12.1.12

Dos mil días: Una promesa renovada para sanear el Riachuelo

El Secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi, expresó este miércoles que su sueño es que el Riachuelo esté "saneado" para el 9 de julio de 2016, en el Bicentenario de la Independencia. Greenpeace comparó esta promesa con los mil días de María Julia Alsogaray, mientras que para FARN: "mejor que prometer es realizar". El mismo funcionario había dicho hace un año que para el 2012 la cuenca estaría "casi saneada".

"Acumar en acción", reza el cartel: ¿una carrera al 2016? Foto: ComAmbiental.

1.641 días. Ese es el nuevo plazo que se puso la máxima autoridad ambiental del país. Desde Greenpeace, Lorena Pujó sostuvo: "Al igual que el año pasado, cuando el Secretario de Ambiente afirmó que en un año el Riachuelo estaría casi saneado, Mussi nos recuerda las promesas de los 1.000 días de María Julia”. La referencia es clara: "Yo creo que en el curso del 2012, si las cosas siguen bien para el país, diría que la cuenca va a estar casi saneada", había dicho el entonces flamante secretario de Ambiente, justamente hace un año.

En ese momento, el presidente ejecutivo de la ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo), Gustavo Uría, había expresado que el "limpiar el Riachuelo puede llevar 10 o 15 o 50 años más". El funcionario fue reemplazado en junio del año pasado, en el transcurso de una nueva audiencia pública por el cumplimiento del fallo de la Corte Suprema. El área de prensa de la Secretaría de Ambiente tituló "Mussi puso su impronta en el ACUMAR", al nombrar a Oscar Deina en su lugar.

Dos mil. Si Mussi hubiese mantenido su postura de enero de 2011, este año la cuenca debiera estar "casi saneada", una aseveración temeraria cuando está en juego la salud de cinco millones de personas. Ahora, extendió el plazo a 1.200 días más. Desde la promesa originaria, el horizonte de tiempo suma dos mil seis días. "Si en cinco años de gestión de ACUMAR se han logrado muy pocos avances que se traduzcan en mejoras en el territorio, resulta imposible pensar que en 2016 el Riachuelo va a estar saneado", criticaron desde Greenpeace.

Sentido común. "No se ha definido técnicamente qué se entiende por saneamiento o cuál es el alcance que el mismo deberá tener en relación al Riachuelo en particular", el documento de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) señala este punto relevante luego de las declaraciones de Mussi. Además, destaca que el fallo de la Corte Suprema de Justicia, origen del plan de saneamiento, puso como objetivo principal "la recomposición del daño ambiental de la cuenca".

La posición de la ONG que es parte del Cuerpo Colegiado coincide con diversas apreciaciones de la Corte Suprema de Justicia en las audiencias realizadas en el 2011. Allí se dijo en marzo que“no podemos saber acabadamente si se está cumpliendo el plan” porque “hay plazos incumplidos e incongruencias”, mientras que en junio el tribunal solicitó "que no cambie la metodología cuando cambia el funcionario”. Es decir, que la definición de qué es sanear se convierte en un asunto relevante.



"Saneamiento significa dejar de contaminar", aclaró ayer el funcionario ante las críticas. Todo fue en el contexto del traslado de "La Saladita" para cumplir con la orden de habilitar el camino de sirga en torno al Riachuelo. Sin embargo, ante este tema de fondo, FARN sintetizó: "Todavía no se pusieron en marcha las obras de infraestructura para contener la contaminación cloacal, tampoco se inspeccionaron todas las empresas de la Cuenca ni se definió un Plan de Ordenamiento Territorial".

Desde la ACUMAR, en diciembre anunciaron que se financiarán dos plantas depuradoras cloacales, que beneficiarán a 300 mil habitantes. Por su parte, en la semana su presidente expresó que se inaugurará en septiembre la planta de Berazategui, que procesará el vertido de dos millones y medio de personas. Justamente, Mussi era intendente de esa localidad, cuando en el 2004 se convino la construcción de esta obra con Aguas Argentinas, que debía estar terminada para el 2008.

Asimismo, ACUMAR presta un apoyo financiero para micro, pequeñas y medianas empresas que suscriban un plan de reconversión industrial (PRI). Sin embargo, como destacó FARN hace un mes durante la presentación del sitio QuépasaRiachuelo sucede que las industiras que "se encuentran dentro del mayor índice de riesgo ambiental potencial" no han presentado aún su PRI. Entre ellas, hay corporaciones de gran peso como las petroleras YPF y Shell, las cadenas de supermercados Walmart, Coto y Jumbo y las empresas de bebidas Quilmes y Coca Cola.

"Cero vertido contaminante". Pujol de Greenpeace advirtió: “Hoy el régimen de control de ACUMAR, admite niveles de contaminación en los vertidos de las industrias, algo que no puede seguir sucediendo si pretendemos la recomposición ambiental de la Cuenca. Si ACUMAR pretende continuar con la actual política de control industrial, nos resulta imposible entender como Mussi pretende tenerlo saneado en 2016”. Por eso, pidió una política de "cero vertido de sustancias peligrosas", puesto que hoy si las empresas cumplen la Ley el Riachuelo seguiría contaminándose y así resulta inviable el saneamiento.

"Recomposición total". Desde FARN hicieron hincapié en cumplir con lo demandado por la Corte Suprema a los Estados Nacional, de la Provincia y de la Ciudad de Buenos Aires. "Estos objetivos no podrán alcanzarse si no se establece un cambio de patrones de producción, organización y consumo de todas las actividades productivas, residenciales y de transporte que se realicen en la Cuenca, aspecto sobre la cual todavía no ha avanzado lo necesario para fundar de manera adecuada las afirmaciones del Secretario del Ambiente de la Nación".

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