10.11.13

El riachuelo de la comunicación

El Riachuelo está entre los diez lugares más contaminados del mundo. Así como suena, se trata de una noticia relevante. Sin embargo, que se convirtiera en el tema ambiental de la semana se explica más bien porque el dato fue utilizado por el Grupo Clarín en el contexto de su adecuación forzosa a la Ley de Medios. Meses atrás, fue el gobierno nacional quien lanzó otra campaña sesgada, al promocionar que "hay peces en el Riachuelo". A cinco años del fallo de la Corte de Justicia que derivó en la creación del ACUMAR, el balance crítico no debiera estar partidizado y en ello las organizaciones civiles pueden contribuir.

Por Eduardo Soler

"Riachuelo, 200 años de contaminación". Campaña de Greenpeace (Año 2012).



La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) es una de las fuentes más autorizadas para hablar del tema, como parte del Espacio Matanza Riachuelo, foro de organizaciones de la sociedad civil, que controla la ejecución de la sentencia. Aunque en alguna entrevista en vivo se dijo que el río "está contaminado o no está contaminado, no existen términos medios", un balance más sereno se difundió luego. También por el Director Ejecutivo de FARN, Andrés Napoli, se expresó que "este estudio tan contundente no debe hacernos perder de vista un análisis más profundo de un tema complejo y que lleva 200 años de promesas incumplidas". Y remarcó la bisagra del "falló histórico" del 2008.

El estudio en cuestión fue elaborado por el Blacksmith Institute, de Estados Unidos, y por Green Cross, con sede Suiza. Debe recordarse que esta entidad internacional fue fundada por el ex-presidente ruso, Mikhail Gorbachev, en 1993. La sede local se ganó cierto recelo del movimiento ambientalista en Argentina, porque fue la encarga de difundir estudios que aseguraban que las pasteras instaladas frente a Gualeguaychú no contaminan el lugar. Mientras que el reciente informe cobró relevancia en el medio local porque incluía al Riachuelo en el mismo listado que Chernobyl, luego la sede local, Green Cross Argentina, informó que no fueron consultados y ponderaron el trabajo de ACUMAR.

Acordamos con FARN en que "el estudio internacional puso el Riachuelo en el foco de la atención, es de esperar que esta situación ayude a tomar las decisiones para avanzar en su saneamiento". Sin embargo, también debe decirse que con la mediatización del informe (que como todo informe no deja de ser arbitrario al elegir una serie de parámetros para formar el "top-ten" de los lugares más contaminados), el Grupo Clarín se explayó en función de sus intereses particulares. Uno de los titulares advirtió por caso: "Una resolución permite tirar líquidos tóxicos en el Riachuelo". Si bien el dato no es falso, en primer lugar no es noticia. Se trata de una resolución vigente, discutible, pero no desde el sensacionalismo.

Este punto fue discutido con mayor rigor por Greenpeace Argentina, y fue difundido justamente en ComAmbiental, en la misma nota que se criticaba la propia estrategia -también sensacionalista- del gobierno nacional. Allí se efectuó un análisis de datos sobre la composición química del agua del Riachuelo, que demuestra la persistencia de una contaminación alta. Y allí se explica que ellos "son el reflejo de las deficiencias de la normativa vigente, tanto en relación a los estándares de calidad de agua que se establecieron como objetivos, como así también la que establece los límites a las descargas de sustancias tóxicas y peligrosas que realizan las industrias en los cursos de agua".

Tres años atrás, con motivo del Bicentenario, la propia Greenpeace lanzó una campaña "Riachuelo. 200 años de contaminación. Cambiemos la historia". En efecto, al momento de producirse el fallo de la Corte en 2006, se recapitularon la historia del río más contaminado del país, que tiene su origen en la instalación de las primeras curtiembres y saladeros, luego de la Revolución de Mayo de 1810. Más tarde, llegaron las industrias, entre las cuales figuran las petroquímicas. En un país poco industrializado, la cuenca del Riachuelo es un símbolo de que esta actividad también tiene grandes falencias. Entre las pequeñas y medianas empresas, por su falta de fondos. En las grandes empresas, por su poder de lobby.

Discutir logros y falencias del ACUMAR en estos cinco años es extenso. Tal vez la principal crítica recae en la propia falta de rigor que tuvo el actual Secretario de Ambiente de la Nación, Juan José Mussi. Ni bien asumido en enero de 2011, había dicho que para 2012 la cuenca estaría "casi saneada". Cuando llegó ese año, retomó la apuesta para asegurar que el Riachuelo estaría saneado para el Bicentenario de la Independencia: una promesa de dos mil días. Esta semana, volvió a decir que hoy "estamos al 50 por ciento de la solución". Su figura logró sobrevivir las denuncias de corrupción ligadas al Juez Luis Armella. Hacer números sobre su propia continuidad en el cargo sería seguir su propio juego de lotería.

Ver también:
Pescado podrido al debate por el Riachuelo (julio 2013)
Riachuelo: Memorias y olvidos en una cloaca abierta (2006)

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