22.5.12

El hombre dentro de la Biodiversidad

En conmemoración de un hecho ocurrido hace 20 años, la Organización de las Naciones Unidas designó el 22 de mayo como el Día Internacional de la Diversidad Biológica para aumentar la comprensión y la conciencia sobre los temas relacionados. Pero: ¿cuál es la Problemática? Y, aún más significativo: ¿qué es la biodiversidad?
Por Pablo F. Gregorio*
Para ComAmbiental


Guanacos observados en la cordillera de los Andes. Foto: gentileza de Pablo Gregorio.

“...En la cadena de la naturaleza cualquier eslabón que se golpee,
ya sea el décimo o el diez mil, rompe la cadena igual
…”.
Alexander Pope, An essay of man (1733)

No todos los conceptos son fáciles de definir y es así como ocurre con el término biodiversidad. Desde el punto de vista etimológico, la palabra Biodiversidad proviene de una mezcla del griego βιο-, vida y del latín, diversĭtas, -ātis, variedad) y hace referencia a la amplia variedad de seres vivos sobre el planeta y los patrones naturales que conforman.

El significado conceptual del término biodiversidad ha sido largamente discutido a través de los años y en definitiva engloba a la variedad de ecosistemas y las diferencias genéticas dentro de cada especie, y cuyas mutuas interacciones y con el entorno, fundamentan el sustento de la vida sobre el planeta. En cuanto a su origen, la biodiversidad presente es ni más ni menos que el resultado de cientos de millones de años de cambio evolutivo. La evolución biológica ha sido, y es, la fuerza intrínseca natural y modeladora que ha generado todas las formas de vida, presentes y pasadas, sin un plan previo y de manera no dirigida.

En el campo de la biología, la biodiversidad se refiere al número de poblaciones de organismos y especies distintas. El concepto incluye la diversidad de interacciones entre las especies y su ambiente inmediato. En cada ecosistema, los organismos vivientes son parte de un todo actuando recíprocamente entre sí, pero también con los factores no-vivientes que los rodean. Todo este conjunto de interacciones entre los organismos vivos y el medio brindan a los sistemas naturales una importante capacidad de regulación y equilibrio entre sus componentes.

Se suelen admitir diferentes categorías de biodiversidad. Entre ellas las más comúnmente aceptadas corresponden a la biodiversidad Genética (o diversidad intraespecífica), representada por las múltiples versiones de los genes (alelos) y su distribución entre los individuos de una población. Este tipo de biodiversidad es fundamental porque representa la base sobre la cual actúan las fuerzas evolutivas que modelan el cambio y la aparición de nuevas especies. También se reconoce la biodiversidad Específica, entendida como diversidad sistemática, consistente en la pluralidad de los sistemas genéticos o genomas que distinguen a las distintas especies. Y por último se admite la biodiversidad Ecosistémica, representa la diversidad de las comunidades biológicas, cuya suma integrada constituye la Biosfera.

El núcleo de la “problemática” radica en que el hombre ha causado a lo largo de su corta historia, hablando en términos de tiempo evolutivo, grandes perjuicios a la diversidad biológica actuando como un factor disruptivo no predictivo. La deforestación de los bosques naturales, la caza indiscriminada, las modalidades de producción agroganadera, la introducción de especies exóticas, la polución y contaminación, son sólo algunos ejemplos de cómo las actividades del hombre han dañado las refinadas redes de la naturaleza y asimismo su capacidad de autorregulación.

¿Por qué es importante conservar la Biodiversidad? El valor esencial y fundamental de la biodiversidad reside en que es resultado de un proceso histórico natural de muy larga data, es por esta razón que la diversidad biológica tiene el inalienable derecho a perdurar y ser conservada. El hombre y su cultura, como producto y parte de esta diversidad, debe velar por protegerla y respetarla. 

En este sentido sería fundamental erradicar la idea de percibir al hombre como una especie separada, o en contraposición, de la naturaleza porque en realidad solo representamos una simple pieza más; tan elemental e indispensable como todas las demás. Empezar a comprender de manera concreta al hombre como parte integrante de la red de interacciones de la vida representa el gran desafío para disparar nuevas políticas de relación para con el planeta que habitamos.

Por otra parte, la biodiversidad asegura el bienestar y equilibrio en la biosfera. Los elementos diversos que componen la biodiversidad conforman verdaderas unidades funcionales, que aportan muchos de los “servicios” básicos para nuestra supervivencia. Estas unidades funcionales interactúan recíprocamente entre si de manera coordinada y refinada, donde cualquier desajuste puede implicar perjuicios para la supervivencia del resto de las partes. Este último argumento refuerza la idea de que poner en riesgo la supervivencia de los ecosistemas naturales implica poner en riesgo nuestra propia supervivencia como especie. 

Finalmente desde nuestra condición humana, la diversidad también representa un capital natural. El uso y beneficio de la biodiversidad ha contribuido de muchas maneras al desarrollo de la cultura humana, y representa una fuente potencial para sobrellevar futuras necesidades. En términos simples la diversidad biológica representa, desde el punto de vista de sus usos y beneficios -presentes y potenciales-, un capital único e inigualable.

En definitiva los desafíos son de gran envergadura e implican grandes modificaciones en las políticas productivas y económicas, imperantes y fuertemente arraigadas. Tal vez el primer gran cambio radical reside en la forma de percibir, de manera personal e individual, la naturaleza y redefinir la forma en que nos relacionamos con ella y los bienes que provee.

Asimismo un acercamiento más acabado a la comprensión de los conceptos de biodiversidad y evolución nos permitiría percibir de una manera más clara al hombre como pieza integrante de la compleja trama de la vida en este planeta. Estas ideas pueden despojar al hombre de sus ya obsoletas investiduras de amo y dueño de la creación, y transportarlo de nuevo a las raíces de la humildad y del respeto por los seres con los cuales co-evolucionó y comparte una historia de vida.

*Biólogo, Becario doctoral del CONICET, integrante de la Asociación Conservación Patagónica

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