20.7.08

El campo en llamas

El título podría metaforizar estados de euforia o de enojo, tras la derogada resolución 125 y su polémico tratamiento parlamentario, mediático y ciudadano. Pero aquí es literal: los puntos rojos en la imagen satelital son incendios.

Foto: Fundación Proteger extraído de la NASA

La Fundación Proteger alertó sobre lo que denominó "la ola de incendios sin precedentes que está provocando un daño ambiental, sanitario y social como nunca se ha visto en esta región del cono sur”.

No solo hay fuego otra vez en las islas del Delta o en las sierras de Córdoba como muestran los medios de comunicación, sino que afecta también a vastos campos en las provincias de Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Santa Fe y Misiones, según informó Proteger en un comunicado urgente.

Ciervo de los pantanos. Una de las especies en peligro de extinción que habita en zonas ahora afectadas por los incendios. Foto: Fundación de Historia Natural Félix de Azara.

El impacto ambiental es grave y se expande por la sequía y los vientos. El fuego devora vegetación y fauna autóctona, emite gases de efecto invernadero y contamina con cenizas el aire y los humedales que toca. El peligro es mayor cuando el humo quita visibilidad en los caminos rurales con el consecuente aumento del riesgo de accidentes de tránsito.

Jorge Cappato, Director General de la Fundación, atribuyó los incendios a quemas intencionales. “Las quemas son provocadas por productores irresponsables que, sin importar las consecuencias, aprovechan la devastadora sequía que está asolando la región para despejar y desmalezar los campos de pastoreo o de cultivos”, denunció.

La cantidad y la simultaneidad de los focos dificultan la tarea de los bomberos voluntarios. Por ello, Proteger convocó "a las organizaciones sociales, ambientales y de pequeños agricultores" y a los gobiernos municipales a interiorizarse y actuar directamente en sus jurisdicciones.

Asimismo exigió al gobierno nacional la puesta en marcha de un ordenamiento territorial urgente que -al igual que la Ley de Bosques- permita delimitar las fronteras agrícolas y ganaderas y ejercer así un mayor control sobre el fuego, entre otras medidas.

¿Ver para creer? Jorge Cappato se preguntó casi con desesperación por qué los medios no informaron hasta el momento la escala de estos numerosos focos de incendio. ¿Acaso debemos esperar a que el olor de cenizas se entrometa en las narices de la Ciudad de Buenos Aires para que sea noticia en todo el país? ¿Qué otra cortina de humo está nublando nuestra visión?

1 comentario:

Víctor dijo...

falta el humo sobr enuestros ojos..