22.10.11

Bolivia: Triunfó la Pacha, el TIPNIS se salva del IIRSA

"Esto se llama gobernar obedeciendo al pueblo", dijo al fin el Presidente Evo Morales intentando dar cierre a uno de los conflictos más importantes de su gobierno, puesto que pone en grave duda su unidad, justamente, con los pueblos originarios, y su figura como defensor de la Madre Tierra. 



También estuvo en juego la imagen internacional de Evo en las Cumbres de Cambio Climático.
El Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) fue reconfirmado, así, como intangible. El peligro más grande consistía en que la ruta fuera la piedra fundamental para la "Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana" (IIRSA), como se conoce a la creación de infraestructura para aceitar la explotación de "recursos naturales".

El medio boliviano Página Siete publicó una informativa crónica de todo el conflicto en torno a la defensa del TIPNIS. Resalta el "giro" dado por el gobierno, ya que "hasta el jueves, el Jefe de Estado insistió en que detrás de la marcha indígena había intereses políticos". Remarcaron que sobre la ruta que iba a ser construida y financiada por entidades brasileñas "no se realizó la consulta previa en el tramo II (parque TIPNIS) para conseguir el consentimiento de los indígenas para la construcción de ese trayecto".

Asimismo, contrastan el cambio en las declaraciones de Evo Morales. El 29 de junio, había declarado:  “Tenemos los recursos económicos, pero aparecen algunos supuestos defensores del medio ambiente mediante ONG que usan a nuestros hermanos para que no se construya este camino. Quieran o no quieran vamos construir este camino y lo vamos a entregar en esta gestión”.

En septiembre está una de las claves del giro. Fue la represión que sufrieron los marchantes de manos de la policía boliviana en Yucumo lo que significó un cambio importante en la coyuntura. Hace días, la marcha finalmente llegó a La Paz, donde fueron recibidos como "héreos de la naturaleza", según titulo BolPress. En este contexto se produjeron las nuevas declaraciones.

Así, ayer los pueblos originarios pudieron escuchar como el Presidente hacía un giro en su política: “En resumen, se incorpora el tema de la intangibilidad, que era una profunda observación; segundo, que no pase por el territorio indígena, eso está incorporado. Por lo tanto, el tema TIPNIS está resuelto. Esto se llama gobernar obedeciendo al pueblo”.

También, obedeciendo la propia Constitución, ya que como recordaba Raúl Prada Alcoreza: "El Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro-Sécure está protegido por leyes y la Constitución, además de ser parque, por lo tanto área protegida, es territorio indígena, y exige el respeto establecido constitucionalmente de los Derechos de las Naciones y Pueblos Indígenas Originarios".

En una columna publicada hace días en Página Siete, Pablo Stefanoni ya planteaba el aspecto central de lo que está en juego. "El conflicto del TIPNIS -más allá de conspiraciones reales e imaginadas- reveló un gran síntoma: ya no es sostenible la ambigüedad entre `vivir bien´ y `el gran salto industrial´... ni tampoco que el problema se resuelve industrializando pero `respetando la Madre Tierra´". Esto es, la tensión propia del "desarrollo sustentable". Visto desde esta perspectiva, el conflicto está lejos de resolverse.

"El TIPNIS es el corazón de la producción de agua de Bolivia, no hay dónde perderse, si se ejecuta el proyecto extractivista, el proyecto IIRSA, la vinculación transoceánica, conllevando el desplazamiento e invasión cocalera, no sólo se terminará desforestando, degradando y destruyendo uno de los ecosistemas más ricos en biodiversidad del planeta, sino que también se habrá quebrado el corazón de la producción de agua", había advertido Prada Alcoreza.

También había reflexionado al respecto Pablo Solón, quien fuera el Embajador de Bolivia en la ONU, y por eso negociador del país en las Cumbres sobre Cambio Climático: "El conflicto del TIPNIS nunca debió haber existido. La integración caminera es necesaria pero no a través del “Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure” (TIPNIS). Es cierto que será mas caro construir una carretera que no va a través del TIPNIS. Pero tratar de ahorrar 200 o 300 millones de dólares sin tomar cuenta los costos socio ambientales es ir en contra de los principios del Vivir Bien".

"Ganaron las naciones y pueblos indígenas originarios, ganó la madre tierra, ganó la Constitución, gano el modelo alternativo al capitalismo, a la modernidad y al desarrollo del vivir bien frente al modelo extractivista. Tenemos que congratular a nuestros héroes que han conquistado esta vitoria, los marchistas del TIPNIS, a quienes los voy a bautizar como los guerreros de la madre tierra", expresó Prada Alcoraza como balance del conflicto.

En Argentina. Justamente, esta semana se dieron a conocer en La Vaca los audios de la reunión entre líderes de los pueblos originarios y la Presidenta Cristina Fernández, en mayo de 2010. En ese momento, ComAmbiental había publicado: "el esperado encuentro con la Presidenta dejó al menos un sabor agridulce para las organizaciones de los pueblos originarios. Del discurso de los representantes presentes, [Cristina] Fernández destacó su conformidad con que `se sientan argentinos´ y les expresó que `discriminación y olvido no son solo patrimonio o sufrimiento de los pueblos originarios´, sino que también es algo que afectó a los inmigrantes en Argentina y el mundo. `Gracias por el homenaje´, concluyó en tono autorreferencial". 
En los audios se explica más esta mención, ya que a la mención del genocidio de los pueblos originarios, la Presidenta expresó que "Todos hemos sufrido en estos 200 años". Antes, la máxima autoridad le respondía a Milagro Salas, dirigente colla cercana al gobierno: "Quiero serles absolutamente sincera. Si hay petróleo en un lugar y los que están allí tienen que ser... en todo caso llevar a ese contingente de compañeros a otro lugar, exactamente con las mismas características y condiciones, pero no podemos dejar, Milagro, de sacar el petróleo porque lo necesitamos para poder desarrollarnos, para poder vivir. Creo que tenemos que ser, por sobre todas las cosas, inteligentes".
Como bien reflexiona Darío Aranda: " La confirmación de que el modelo extractivo (ejemplificado con el petróleo) iba a tener prioridad por sobre territorio indígena impactó a los dirigentes de las comunidades allí presente. La hipótesis de que se daría otra parcela `exactamente´ igual puede sonar como propuesta compensatoria a los oídos de un productor rural o un habitante de ciudad, pero para los pueblos originarios no existen dos sitios iguales e intercambiables". Es de esperar que la experiencia del conflicto por el TIPNIS en Bolivia haga reflexionar sobre la necesidad de escuchar a los pueblos originarios, algo fundamental cuando se involucra su territorio, fuente de identidad cultural. 

Ver también:
ComAmbiental: ¿Hay respeto a la Diversidad Cultural? Las paradojas de la historia (12/10/2011)
Raúl Prada Alcoreza: La guerra de la Madre Tierra.

No hay comentarios.: