30.9.06

Quién es quién en la Comunicación Ambiental

Caras conocidas de la prensa y las relaciones institucionales del área ambiental porteño y nacional participaron el jueves del seminario sobre Gestión de la Comunicación Ambiental. El rol del periodista, su relación con el gobierno, la información técnica, las estrategias de las empresas y las experiencias del Tercer Sector fueron los temas sobresalientes en que cada actor presentó su visión sobre sí mismo y sus colegas.












Por momentos, la responsabilidad sobre la comunicación ambiental pareció ser un huevo podrido que se pasaba de silla en silla entre los disertantes. En otros casos, surgieron interesantes discusiones sobre la complejidad de la disciplina. ¿Cómo mediar el medio -cómo comunicar el ambiente-? Esa fue la pregunta clave del encuentro organizado por la Asociación Argentina de Periodistas Ambientales (AAPA) y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), entre otros.


¿Los periodistas ambientales deben concienciar?

En principio, el periodismo es un actor clave de la comunicación, ya que es su función transmitir información para mediar entre el gobierno, las empresas, los técnicos y los ciudadanos. Sin embargo, sus funciones específicas son temas de debate e incluyen el rol de los medios y su responsabilidad con la sociedad.

A diferencia de la clásica enseñanza de que los medios informan, forman y entretienen, Laura Rocha (AAPA, Diario La Nación) sostuvo firmemente que "la función del periodismo es informar y no educar o generar conciencia", roles de la escuela y la familia. En diálogo con ComAmbiental, agregó que el periodista tampoco debe ser ambientalista, quizá porque la imparcialidad es acorde a la concepción del medio como empresa: la información debe mostrarse como "verdadera" si quiere ser "vendible" y publicable.

Oscar Gerez (AAPA, Diario El Liberal de Santiago del Estero) se ubicó casi en la vereda contraria. "Los medios del interior no solo educan sino que están para hacer justicia, tienen un rol concientizador", manifestó y lo aplicó al caso de Río Hondo: "tras 50 años de un gobierno cuasifeudal donde el ambiente no formó parte de la agenda pública, los funcionarios no están capacitados" y nadie parece darse cuenta de que la contaminación puede causar la muerte, ni los mismos afectados.

En ese sentido, Iván Moscoso -del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)- resaltó la necesidad de que el Cuarto Poder sensibilice y eduque para que el ciudadano conozca las causas y los efectos de los problemas y adopte una "actitud ambientalista". De nada sirve la información cuando "no tenemos claro si el lector logró entender el asunto y, si lo hizo, cambió su conducta".

¿Información para la comunicación ambiental?

"Un problema es que no hay información de background", disparó Rocha a su turno y le apuntó al Estado. Pero otro problema, según Fernando Pazos, coordinador de Prensa de Medio Ambiente del GCBA, es que los periodistas no especializados no saben entender los datos que producen los técnicos.

Por eso la información que sirva a la sustentabilidad, según Moscoso, tiene que tener una "base científica" pero sin llegar a tecnicismos para que sea clara, y propuso una capacitación integral para los periodistas. Esa fue la propuesta del seminario sobre periodismo científico y ambiental que dictó una especialista brasileña esta semana en Panamá.

Desde el campo científico y financiado por el gobierno, con la misma pespectiva trabaja el proyecto del Atlas Ambiental de Buenos Aires que presentó David Kullock. Fue el único de su mesa que pareció preocuparse por que los contenidos lleguen a la gente: se refirió a los peligros de la sobreabundancia de datos, la importancia de la web y se mostró interesado en que el diseño de la información sea amigable.

El acceso a la información ambiental, en la perspectiva legal, es un derecho amparado en la Constitución Nacional y en loables leyes y reglamentaciones noveles que el gobierno de la Ciudad se empeña en difundir, como en la iniciativa del Digesto Ambiental. Pero lo cierto es que todavía no se logró superar la barrera que muchas veces imponen las técnicas burocráticas.

En palabras de Máximo Lanzetta, subsecretario de Desarrollo Sustentable de la provincia de Buenos Aires, "la percepción social está mediada por dispositivos técnicos" por lo que "sin motivación no hay apropiación de la información". El Estado debería tener políticas activas para fomentar la participación de los ciudadanos, solo así podrán y querrán comprender la complejidad de lo ambiental.

El Tercer Sector y la difusión del ambientalismo

En la sociedad civil hay actores que están trabajando hace varios años, organizados en asociaciones barriales como los Vecinos de la Boca. A pesar de su constante labor para buscar y compartir información en pos del saneamiento del Riachuelo, encuentran gran dificultad para llegar a los medios de comunicación masiva, según se quejó su presidente Alfredo Alberti.

En el caso de las asociaciones barriales, la falta de "profesionalismo" en el área de comunicación dificultó en un principio el ser tenidos en cuenta como fuente de información pero, según Alberti hoy existe un entendimiento aunque reclamó mayor atención. Por otro lado, denunció que la libertad de empresa puede prevalecer sobre la libertad de prensa: "en los medios donde esponsoreaba Aguas Argentinas, el Riachuelo no existía".

Distinto fue el panorama que presentó Gonzalo Girolami, representante de prensa de Greenpeace, una ONG internacional que basa su trabajo en campañas de choque, llamativas, controvertidas. "A veces es difícil para Greenpeace no tener a nadie con quién confrontar" por ello para agilizar la Ley de Basura Cero, realizaron una manifestación frente a la Legislatura porteña con disfraces de moscas, cucarachas y ratas que captaron la atención de los medios.

