26.2.10

El drama de las orcas en cautiverio

Los medios de todo el mundo tuvieron estos últimos días un gran tema con el que llenar sus espacios: el ataque de una orca en cautiverio en Estados Unidos acabó con la vida de su instructora. El show de los mamíferos marinos privados de su vida en libertad y en su propio hábitat se complementó con el show mediático donde el periodismo amarillo se impuso por amplio margen al periodismo verde.



En Clarín, por ejemplo, un artículo mostraba el "asombro" de las autoridades de SeaWord, el acuario donde ocurrió el "accidente" con esta "ballena". Aquí la hipocresía deja paso a la ignorancia, ya que no puede existir sorpresa alguna cuando se sabe que los animales salvajes sometidos a cautiverio eventualmente atacan a sus "cuidadores". Y ni siquiera el "periodista" tuvo la precaución de investigar para saber que las orcas no son ballenas -mysticetos- sino delfines -odontocetos-.


"Tenía la capacidad de hacer felices a los animales", llegó a declarar uno de los gerentes del oceanario. "Son confinados a tanques cuyo tamaño es imposible de comparar con el territorio en el cual se distribuyen en sus hábitats naturales. No sólo sufren una disminución abrupta de la expectativa de vida sino también una alta mortalidad de crías. Por otro lado el cautiverio puede generar en estos animales, comportamientos agresivos hacia la gente o hacia otros ejemplares con los cuales se ven obligados a compartir su reducido espacio vital", aclaró en un comunicado la Fundación Cetus.

Así, el cautiverio no hace más que alimentar la mala fama de "ballenas asesinas" -cuando no son ni lo uno ni lo otro-, a pesar de que sólo existe un registro de ataque a humanos en vida salvaje -no mortal- cuando una orca confundió a un surfista con una presa. Sin embargo, hoy mismo, otro titular de Clarín en el que se relata el "prontuario" de "Tillikum" excede los límites de la sensatez para caer en el peor de los sensacionalismos: "En EE.UU. no hay piedad con la orca asesina: piden que la maten".

Educar en libertad, el caso argentino. Pero tal vez la mentira más peligrosa provenga de la argumentación que dan los oceanarios para justificar un espectáculo que lucra con el sufrimiento de los animales: la educación. "Si tomamos conciencia de los resultados que provoca el cautiverio en los mamíferos marinos, sólo quien disfrute observando el sufrimiento de un ser viviente, o quien quiera enseñarle a sus hijos hábitos perversos y sádicos, puede visitar un Oceanario", escribió Roberto Ángel García, responsable del Proyecto Fotográfico Libertad.

Una reflexión similar había relizado Antonio Elio Brailovsky, reconocido investigador, en ocasión del VI Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental, realizado en San Clemente del Tuyú. Mientras que los organizadores de este encuentro dieron espacio a la Fundación Mundo Marino para realizar una visita guiada, el referente ambientalista reflexionó lo siguiente:

"Lo primero es la coherencia. De nada nos sirve la mejor programación pedagógica si no logramos que nuestros alumnos nos crean y confíen en nosotros. Y para eso tenemos que demostrar que lo que hacemos se parece a lo que decimos. Fue por ese motivo que con algunos colegas mostramos un cartel que decía: ¨¡Liberen a Willy!¨ No era una broma, aunque lo pareciera. Porque no podemos hacer grandes abstracciones sobre el ambiente y al mismo tiempo mantenernos en silencio si estamos en un lugar en el que hay cetáceos en cautiverio".

Hoy en día, Mundo Marino es el único acuario argentino que posee una orca en cautiverio. También tienen otros delfines el Mar del Plata Aquarium, que reabrió sus puertas luego de mantenerse cerrado por 6 años. Esta empresa fue denunciada en varias instancias por la Fundación Fauna Argentina, como fue publicado en ComAmbiental en 2006. Las historias de cómo se hicieron las capturas se contraponen con el perfil ético que intentan sostener los acuarios.

Por el contario, en la Patagonia Argentina, sobre todo en Chubut, puede apreciarse el espectáculo inigualable de los mamíferos marinos en libertad. Si bien la ballena franca es la más conocida en Puerto Madryn, desde esta ciudad también puede llegarse a la Península Valdés para esperar el arribo de las orcas en Punta Norte. Claro, el avistaje no es seguro, y tal vez eso sea lo que atente contra su vida en estado salvaje, en una sociedad que no está acostumbrada a acoplarse a los tiempos naturales.

Por ello, para terminar, quisiéramos destacar el testimonio de Juan Carlos López, uno de los grandes estudiosos de estos animales en libertad del país, presidente de la Fundación Orca Patagonia Antártida y autor del libro "Orcas, entre el mito y la libertad". Aquí publicamos este material gentileza del programa Ecos de la Patagonia, transmitido en 2007 pero que no pierde vigencia alguna. Es parte de la emisión titulada "Pandas del Mar":

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Fotografía: Gentileza de Proyecto Fotográfico Libertad.

3 comentarios:

Anahí M. LLanes. dijo...

Excelente nota.

Este es uno de lo temás más que toman trascendencia luego de que ocurre una tragedia.
Digo yo ¿Hace falta morir para despertar?
Espero que ahora, donde vemos en forma contundente los efectos de un mal trato hacia las otras especies de nuestro reino, se profundice a conciencia de la gente en forma seria, y que el tema no se quede en las raíces mediáticas que los medios hasta ahora le supieron dar.
Algunos,claro, porque hay otros -y son precisamente los menos escuchados- que a pesar de las adversidades que afrontan para poder dar su voz, se mantienen firmes y sesatos a la hora de dar lugar a la reflexión.

"Cuando un hombre mata a un tigre lo llaman deporte, cuando un tigre mata al hombre lo llaman ferocidad"
-George Bernard Shaw-

Jordana Meazza dijo...

Muy buena frase! Lamentablemente existen personas que jamas se ponen en el lugar del otro ni por un segundo, personas que hacen lo que hacen y no se les mueve un pelo...Es bueno saber que no somos todos asi, seria mucho mejor que no lo sea nadie...
Se que no tiene nada que ver con este articulo en particular, pero a la corrida de toros, tambien le dicen deporte...y uno ve la sangre...Increible lo que algunos son capaces de hacer!!!

Susana dijo...

Lo expreso en una frase: Falta de respeto a la vida!
Excelente página y temas!
Saludos
Susana