16.8.11

Plaguicidas agrícolas: con los niños No

La semana pasada, profesionales del reconocido Hospital Garrahan recibieron a miembros de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados para trabajar en conjunto, tanto en la parte preventiva como terapéutica, sobre las afecciones materno-infantiles originadas por la contaminación ambiental con agroquímicos.

Alta concurrencia en el aula del Hospital Garrahan. Fuente: RedUAS.
El encuentro se sumó a la reciente resolución de SENASA que prohíbe gradualmente la importación, elaboración y aplicación del potente insecticida endosulfán. Ambas noticias ratifican que estos agrotóxicos pueden generar daño irremediable para la salud y el ambiente y que por ello es necesario implementar el principio precautorio en medidas que por lo menos restrinjan su uso. (Escuchar audio)

Médicos, enfermeras y técnicos del principal nosocomio pediátrico de la Argentina se interiorizaron en el problema que se agrava en las comunidades rurales de Córdoba, Chaco, Misiones y Santa Fe por incidencia de las fumigaciones. El pediatra y neonatólogo Medardo Ávila Vazquez (Universidad Nacional de Córdoba), el biólogo Andrés Carrasco (CONICET/ UBA) y la doctora Analía Otaño (Red de Salud Popular de Chaco y delegada en esa provincia del Ministerio de la Nación) expusieron los resultados del primer informe del Comité Científico de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados.

Bebé con occipitocele. (RedUAS)
Mencionaron diversos estudios de caso e investigaciones hechas en laboratorio y en animales. De allí advirtieron que a medida que creció la aplicación de plaguicidas de 35 millones de litros por campaña agrícola en 1990 hasta el nivel actual de 300 millones, se registró un aumento “absolutamente inusual” de casos de malformaciones congénitas, partos prematuros, cáncer infantil, alergias agudas, infertilidad y abortos espontáneos.

Si bien el Garrahan está en la Ciudad de Buenos Aires, atiende a los pacientes más delicados de todo el país. Y según el informe de la Red, al menos 12 millones de habitantes estarían expuestos –directa o indirectamente– a las fumigaciones sistemáticas que “cubren 22 millones de hectáreas de cultivos en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero, San Luis, Chaco, Salta, Jujuy, Tucumán, La Pampa y Corrientes”. A esta alarma hay que sumarle las 250.000 hectáreas de soja, trigo, viñas y maíz que cultivará una empresa china en un territorio no convencional como Río Negro.

Desde la raíz: el caso del endosulfán. Uno de los insecticidas más difundidos en el campo argentino es el endosulfán, restringido en 80 países –incluyendo Brasil y Paraguay- con el respaldo a partir de este año del Convenio de Estocolmo sobre los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs).

La buena noticia, aunque polémica, es que “el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) prohibió la importación del principio activo Endosulfán y sus productos formulados a partir del 1 de julio de 2012, y la elaboración, formulación, comercialización y uso de los productos que contengan ese principio activo a partir del 1 de julio de 2013”, según se publicó el 5 de agosto en el Boletín Oficial.

La medida se toma luego de que la ONU decidió prohibir el uso de este agrotóxico, por comprobarse que se trata de un COP (Contaminante Orgánico Persistente). En primera instancia, como informamos en ComAmbiental, la propuesta del SENASA fue retardar el retiro del producto en un cronograma de cinco años, y abrió la consulta a distintos profesionales. Por la demanda social, finalmente se redujo en dos años el calendario presentado en primera instancia.

Así, se dispuso que para lo que queda del año las empresas no podrán importar más cantidad de lo que introdujeron en igual periodo en los últimos cinco años, mientras que en el primer semestre de 2012 no podrán superar el 50% del promedio anual de ese mismo lustro. En caso de que quedasen remanentes al 31 de diciembre de 2012, la Dirección Nacional de Agroquímicos, Productos Veterinarios y Alimentos del SENASA establecerá qué hacer con ellos. Todo sobrante que exista en el país al 1 de julio de 2013 será reexportado o destruido.

No obstante, tal como publicó el periodista Darío Aranda en Página 12, la crítica vino por dos. Los defensores de los agronegocios aquejaron que no hay pruebas de que el endosulfán sea letal, a pesar de que el motivo de la prohibición no es que mate sino que tiene “propiedades carcinogénicas para los humanos” y se lo asocia a “disrupciones endócrinas, mal de Parkinson y alteraciones en el sistema nervioso”, entre otras enfermedades.

Por el otro lado, organizaciones como la Red Nacional de Acción Ecologista (RENACE) y Red de Acción de Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina (RAP-AL), entre otras, recriminaron que su recomendación -solicitada por el SENASA- donde proponían la eliminación inmediata del endosulfán, no fue considerada. "¿Para qué se abrió la consulta?" ironizaron.

Asimismo, pidieron no perder de foco a los sustitutos, cuya autorización será facultad también de la Dirección Nacional de Agroquímicos, Productos Veterinarios y Alimentos del SENASA. En tanto, el actual modelo de producción agroindustrial sigue sin cuestionamientos oficiales. La Red de Médicos de Pueblos Fumigados insistió: "Existen opciones de producción agroecológicas que la universidad pública debe promover y desarrollar. Es preciso investigar, seleccionar y acordar sistemas de producción que permitan la integración social y cultural y la defensa y reproducción de las condiciones ecológicas de nuestro ambiente".


Columna de ComAmbiental, a cargo de Vicky Dorado, en el programa El Día del Señor, emitido 14 de agosto por FM La Tribu.

Link de interés:
Elecciones a toda soja en Santa Fe (24/7/2011)
El agroquímico endosulfan fue prohibido por la Convención de Estocolmo: la situación en Argentina (3/5)
EDITADO: 18 de agosto.

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