18.4.13

El aparato político y la energía de la polarización

En ocasión del llamado "13-S" del año pasado, la primera de este tipo de manifestaciones que se reitera hoy, resaltamos en nuestra nota la posición de la Asamblea Popular por el Agua: "Ese modelo que queremos no está en los planes de este gobierno ni en el de sus enemigos anti-k", dijeron expresando el espíritu de la Unión de Asambleas Ciudadanas. Aquella vez, recibimos por ella críticas de uno y de otro "bando". Desde este espacio, creo que podemos decir humildemente que estamos en contra de la polarización establecida en estos términos. En la política argentina de hoy, "oficialismo" y "oposición" no representan ideologías coherentes. Son dos alianzas de poder que luchan por el control del Estado, alentando la confrontación para salvar su debilidades internas. 


PANORAMA.
Por Eduardo Soler
Polarizar, es la tarea. Imagen: Sappiens.

La polarización en estos términos refuerza lo peor de cada uno. La Reforma de la Justicia tiene puntos criticables, pero no se acepta ninguno porque vienen de "la opo" y de "la corpo", solo se puede escuchar a los aliados. Del mismo modo, el impulso por cambiar la Justicia encuentra aspectos positivos, pero si la iniciativa es gubernamental hay desconfianza primaria. Por otra parte, no se asume una postura indeclinable contra la corrupción de fondos públicos, porque lo contrario sería caer en la provocación del multimedio, y se acepta así que "roban pero hacen". Del mismo modo, la gira de capitales interesa solamente si afecta al poder político, pero nos desentendemos de investigar las grandes operaciones bancarias de las corporaciones multinacionales. Como en el funcionamiento de un aparato a pila, los polos positivo y negativo generan la energía que alimenta este aparato político.

Si se denuncian las múltiples injusticias que ocurren en el territorio argentino, donde la acumulación por desposesión es una práctica violenta que arremete contra los sectores vulnerables, se le hace el juego a la derecha. Del mismo modo, hacemos un proyecto de Ley limitando las cautelares casi pensando en cómo detener la estrategia de Clarín, y como dijo un periodista, desamparando a los pobres e invisibles. Por el contrario, llegamos a un punto que cuestionar la institución judicial, es atentar contra la democracia, y esto sustenta la idea de que vivimos en una "diktadura". Sin embargo, se acepta que la marcha de hoy sea alentada por sectores que reivindican la última Dictadura Militar. Desde el lado del gobierno, solamente quieren hablar de eso, y no de garantizar los Derechos Humanos del siglo XXI.

¿Pueden ir personas que dicen manifestarse contra la alianza del gobierno con Monsanto, en la misma marcha junto a personajes del Campo que se ven representados por la Mesa de Enlace? ¿Es un lugar para manifestarse contra la criminalización de la protesta, cuando una de las principales demandas es seguridad y mano dura? ¿Tiene espacio la muy genuina protesta contra la mega-minería y Barrick Gold con personajes que tienen en sus casas joyería de oro y plata? Es cierto, estamos llegando a una caricatura de la situación, pero es a lo que se llega por la propia polarización. Como ya hemos dicho, más bien, la polarización es parte importante del problema. Y parece convenirle a los líderes de dos bandos. Pero mucho más, les conviene a las corporaciones.

Estas palabras, por favor, no apuntan a fomentar tipo alguno de "unidad nacional" que por el contrario puede apuntar otra vez a cerrar filas, subordinar críticas, y seguir por el camino del "mal mejor" como tal vez pretendió el gobierno con el espíritu del Bicentenario. Esa vez, los pueblos originarios fueron lógicamente quienes mejor lo señalaron: ¿200 años de qué Nación? Pero tampoco entonces se trata de lograr "la unidad" en las filas de la oposición, juntando solamente por fuerza reactiva, que sirve para el afán electoral de quienes intentan liderar este bloque heterogéneo. No es fácil y es un desafío. Entre quienes vayan y no vayan a la marcha puede haber coincidencias profundas que estén ocultadas. Entre la crítica de uno y la propuesta del otro, de ambos lados. Esa comunicación alentamos.

Ver también:
ComAmbiental: "Oíd el ruido de rotas Cadenas". (13/9/2012)

1 comentario:

florzz dijo...

Brillante. Lo comparto.