30.9.12

Estudiantes secundarios, cara a cara con funcionarios y académicos por el ambiente

El viernes se realizó la VII Jornada internacional de Educación para la Salud y el Ambiente con foco en la gestión del agua y los minerales tóxicos. La palabra circuló entre funcionarios públicos, miembros de ONG, profesionales, académicos y estudiantes de siete escuelas secundarias bonaerenses. Los propios jóvenes y adultos dijeron buscar así una forma de trascender los "cacerolazos" y las tomas en las escuelas.

En el método "Pecera". Foto: ComAmbiental
El encuentro fue inaugurado por el Embajador de Japón, Masashi Mizukami, y el representante de la Agencia de Cooperación Internacional Japonesa (JICA), Hiroyuki Takeda, junto a los organizadores. El apoyo del gobierno nipón se debe a que a nivel mundial "colabora en el desarrollo de los objetivos del milenio" donde el ambiente es una prioridad y porque desde los años '70 ha resuelto serios problemas de contaminación industrial y "tiene la misión de difundir el know-how", explicaron.

La información ambiental y su valoración. Durante los debates, surgió el problema de la contaminación con metales pesados y se recordó que la toxicidad está en el riesgo de la exposición, más allá de los niveles tolerables establecidos por normas.

Según refirieron la Subsecretaria de Ambiente del municipio de Campana, Stella Maris Bonaventura, y el delegado rectoral de UK, Oscar Risso Patrón, un foco pueden ser los polos industriales o las explotaciones mineras. Otro son los "cementerios de autos" a cielo abierto, como contó el defensor del pueblo adjunto de la Ciudad de Buenos Aires, Antonio Fernández. O puede ser de origen natural, como sucede con el arsénico que está presente en gran parte del territorio nacional.

En todos los casos, los vecinos más afectados son los niños. El doctor Lucio de Oto, Director de Salud Ambiental de Vicente López, advirtió que la presencia de plomo en sangre, por ejemplo, se transmite de la madre al hijo durante el embarazo y genera problemas neuronales que afectan su desarrollo físico e intelectual.

El doctor indicó que "en 100 años aumentó 500% la concentración de minerales en el organismo humano", dando cuenta de la expansión de la urbanización y del cambio en el estilo de vida en el último siglo. Un estudiante entonces inquirió sobre qué debería entenderse por progreso y Bonaventura lo interpeló: "la pregunta es ¿cuánta contaminación vas a aceptar?".

¿Crecer, desarrollar, decrecer? El ingeniero Rafael Kohanoff, presidente honorario de la anfitriona AOTS Argentina Kenshu Center, disparó: "¿Cuál es el límite de nuestro crecimiento?" E hizo referencia a que la humanidad ha tenido un crecimiento exponencial desde los años '30, como nunca antes, y por el cual "la prosperidad se vinculó al consumo".

A una tasa promedio de crecimiento mundial del 4% anual del PBI, Kohanoff estimó que en cien años "estaremos consumiendo 34 veces más" que los niveles actuales. Por eso apuntó: "El mundo es finito, no se puede seguir consumiendo de esta manera. Hay que decrecer y el agente del cambio social es el sistema educativo". Por ejemplo "que las escuelas técnicas puedan fabricar dispositivos para purificar el agua", dijo y apeló directamente al principio precautorio: "que no se use aquello que no se repone, que no se contamine si no se sabe cómo remediarlo".

En el siguiente video están resumidas las conclusiones de la profesora y bioquímica Gabriela Scalella y estudiantes de la Escuela Almafuerte de José León Suarez, Escuela Media Nº 12 de San Isidro, Escuela Media Nº2 "Luis Vernet" de Villa Adelina, Instituto San José de Villa Maipú, Liceo Militar "José de San Martín", Colegio de Todos Los Santos de San Isidro y Escuela Técnica Nº 1 de Campana.

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