22.2.10

Todo tiene que ver con todo (el modelo ambiental)

Por Eduardo Soler (ComAmbiental)

Basura, Minería, Cambio Climático, Inundación, Deforestación... Problemáticas que parecen algunas muy lejanas de las otras están en realidad interconectadas entre sí por el tejido ecosistémico. Este es uno de los desafíos más fuertes que tiene el periodismo ambiental: abordar la complejidad y expresarla de un modo simple pero no simplista.

Han pasado ya cuatro años desde que iniciamos la tarea de sumar nuestra voz a la blogósfera. En ese camino, con altibajos, pudimos aprender de muchos grupos y organizaciones ambientalistas, cada uno con su perspectiva, y a su vez dar a conocer sus ideas, frustraciones, alegrías y todo tipo de novedades. En ComAmbiental, nuestro objetivo fue contemplar siempre a todos los verdes, asumiendo una posición de crítica constructiva y de integración, que creemos que es el objetivo de la comunicación.



Por esta misma visión, en nuestra tarea periodística retratamos temas que pueden aparecer en extremos opuestos, desde la denuncia política de la minería trasnacional a los consejos prácticos sobre la basura de nuestras casas. En estos cuatro años, han nacido medios que se ocupan de una u otra cosa, pero más raramente incluyen a las dos problemáticas como parte de una misma realidad compleja.

Visión común. Aquí abordamos esta propuesta. Hace tiempo, cuando realizábamos nuestras consultas para conocer las prioridades para la agenda ambiental, algunos de los referentes explicitaban la dificultad de elegir un tema por sobre otro. “La política no debe preocuparse por el medio ambiente, la política debe ser ecológica en el siglo XXI”, sintetizó Alejandro Yanniello (Piuke) en la 3° Consulta Ambiental.

Por su parte, en la 1° Consulta, del 2006, Javier Rodríguez Pardo (MACH-RENACE) había identificado la unidad de los conflictos en el modelo extractivo, es decir, el "sistema perverso de explotación minera y de explotación industrial donde el insumo principal es el agua”. En definitiva, la política está en el centro de las preocupaciones, y esto afirmaba Juan Carlos Villalonga (Greenpeace), en la 2° Consulta, aún en temas que influyen en nuestra cotidianeidad, como en el caso de Basura Cero.

Modelo Ambiental Extractivo. Es necesario realizar un esfuerzo de reflexión para ver entonces que nos encontramos ante la unidad de un modelo extractivo. Esto se percibe claramente en la mega-minería a cielo abierto, pero es el caso también de los agronegocios, donde se explota el suelo (sus nutrientes) de forma insustentable. También está muy presente en una problemática descuidada, como es la pesca, en donde ya nos encontramos en una clara crisis.

En todos los casos, la gestión de nuestros residuos urbanos es clave. El modelo extractivo es lineal, se piensa por ejemplo que las mineras "producen" oro, cobre y otros bienes, cuando en realidad lo extraen, justamente, de la naturaleza. No piensa el ciclo completo, y por ello casi no existe preocupación en diseñar formas en que se reutilicen y se re-ciclen los materiales que fueron utilizados. No solo en los bienes minerales, sino en los residuos orgánicos que se acumulan generando contaminación cuando podrían ser aprovechados como ricos nutrientes (y allí se incluye el drama del Riachuelo).

Este lunes, Página 12 publicó en tapa "Avatares", utilizando la metáfora cultural de esta película, para referirse a las consecuencias -las externalidades- de las agroempresas y la minería trasnacional, donde "los desplazados son campesinos pobres y pueblos originarios". Es otra característica de este modelo ambiental, basado en el dominio de los grandes centro urbanos sobre las zonas consideradas periféricas: en la Argentina ese núcleo es la Ciudad de Buenos Aires, que hoy se desentiende de su "basura" en el acto cotidiano de "usar y tirar" (como diría Eduardo Galeano) que constituye el consumismo.

Conciencia ecológica. Todo tiene que ver con todo, ese es el desafío entonces que genera la problemática ambiental. (El cambio climático, un asunto global que no figura en las consultas nacionales, está ligado a la deforestación y a la energía sucia -que utilizan por ejemplo las mineras-). Y allí "tomar conciencia" es clave, es decir, sensibilizarnos, informarnos y actuar en consecuencia: creemos que el periodismo no puede ser neutral y por ello nos posicionamos "en el medio" de todo ese proceso de generación de conciencia.

Claro, no es un camino sencillo. Cuando comenzamos en el 2006 nos preguntábamos si en la Argentina existe un periodismo ambiental. Creemos que mucha agua ha corrido bajo el puente y la internet es sin dudas un soporte muy fértil para difundir y comunicarnos, mucho más con las nuevas "redes sociales". Aún así, la opinión pública se maneja en gran medida por los medios masivos que -"Efecto Papeleras" mediante- incorporaron cada vez más el tema, pero sin dejar de considerlo como algo "menor". Quizá la nueva ley de medios pueda cambiar algo el panorama.

Hoy por hoy, no podemos descuidar ningún frente de acción: ser un consumidor conciente y un ciudadano responsable son parte de un mismo ideal y de una misma práctica, que no es necesariamente ser "ecologista" sino un sujeto ambientalmente sustentable. Para ello debemos saber que hasta la cotidianeidad es política, ya que el modo de actuar en nuestras casas tiene relación con los problemas que sufren poblaciones a kilómetros de nosotros.

Este es el desafío, y para ello pensar y actuar en red, comunicándonos, es parte de la solución.

1 comentario:

Anahí M. LLanes. dijo...

Hola!

Bueno, antes que nada, reitero mis felicitaciones por este trabajo tan valioso que están llevando a cabo.

Con respecto a esta impecable nota: coincidimos.
Si queremos llevar a cabo una iniciativa para proteger el medio ambiente, es necesario partir desde ese axioma, el que ustedes bien dijeron, de que todo tiene que ver con todo.

"La militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social" afirmó Chico Mendes poco antes de ser asesinado... Y esto se comprobó, por ejemplo, hace poco más de diez años en la Batalla en Seattle.

El problema radica en que la mayoría de las personas no perciben esto, generalmente porque la acción de los grandes medios de comunicación impone otra "visión" de la realidad en donde se encubre de manera perfecta la verdadera dimensión de la problemática, que pasa a tomar un halo "romántico" de inocentes deseos.

La implementación de una nueva forma de comunicar e interpretar los diversos hechos por parte del periodismo es un paso fundamental para encaminar la tarea que tenemos todos de proteger nuestro entorno.

Ustedes están dando el ejemplo, y por eso, son motivo de mi máxima admiración. Sigan así!!

Anahí M. Llanes.

P.D: Aprovecho este espacio para recomendar una nota que perfectamente puede relacionarse con los temas tratados en esta ocasión:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-38317-2004-07-18.html