"Desde alimañas hasta Evangelina (Carozzo)", desde comunicados de prensa hasta el activismo por mensajes de texto que recibió un premio por su originalidad, Greenpeace utiliza"un amplio espectro de actividades" para alcanzar cada objetivo. Así, esta organización es un ejemplo de cómo la comunicación puede utilizarse en pos de un mejor ambiente para todos.

Cómo comunican las empresas

CLIBA (Compañía Latinoamericana de Ingeniería Básica Ambiental) y CEAMSE (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado) dieron su aporte al referirse a las estrategias de comunicación elegidas en torno a la recolección y la disposición final de los residuos, ante una comunidad que en general "se desentiende de la basura" como admitió Girolami.

Gabriela Ananía (Gerente de Comunicaciones de CLIBA) expuso la campaña "Juntos por una ciudad limpia" que involucró al gobierno capitalino y a las seis empresas encargadas de la recolección en la Ciudad de Buenos Aires. A la creación de una marca y de publicidades en diferentes medios, le siguió un abanico de acciones destinadas a públicos específicos como escuelas primarias, hoteles suntuosos, edificios de más de 19 pisos, etc. El objetivo: revalorizar los residuos y promover la limpieza desde la prevención.

En el caso de CEAMSE, su presidente Carlos Hurst dijo no tener estrategia de comunicación. En un contexto donde los rellenos sanitarios no tienen buena imagen entre sus vecinos y la historia de la institución está ligada a la última dictadura militar con una gestión cerrada, se propone cambiar la cultura de CEAMSE permitiendo el control social.

Cuarto poder y poder del Estado

"Desde el punto de vista ambiental, buena parte de las políticas tiene que ver con cambiar conductas", expresó el ministro de ambiente porteño Marcelo Vensentini. En eso parecieron estar de acuerdo todos los participantes del seminario. Sin embargo, la responsabilidad sobre la comunicacion ambiental, ese huevo podrido, no encontró muchos dueños entusiasmados, como se vio a lo largo del día.

Pazos dedicó su participación a criticar al periodismo, pidió hablar después de ellos como una especie de venganza ante lo que ocurre normalmente: tener la última palabra. "Un problema es que los periodistas desconfían del gobierno", muchos "no están capacitados" y la inmediatez de los medios atenta contra la rigurosidad de la información. También pidió que los medios actuen con responsabilidad para no publicar críticas insignificantes.

"La sospecha es parte del trabajo", defendió al periodismo Juan Luis Peri, secretario de la AAPA, y argumentó que cuando los gobiernos funcionen los políticos no tendrán que preocuparse por lo que sale en los diarios. En el mismo sentido, Moscoso había dicho que "la información debe contribuir al bien-vivir pero no siempre es así sino que forma parte de la lucha del poder. Dependerá de quién la tiene, para qué y cómo la use".

Raúl Puentes (AAPA, Línea Capital de Misiones) fue más lejos al decir que aunque coincidía en que "los periodistas no educamos ni concienciamos, qué bueno sería hacerlo con los funcionarios". En reproche tanto a los medios como al Estado, Alberti denunció que "nos costó 10 años hacer pública la información de que 65 empresas eran responsables del 90% de la contaminación del Riachuelo", recién en 2003 la Auditoría General de la Nación logró hacer eco de la información.

SECCIÓN: Comunicación: Periodismo Ambiental , Política ambiental , Tercer Sector , Encuentros, Congresos, etc.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

La comunicación de información sobre cualquier tema, y sobre los temas ambientales en especial, esta cargada de conceptos tecnicos (que muchos periodistas usan mal) y posee una carga política intrínseca. No me refiero a partidos políticos sino a las decisiones que se derivan de estos hechos. Por eso Laura Rocha esta mas que equivocada al decir que la suya es una actividad apolitica y o eticamente neutra. Una noticia ambiental debe ser transmitida con los contenidos minimos para ser comprendida y por otro lado la educacion obligatoria debe alfabetizar en lo cientifico y tecnico como para que cada uno pueda formarse un criterio de valoracion de la informacion presentada por los medios y actuar en funcion de eso.
Para terminar tambien Greempeace debe revisar lo que hace ya que ha hecho una campaña anti-ética con respecto a los organismos transgénicos, tema delicado y que merece su supervision por parte de la sociedad pero a través de la información y no mediante el miedo y la "caza de brujas". Me refiero a la publicidad de la gente con los ojos vendados comprando "veneno". Soy Martin Calderon educador ambiental, estudiante de la licenciatura y el profesorado de Biologia en la UBA.

ComAmbiental dijo...

Muchas gracias por tu opinión. Seguramente, también pudiste leer nuestro artículo en que aclaramos específicamente nuestra posición sobre el periodismo y la generación de conciencia.

Acerca de la estrategia comunicativa de Greenpeace, es cierto que muchas veces es agresiva pero creemos que siempre tienen algún fundamento basado en investigaciones.

En el caso de los OMGs, si bien no hay evidencias firmes de que se dañe a la salud humana, tampoco hay pruebas de que no lo hagan.

Saludos y gracias una vez más por participar.

daso dijo...

Hola, le srecomiendo el libro "Estrategias de Comunicación y Educación para el Desarrollo Sostenible" escrito por David Solano y publicado por la Oficina Regional de UNESCO

Lo encuentra en linea en
http://www.unesco.cl/esp/biblio/ediciones/128.act

gracias