14.1.13

De China estoy esperando que llegue mi tren

"Para noviembre de 2014 vamos a tener todos los trenes", expresó el Ministro Florencio Randazzo. Luego de nueve de años, el gobierno recordó que tiene un área dedicada a este tema. En realidad, los Secretarios de Transportes que tuvo el kirchnerismo durante estos años fueron emblema de la desidia y una de las continuidades principales de los noventa. Ambos están siendo investigados por la Justicia. Ahora, la principal novedad es el anuncio de nuevas compras a China para reponer formaciones de las líneas Mitre y Sarmiento.¿Un genuino cambio de rumbo para la política ferroviaria?


Randazzo en el andén. Fuente: Ministerio del Interior y Transporte.


"Argentina va a adquirir, por 514 millones de dólares, a la empresa estatal de la República Popular China CSR, 25 formaciones de nueve coches cada una para el Sarmiento y 30 formaciones de seis coches para el Mitre", expresó Randazzo. En una entrevista al oficialista Página/12, se despachó al decir: "La situación de los ferrocarriles está muy lejos del servicio que creemos debería ofrecer el Estado. Las líneas Mitre y Sarmiento están en una situación muy mala producto del incumplimiento del concesionario TBA". La declaración aparece como si se tratara de un nuevo gobierno que asume la gestión. En la falta de reconocimiento de las culpas propias se esconden años de des-gestión.

¿El cambio político? Ricardo Jaime, quien ocupó el cargo de Secretario de Transporte bajo el Ministerio de Planificación desde el 2003 hasta el 2009, fue uno de los funcionarios más denunciado por corrupción. Luego de su renuncia, lo reemplazó Juan Pablo Schiavi, quien había trabajado con Carlos Grosso y Mauricio Macri. La situación de desidia no pudo ser escondida luego del trágico accidente en Once. Si bien la Presidente defendió primero su política ferroviaria, la renuncia de Schiavi se dio en medio de actuaciones judiciales. Hace dos días la Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento de ambo funcionarios por estrago doloso y defraudación pública.

La llegada del actual secretario Alejandro Ramos no fue el principal cambio, ya que el ex-intendente de Ingeniero Baigorria tiene un perfil bajo desde su asunción en marzo de 2012. La intención de asumir la política ferroviaria como tal incluyó el re-nombramiento del contador Florencio Randazzo como "Ministro de Interior y Transporte", en junio del año pasado, modificando así la dependencia de la Secretaría de Transporte. De trayectoria en el justicialismo bonaerense (con Eduardo Duhalde y Felipe Sola), la designación de Randazzo busca darle una mayor trascendencia política al área. También le sirve al funcionario en sus aspiraciones electorales, que ya se había quedado con la SUBE.

Visión verde. Desde las redes sociales, Juan Carlos Villalonga de Los Verdes dio su visión: "La politica ferroviaria del kirchnerismo ha sido incomprensible. Despilfarraron tiempo y recursos abundantes en `reactivaciones´ truchas". Para argumentar ello, dio varios ejemplos "trenes resignificados que no van a ningún lado", porque no funcionan, como "El Gran capital" a Misiones y el "Tren de los Pueblos Libres" a Uruguay. Frente a la nueva coyuntura, expresó: "Se compran los vagones pero no hay plan ni objetivos de desarrollo ferroviario". Desde ComAmbiental señalábamos que sigue apostándose a la gestión privada, continuando con la contradicción entre servicio público y fin de lucro.

En el 2008, Elba Stancich del Taller Ecologista de Rosario había enfatizado la importancia del tren: "Muchos problemas de transporte podrían resolverse mediante la creación de un sistema de transporte diversificado en el que el tren volviese a tener un papel relevante. Los trenes convencionales (no el de alta velocidad) tienen ventajas sobre el transporte por carretera o aéreo: mayores beneficios económicos y ecológicos (muchos de los cuales están ligados al consumo eficiente de energía), y las posibilidades de descongestión y buen aprovechamiento del espacio. Poseen además el incalculable valor social de una reducida tasa de accidentalidad, mucho más baja que el transporte carretero".

China y la "desoccidentalización". El académico Walter Mignolo escribió para La Vaca, en ocasión de la estatización parcial de YPF, que se trataba de un claro ejemplo de des-occidentalización. Tal vez el caso de los trenes sea un ejemplo mucho mejor. Para este autor: "La desoccidentalización es un movimiento de izquierda en la medida en que confronta y se desprende de la hegemonía y dominancia construida y manejada durante cinco siglos por monarquías y Estados seculares nacionales de Europa occidental y Estados Unidos. Pero también se puede decir que es un movimiento de derecha porque no cuestiona la colonialidad económica, aquello que liberales y marxistas llaman ¨capitalismo¨".

En febrero de 2012, ComAmbiental publicó el análisis del investigador Jorge Ignacio Frechero sobre el vínculo asimétrico que nuestro país construye con China. Allí afirmaba sobre la recuperación del sistema ferroviario que ya se discutía que "todo esfuerzo en este sentido debe tener un sentido estratégico y adecuado a los intereses más vitales del país. Los supuestos beneficios de los acuerdos con China esconden por detrás el peligro de una nueva dependencia con una potencia industrial y el desaprovechamiento de las capacidades nacionales". No podemos olvidar que el caso del subte A que ahora cambia Macri, también fue parte del modelo "compre chino" que impulsa el gobierno nacional.

1 comentario:

miguel angel felice dijo...

n los acuerdos con chevron , tiraron por la borda los puntos de vista de mignolo