20.4.13

Fin del juego para Pedraza

El tribunal dio 15 años de prisión para el sindicalista José Pedraza, considerado "partícipe necesario" del asesinato de Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero (PO). También al número 2 de la Unión Ferroviaria, Juan Carlos Fernández. El fiscal y la querella, incluida el PO y el CELS representando a los familiares, había pedido sentencia de cárcel perpetua para él y otros autores. Por su parte, se condenó por 18 años a Cristian Favale y Gabriel Sánchez, como autores materiales, y Pablo Díaz, el delegado gremial que armó la patota. Como encubridores se condenó a 11 años a los trabajadores ferroviarios Daniel González y Francisco Pipitó, por obstruir el trabajo periodístico de las cámaras de C5N. También hubo sentencia de 10 años para los Comisarios Luis Mansilla y Jorge Ferreyra, y de 2 años para el Comisario Hugo Lompizano por distintas responsabilidades en "liberar la zona" del crimen. Está claro que el Tribunal juzga el hecho criminal. Las responsabilidades y complicidades políticas no están contempladas. Deben juzgarse socialmente. Por la Justicia y por un tren público, no de una burocracia sindical que se enrique con ellos, y mata por ellos.

Imagen difundida por Unión de Asambleas Ciudadanas.
El momento final del juicio comenzó cerca de las siete de la tarde, cuando el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal 21, Horacio Días, no comenzó directamente leyendo la sentencia, sino que se permitió narrar en forma coloquial la reconstrucción de los hechos. Al mismo tiempo, se colocó en posición de docente en Derecho, y anticipó así que no iban a escucharse sentencias a prisión perpetua. Citando la querella del CORREPI, que pedía una condena ejemplar, el Juez expresó: "Cualquier caso por más importancia política que tiene es un caso judicial". Y agregó: "En la ejemplaridad está la sentencia que instrumentaliza". Antes de ello había dicho, de forma ampulosa: "Los jueces somos garantes epistemológicos del contenido fáctico" del fallo. Todo ello fue para argumentar que "no hubo un dolo específico", es decir que "no hay homicidio calificado", sino que la condena fue por "dolo eventual". Es decir, no se buscó matar pero no existió intención alguna de tomar ningún recaudo para que ello no sucediera: "Favale actúa con seguridad porque contaba con el apoyo del sindicato de que no lo iban a detener".

"Una muerte en una sociedad fatalista es el fin de juego", así se expresó el Juez. Y con esta lógica se excusó por no llamar instigador a Pedraza, sino cómplice. Del mismo modo, la responsabilidad política tampoco se juzgó. Por el contrario, salvó al Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aunque reconoció su llamado a "trabajar políticamente" a los tercerizados. Y luego dijo sobre Pedraza: "Se demuestra la liquidez de dinero y el poder que eso genera. Ahí está el interés del sindicato en que no se arme un sindicato paralelo" del PO y ningún otro. ¿No son los mismos intereses que continuaron casi diez años en convivencia con las empresas concesionarias? Ayer se juzgó al sindicalista que permitió el desguace del tren en la época menemista. Mas tuvo que ocurrir la Tragedia de Once, 52 muertos, para que algo empiece a cambiar en la política ferroviaria. Y eso que el Juez mismo recordó que el asesinato de Kosteki y Santillán "precipitó el fin del gobierno de Eduardo Duhalde". Pedraza y sus últimas palabras: "La bala que rozó el corazón de [Néstor] Kirchner también rozó el de todos los ferroviarios". Pero sólo mató a Mariano Ferreyra. Un crimen político.

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