21.3.11

Bosques de pie en la Argentina

En el Día Mundial de la Forestación, ComAmbiental dialogó con Emiliano Ezcurra, director del Banco de Bosques y representante de Forest Stewardship Council (FSC) en Argentina, acerca del panorama forestal en el país.

El Algarrobal en Salta, mucho más que la sumatoria de árboles. Foto: Banco de Bosques.

Cifras oficiales indican que “300.000 hectáreas de bosques nativos se pierden por año”, equivalente a “40 canchas de fútbol por hora” (según el diagnóstico anterior a la sanción de la Ley de Bosques). Sus servicios ambientales no pueden reemplazarse por los de las plantaciones de árboles en monocultivo ni otras tecnologías. Ezcurra reconoció avances en la materia y al mismo tiempo identificó los obstáculos que quedan por vencer.


La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés) fue la que propuso la efeméride en 1971 para destacar la importancia de los bosques como proveedores de bienes y servicios esenciales para el ser humano. En esta edición, advirtió que “la tasa de deforestación mundial se ha reducido en un 37% pero queda mucho por avanzar, fundamentalmente en Sudamérica y África”.

Para Emiliano Ezcurra, “es una fecha especial porque ocurre en el Año Internacional de los Bosques” en que se propone esfuerzos internacionales por manejar adecuadamente los bosques para la mitigación y adaptación al cambio climático, tal como se planteó en la Cumbre de Cancún el año pasado.

A su vez destacó que en el plano nacional, actualmente “hay un punto de encuentro muy fuerte” entre el sector forestal y el más conservacionista donde “nos hemos dado cuenta de que recuperando los bosques nativos estamos invirtiendo en una industria a futuro que tiene amplias perspectivas de crecimiento”.

CA: ¿Cuáles son las regiones más afectadas en la Argentina?
Ezcurra: Podemos mencionar tres:
1) El Bosque Chaqueño que va desde el norte de Córdoba hasta Paraguay. Es el bosque más grande de la Argentina, el bosque seco más grande del mundo y el segundo ecosistema boscoso después del Amazonas en toda América. Es un bosque muy diverso, muy social porque tiene gente dentro. El maltrato que tiene lo convierte en el bosque más urgente, el que más hay que intervenir.
2) La Selva de Transición o Selva Pedemontana de las Yungas, del cual queda prácticamente un 10% de su superficie original.
3) El Espinal que abarca parte de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y algo de Buenos Aires. Está en estado crítico y hay pocos manchones de bosque quedan en pié.

CA: ¿Por qué es importante proteger los bosques?
Ezcurra:
El bosque en pie bien manejado genera trabajo, comida. Lamentablemente tenemos poblaciones con una mentalidad muy pampeana y suponen que un bosque no genera alimento sino que se genera cuando hay agricultura y eso es totalmente falso. Los bosques son grandes generadores de servicios ambientales, entre ellos comida muy variada y muy nutritiva para la dieta humana. La desaparición de los bosques perjudica muchísimo a las comunidades locales, que muchas veces no tienen más remedio que ir a engrosar los cordones de pobreza en las grandes ciudades con una dieta y un nivel de vida peor.

CA: ¿Qué pasa con la asignación de los fondos de la Ley de Bosques?
Ezcurra:
Marcha a paso lento. Algunas provincias todavía no culminaron el ordenamiento territorial de bosques que es requisito para recibir los fondos. Las que sí lo terminaron, recibieron una parte de los fondos y pocos proyectos han recibido efectivamente el dinero para empezar a trabajar.
Aclaro que el dinero es para los propietarios de los bosques que por el ordenamiento territorial se encuentran en zona roja o amarilla y no van a poder ser intervenidos. Así la Ley de Bosques digamos que compensa esa situación. Por cada proyecto, un 30% de la plata se la queda la provincia con el objetivo de hacer fiscalización y control que no es difícil ni muy costoso pero lo que no hay es voluntad política.

CA: ¿Cómo funciona el Banco de Bosques?
Ezcurra:
Estamos con un proyecto en la Selva Misionera en un lugar crítico para la supervivencia del Yaguareté, en trabajo conjunto con instituciones científicas y con un propietario que nos da tiempo para juntar las donaciones de la gente a través de nuestro sitio, eligiendo qué pedacito del bosque quiere salvar y cuánto. La idea es comprarla y donarla al Parque Provincial Uruguaí y arrancar con otro bosque en riesgo prioritario que queda en Chaco.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante.
Estoy tratando de recuperar algo del espinal en San Nicolás,Buenos Aires, a través del proyecto ARBOL POETA, ARBOL MAESTRO ,ARBOL AMIGO,para que el 1 de mayo de 2011,algunos poetas,docentes y amigos podamos plantar algunos ejemplares-con permiso municipal,en la abandonada plazoleta de los poetas,que está en terreno "ganado"al río, que está quedando menos que un arroyo.

ComAmbiental dijo...

¡Felicitaciones por la iniciativa! ¿Hay algún vivero que cultive nativas allí? Toda información que quieras compartir por este espacio será bienvenida.
Saludos

Anónimo dijo...

¿saben, cuales son las tierras más fértiles del mundo?
Respuesta: la República Argentina.

Visto en un programa de España:
"Saber y Ganar".

Tenemos que salvar nuestros bosques y

país
de manos extranjeras.