista Camila Speziale y el segundo oficial Miguel Hernan Perez Orzi. Un fotógrafo ya había sido encarcelado. Mientras tanto, otras 8 personas esperan una nueva audiencia para saber si también sufrirán la primisión. En total, 30 personas fueron detenidos por la Guardia Costera de Rusia hace un semana, mientras preparaban una acción de protesta pacífica contra la perforación petrolera del Ártico.

La imagen de los dos integrantes de Greenpeace Argentina presos en Rusia.

El Director Ejecutivo de Greenpeace Argentina repudió hoy la decisión del Tribunal Murmansk que se traduce en la prisión por dos meses de los integrantes de la organización. “Es contradictorio que a 24 horas de la declaración pública del presidente Vladimir Putin, que afirmó que no existió delito de piratería, una corte rusa los comience a investigar por ello. Resulta evidente que se trata de un intento de silenciar la protesta no violenta e intimidarnos. Toda la organización continuará firme exigiendo su liberación y la protección del Ártico”, manifestó. En un comunicado, se señala que el cargo por piratería es insostenible, pues no atacaban ninguna embarcación con fines de robo, como establece la legislación rusa.

"La verdadera amenaza para el Ártico no son las acciones pacíficas de Greenpeace o los millones de personas que luchan a nuestro lado. Sino empresas como Gazprom y Shell que ponen en riesgo este ecosistema increíble para llenar sus bolsillos de dinero. No sé que va a pasar esta noche o mañana pero sí sé que estamos aquí para detener los planes de Gazprom, la primera petrolera del mundo que produciría combustible con petróleo de las heladas aguas del Ártico", así se había manifestado la activista Camila Speziale, de 21 años de edad, en las horas en que eran interceptados por las autoridades rusas.

La explotación petrolera en el Ártico es un perverso circulo vicioso con el cambio climático. Ya que uno de los efectos del calentamiento global, producido por el consumo masivo de combustibles fósiles, es el paulatino derretimiento de la capa de hielo que rodea al Polo Norte, lo cual se acentúa en el verano del hemisferio norte. De esta forma, el avance de la frontera petrolera es posible por la propia acción del cambio climático, que para las corporaciones no significa una crisis ambiental sino una oportunidad de nuevos negocios. En este marco, el gobierno ruso -como otros del mundo- garantiza el negocio y criminaliza la protesta global.

"Las autoridades rusas están tratando de asustar a las personas que se enfrentan a la industria del petróleo en el Ártico, pero esta intimidación no tendrá éxito. Estamos decididos a continuar nuestro compromiso de proteger el medio ambiente del Ártico y el clima del mundo. Pedimos a la gente en Rusia y en todo el mundo que apoye a nuestros activistas y defienda su derecho a la protesta pacífica ", expresó Kumi Naidoo, Director Ejecutivo de Greenpeace Internacional.

Solidaridad y protesta. En el país, Greenpeace recibió la solidaridad de FARN y FVSA, entre otras entidades ambientalistas. Del ámbito político, los diputados Graciela Iturraspe, Claudio Lozano, Liliana Parada, Antonio Riestra y Victoria Donda Pérez presentaron un proyecto de declaración. A su vez, las autoridades diplomáticas de Argentina trabajan acompañando a los activistas en Rusia. Greenpeace convoca a una concentración pacífica frente a la embajada de Rusia en BsAs (Rodríguez Peña 1741) para mañana viernes a las 19 horas.

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