6.6.08

Cambio climático: problema mundial, ¿acción local?

El día Mundial del Medio Ambiente recuerda la fecha en la que comenzó en 1972 la Convención de Estocolmo, marco que daría lugar a la creación del Programa de las Naciones Unidas (PNUMA) para el Medio Ambiente y que instalaría definitivamente esta temática en la agenda internacional. En la actualidad, es el cambio climático el fenómeno que evidencia con mayor fuerza este desafío global, y donde todas las naciones poseen una responsabilidad común pero diferenciada.

Tanto es así que el PNUMA adoptó como lema en este 2008 el "Deja el hábito, hacia una economía libre de carbono" para hacer hincapié en las acciones cotidianas que cada uno puede adoptar para hacer su contribución a bajar la emisión de gases de efecto invernadero. En este contexto, la secretaría de Ambiente de la Nación presentó el primer calculador de la huella de carbono argentina, que mide a través de una serie de preguntas el aporte de cada uno según el transporte que utilice o el consumo de aparatos eléctricos, entre otras cosas, y trate de reducir las toneladas emitidas por año.


Huella de carbono. “El argentino promedio emite 5,71 tn de carbono al año” dice la gacetilla que elaboró la oficina gubernamental para presentar la nueva herramienta. El proceso no es tan sencillo porque implica que cada uno haga cálculos sobre su consumo pero la planilla utilizada permite conocer el resultado en forma inmediata y el ciudadano responsable puede tener conciencia de que cada acción implica un impacto, por pequeños que sean.

Por otra parte, si bien está aclarado en la sección automóviles la división por el número de pasajeros, no lo está en el caso del consumo de servicios, por lo que el mecanismo es más eficaz para averiguar la huella de una familia. Raúl Montenegro de FUNAM hizo una crítica más profunda a la secretaría de Romina Picolotti: "Difunde `huellas del carbono´ para el Día del Ambiente, no las dramáticas `huellas de la degradación´ que comprometen nuestro futuro como país".

Mala vibra. Por su parte, Perfil publicó "Picolotti quiere saber qué argentinos calientan más", un título que lo dice todo sobre su enfrentamiento con el gobierno pero poco sobre el objetivo de la herramienta. Para La Nación, ya no hay más excusas, porque "En materia climática, el `¿yo?, argentino...´ no va más" y en ella se destaca que la adaptación del calculador argentino tiene en cuenta la matriz energética del país, mejor que la de Estados Unidos por tener más energía hidroeléctrica.

Sin embargo, Greenpeace presentó sus paneles solares y advirtió, como hizo en nuestra consulta, que "Argentina cuenta con la peor matriz energética de la región ya que depende en casi un 90 por ciento de los combustibles fósiles". Así, el lema del director de Cambio Climático argentino Nazareno Castillo de "crecer desacoplando la curva de crecimiento de la de carbono" se aleja del horizonte si no se promueven las energías limpias y se da impulso a la eficiencia energética.

"¿Qué incidencia real tienen las acciones individuales?", preguntó con perspicacia un periodista de FM La Tribu a un representante de este blog. Para ComAmbiental, no solo son necesarios los cambio como consumidores, por ejemplo con el caso de las lámparas de bajo consumo, sino como ciudadanos, para realizar una participación informada que movilice la agenda política en favor del desarrollo sustentable. Otro de los reclamos que tendría que pedirse al gobierno es una diplomacia activa para que las naciones desarrolladas cumplan con los protocolos internacionales contra el calentamiento global.

En este sentido, hubo una voz optimista: "Después de las elecciones de noviembre, el rol de Estados Unidos va a cambiar radicalmente (...). Va a pasar de ser un país que arrastra los pies y se hace el tonto a ser un líder en las cuestiones que tienen que ver con el medio ambiente”, es la opinión de Osvaldo Sala, argentino que trabaja en al Universidad de Brow, recogida por Perfil. De todos modos, uno de las soluciones mencionadas, aconsejada también para el país, es polémica para algunos y preocupante para otros, los biocombustibles.

¿Y los desmontes? Es un dato de relieve, porque justamente Castillo mencionó en un artículo de Página 12 que una de las medidas adoptadas por el gobierno es la ley de biocombustibles. Ante el señalamiento de las objeciones por parte del periodista, la respuesta fue desmovilizadora: "Desde el punto de vista de la emisión directa de gases de efecto invernadero, los biocombustibles son positivos con respecto a los combustibles fósiles. Es cierto que la perspectiva es otra si se trata de seguridad alimentaria o del avance de la frontera agropecuaria".

Es tan cierto que las principales organizaciones ambientalistas denuncian que es mayor el daño que el beneficio de los agrocombustibles, y por ello es necesaria la implementación de la ley de bosques que según admitió el funcionario todavía está siendo reglamentada. "Por tercer año consecutivo la deforestación aparece como principal problema en nuestra encuesta, en relación con la expansión del cultivo de soja. Es que la sojización, ahora en la agenda pública, para los ambientalistas es un tema prioritario desde hace años", manifestó ComAmbiental en un recuadro de Página 12.

Política de Estado. "Lo ambiental debe ser un eje estructural que vaya a la economía y toda la política del país", resumió Pablo Gavirati de ComAmbiental en una videonota de Clarín digital. Por ello, como bien se puede analizar de la producción integral de La Voz del Interior, Picolotti solo puede quedarse en la expresión de deseos y la explicación del problema porque, como menciona Rafael Kopta de la Fundación Acude, hace falta "primero, decisión política", desde el más alto nivel gubernamental, para que se cumpla la Ley de Bosques.


Este es por lo tanto el mayor desafío que debe encarar el gobierno, hacer efectiva la moratoria al desmonte y fomentar el ordenamiento territorial en las provincias, por sus efectos concretos y como medida ejemplar para que todos los argentinos puedan involucrarse y hacer el cambio que está a su alcance. La matriz energética también es importante para establecer la base en la que cada argentino puede actuar, no es lo mismo consumir menos electricidad procedente de una central de carbón que los mismos KW generados en un parque eólico.

1 comentario:

Anahí M. LLanes. dijo...

Hola.

Interesante el artículo.
A mi criterio, era de esperar este tipo de conflicto con respecto a la Ley de Bosques. En medio de la emoción en el momento de su sanción, he aclarado que la aprobación de la misma significaba tan solo el 1% de la solución. Muchos creían que ya estaba todo servido, que de la mano de la Ley venía el paso final, cuando solo se trataba del inicio.
Hacer que se cumpla esta norma requiere, como lo expresé en mi post, de la acción conjunta y continua de la sociedad. Si no logramos esta participación, el trabajo se va a hacer muy difícil.
Si a esto le sumamos los problemas globales (la presión de Europa para producir biocombustibles y el cumplimiento del principio de Malthus) el panorama se vuelve extenuante.

¿Qué cosa nos haría la tarea más fácil?
La toma de conciencia y la participación por parte de TODOS. Porque cada uno puede poner lo mejor de sí, pero uno solo no puede hacer nada...

Me despido, y aprovecho para saludarlos por el Día del Periodista, conmemorado ayer.

Anahí M. Llanes.