30.6.06

Documental sobre pasteras

Dejamos aquí el link de la sección Conexiones de Clarín donde se puede ver un fragmento del documental "Historia de dos orillas" de Emilio Carton Diaz sobre las pasteras.

El film ganó un premio en el Festival de Cine de Medio Ambiente en Cataluña.

4 comentarios:

wcuria@redaccion.clarin.com.ar , wcuria@clarin.com dijo...

En http://elultimoperonista.blogspot.com/ será posteado "El último peronista" de Walter Curia,publicado por Editorial Sudamericana.

Juan Carlos Morgado dijo...

Gracias por mostrar lo que algunos nos ocultan!!

Excelente blog sigan así, desenmascarando a los anti-humanos y creando conciencia!!

Saludos a la distancia
:)

Anónimo dijo...

Desde Argentina un presidente que descubrió el ecologismo a la vejez porque los votos de Entre Ríos son decisivos para la competencia consigo mismo que le plantea la reelección y porque Papel Prensa y grupo Clarín le permiten el control de la opinón pública mediante ese monopolio y algunos aprietes adicionales varios.
Sin diplomacia pero con la grosería hipertotalitaria que lo caracteriza el kirchnerismo se niega a dialogar mientras pueda intentar embarrar la cancha, perjudicar y así lograr una mejor posición en una negociación donde es díficil saber que pretende ganar y que puede perder. Lo que parecía fácil se convirtío en una tarea díficil porque en contrincante no tiene retroceso posible ni margen para negociar y amenaza con acciones que tienen el terrible defecto de salirle bien aunque no le aporten nada.
Es una guerra de sistemas políticos enfrentados, de posicionamientos diferentes frente a la globalización, aunque para lejanos paises se puede maquillar como de unos jóvenes idealistas defendiendo el ambiente apoyados por un Miyagui humilde que ocupa la presidencia frente a la agresión de una industria capitalista aunada con el gobierno corrupto de una republiqueta bananera militarista y agresiva. La realidad es que Argentina no es especialmente reconocida por su trayectoria en defensa del ambiente y Uruguay está demasiado bien considerado en esa área para que esa postura sea creíble a cualquiera que tenga algo de información.
La ecología es una buena excusa pero no convierte en buenos automáticos a quienes la postulan, los jóvenes del Tercer Reich eran verdaderos ecologistas y Hitler en sus discursos aconsejaba a sus tropas ahorrar la vida de los animales y respetar en los bombardeos los bosques ya que todo panteísta ve en el animal y en la tierra virtudes mas nobles a las del hombre simplemente porque piensa menos. Y al pensar menos tiende a ser mas fiel. Pero en este caso los ecologistas serán inevitablemente traicionados por cometer el pecado de no querer aceptar que los cambios sinceros empiezan por casa, la ingenuidad no tiene precio pero tiene costo.
Las empresas multinacionales en general suelen representar bien el papel del mal, nunca mejor empleada la frase que en este caso, aunque provengan de la austera Finlandia a la cual no resulta demasiado fácil ver como imperialista, que está ubicada en los primeros lugares en respeto al medio ambiente y que ocupa los primeros puestos entre los países con menos corrupción a nivel mundial.
Mientras los políticos argentinos están acostumbrados a jugar para la tribuna y adoptar las actitudes como ascensor (aunque no siempre sube), el Uruguay tiene una clase política que al carecer de retaguardia territorial históricamente ha debido interactuar con el resto del mundo lo que la hace menos ingenua de lo que la pequeñez del país parece indicar y de lo que la asimilación casi automática desde Argentina con una provincia podría hacer pensar y que ahora ha sido obligada a dar la lucha que la oposición argentina no sabe o no puede dar, una lucha que tal vez todavía depare sorpresas.
La frase el tiro por la culata resuena en algún rincón de la rosada mientras la recuperación económica argentina parece ir perdiendo impulso, la inversión extranjera se reduce y la veleidad de las masas comienza a hartarse de un conflicto que cada vez le parece más artificial a más gente.
Es tiempo de cosechar y salir del embrollo si alguién se hubiera acordado de dejar alguna puerta abierta.

Anónimo dijo...

Hola, soy Claudia de Argentina. Un lector que no tuvo la delicadeza de dejar su nombre ni país de procedencia se sumó a la infame lista de quienes atacan a esta verdadera causa nacional, que es la lucha contra las papeleras. Profiere expresiones inauditas, como por ejemplo "la vejez" del presidente Kirchner (¿54 años es vejez?), dudosas aseveraciones sobre el diario Clarin (quien seguramente debe ser el "culpable" del más del 60% de imagen positiva de Kirchner, y de que el segundo en ese rubro ronde el 20%), hasta llegar al colmo de afirmar que "Hitler también era ecologista" (?). Todos disparates para, como dice él, embarrar la cancha y que a nadie se le ocurra molestar a los amos todopoderosos, los dueños europeos de las papeleras. La frase "Finlandia está bien considerada en la ecología a nivel mundial", rebosa de hipocresía y cinismo, ya que eso es verdad SOLO EN EUROPA: cuando vienen al "tercer mundo", dejan el buen comportamiento de lado; nos consideran su basurero o patio trasero. Defender la ecología no es jugar para la tribuna, señor anónimo: es tener dignidad, es ser coherente lo que se dice con lo que se hace. Deberían tomar nota de esto el canciller Gargano, que cuando era perseguido político en su país por la "retaguardia política" que el anónimo niega, pudo refugiarse en la Argentina y salvar su vida (como muchos otros uruguayos). O también debería hacerlo el "doblediscurso" Tabaré Vázquez, que llegó al poder desde una fuerza de izquierda y ahora es un férreo defensor del rancio capitalismo imperialista; el mismo Tabaré que cuando asumió calificó a las papeleras de "presente griego", y que ahora ha cambiado ese presente griego al Uruguay por un caballo de Troya a la Argentina, del cual no descenderám ejercitos enemigos, pero sí la podredumbre y la corrupción del medio ambiente.