14.9.13

No es lo mismo Córdoba sin Bosque

La última semana, hubo graves incendios en gran parte del noroeste y centro argentino, donde la provincia de Córdoba fue una de las más afectadas. Especialistas señalan que la deforestación de los últimos años incidió en el ciclo hidrológico, generando más sequías y un proceso creciente de desertificación. Por otro lado, el fuego beneficiaría intereses económicos para extender la frontera agropecuaria y emprendimientos inmobiliarios sobre zonas protegidas como "amarillas" por el ordenamiento provincial de la Ley de Bosques. Hablamos al respecto con el biólogo Federico Kopta, referente de la Asociación Civil Foro Ambiental Córdoba.


Incendios sobre zona "roja" y "amarilla". ¿Menos bosques por cuidar?
Imagen comparativa de ComAmbiental
sobre mapa interactivo de La Voz y mapa oficial de Ordenamiento Territorial.


Causas. En los últimos días, numerosos incendios se propagaron en Salta, Tucumán, San Luis, Neuquén, Río Negro, Jujuy y Mendoza. En Córdoba llegaron a abarcar casi la mitad de la provincia. Afortunadamente, para este fin de semana se esperan lluvias prolongadas y una baja en las temperaturas que ayudaría a aplacar los focos.

Desde una perspectiva ambiental, distintas voces señalaron que las causas principales de estos incendios -más allá de quien los haya iniciado- fueron los fuertes vientos y las sequías de los últimos meses, agravados por los desmontes y el monocultivo de árboles, soja y maíz. En este sentido es importante recordar que el Plan Agroalimentario tiene como meta aumentar un 50% la producción de granos para 2020, lo cual propiciaría una expansión de la superficie sembrada en detrimento de los bosques nativos del país.

Particularmente en Córdoba, el 70% de su territorio era bosque nativo y "en la actualidad, sólo queda aproximadamente el 5% la superficie original: cerca de 600.000 hectáreas", denunció Greenpeace en reclamo de una política provincial firme. El Gobernador José Manuel de la Sota, aseguró que "será difícil controlar las llamas si no hay lluvia". Pero una vez que se termine el incendio, ¿se soluciona realmente el problema?

Consecuencias. El biólogo Federico Kopta, referente de la Asociación Civil Foro Ambiental Córdoba, explicó a ComAmbiental que los bosques son importantes porque ayudan a regular el ciclo del agua, protegen el suelo de la erosión pluvial y actúan como esponjas recargando lentamente las napas subterráneas. Por eso, tras los incendios, "puede haber problemas de potabilización de agua" a la vez que la acumulación de sedimentos en los lagos podría hacer proliferar algas y luego aumentar la mortandad de peces. 

Kopta aclaró también que la recuperación de los pastizales quemados tardará entre tres y cinco años, siempre que no se haya perdido suelo fértil y no haya quedado la roca al descubierto porque entonces el daño sería irreversible. En el caso de los bosques, puede tardar entre 30 y 50 años dependiendo del grado de afectación.

(I) Responsables. Las autoridades cordobesas presumen que hubo intencionalidad en varios de los focos ignífugos y hasta el momento hay doce detenidos. Las investigaciones deben avanzar, pero podrían no ser "locos incendiarios", sino actuar a conciencia para servir a un fin económico mayor. También debemos recordar que Córdoba sufre con mucha periodicidad incendios de este tipo.

En la línea de sospechas, el mes pasado el diario La Voz del Interior expuso una inconsistencia en los mapas de ordenamiento territorial de Córdoba en torno a los bosques categorizados como de "conservación intermedia" o "zona amarilla". El mapa de la Provincia marca una superficie de 4 millones de hectáreas que no se pueden desmontar sin autorización pertinente, mientras que el de la Secretaría de Ambiente de la Nación señala 400 mil hectáreas, es decir un 88% menos por proteger.

Otra irregularidad gira en torno a un decreto provincial cuestionado por organizaciones ambientalistas y ruralistas porque se firmó a espaldas de la ciudadanía y sin el trámite legislativo correspondiente. Además demoró más de 10 meses en publicarse en el boletín oficial, lo cual podría haber facilitado desmontes prohibidos por la Ley de Bosques. 

Al respecto, el economista Antonio Brailovsky propuso que el Código Civil incorpore que la propiedad privada sea sobre un terreno "pero no del bosque" que pudiera haber sobre él. "El bosque nativo tiene que ser del Estado y a partir de allí, el Estado tiene que gestionar de qué manera se utiliza el bosque".

Por su parte, la Asamblea de Villa Giardino, Córdoba, compartió un comunicado movilizador. Este es un fragmento:
"La gravísima sequía se debe a una potente combinación de causas naturales y humanas, eso ya lo sabemos claramente. Sabemos también que nos queda menos bosque nativo provincial (casi nada) y que la continuación de los desmontes para sembrar soja o crear nuevos loteos es una política supuestamente “productiva”. 
¿Por qué no se instalan más puestos de vigilancia y detección temprana de incendios? ¿Por qué no se les paga a los bomberos y se contrata más cantidad? ¿Por qué no frenamos el proceso de desertificación de la provincia y del país? Podemos hacerlo, si terminamos de entender que la democracia participativa se construye participando."

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