11.10.06

Solo algunos tienen educación ambiental

Finalizaron ayer las X Jornadas de Calidad de Vida de la Fundación Espacios Verdes (FEV) con la presentación de las experiencias en educación ambiental. A diferencia del caso de Japón que expuso un especialista, Argentina no tiene ni en la actualidad ni en su horizonte una política nacional que se proponga concienciar y sensibilizar sobre las problemáticas ecológicas a todos los chicos del país.


La secretaría de Ambiente de la Nación cuenta con un programa basado en la Agenda 21 Escolar que descentraliza la tarea de enseñanza (el espíritu impuesto por la ley de educación menemista que hoy se quiere reveer) y solo cuenta con 12 municipios inscriptos en todo el país. Para completar el panorama, la funcionaria Nélida Harracá, coordinadora de educación ambiental de la secretaría, manifestó que a pesar del número tienen poca capacidad operativa.

"Estamos en deuda a nivel federal en esta materia", se sinceró Harracá. Al ser consultada por ComAmbiental, agregó que las tratativas entre la secretaria de Ambiente Romina Picolotti y el ministro de Educación Daniel Filmus están encuadradas en la reforma de la Ley General de Educación. En cuanto a una ley propia para la Educación Ambiental, mencionó que "existen proyectos como el que presentó la CTERA" pero admitió que la última vez que la Secretaría participó en alguno de ellos fue en 2004 y que ahora "están muertos en el Congreso".


La situación argentina contrasta con la japonesa, según pudo observarse de la explicación de Tsuneo Kobayashi, asesor en educación ambiental de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA). En este país se llegó a la conclusión de que la ley fundamental del medio ambiente no era suficiente por lo que sus principios se aplicaron en una legislación especial que apunta a que "cada ciudadano está obligado a aprender sobre conservación del medio ambiente".

En una tabla se mostraron los contenidos que se dictan en cada asignatura de todos los ciclos lectivos del Japón. Mientras tanto, en nuestro país, como reconoció Harracá, hay una "baja institucionalidad de la educación ambiental en los sistemas formales", por lo que, en general, se trata de inciativas particulares de algún director o profesor que parten solo desde las ciencias naturales.

Durante las jornadas se difundieron algunas otras polémicas propuestas de este estilo. Entre ellas María Carmen Galloni, directora del Instituto de Estudios e Investigaciones Ambientales de la UCES, expuso el Programa Globe, una iniciativa de la NASA que apunta a que los alumnos realicen mediciones científicas que son enviadas para su procesamiento en Estados Unidos. Sergio de León, del distrito escolar 6 de la ciudad de Buenos Aires, presentó un proyecto de sus alumnos para la recuperación de espacios barriales a través de la difusión de una página web a desarrollar.


Silvina Corbetta, docente de la Especialización en Educación Ambiental para el Desarrollo Sustentable de la CTERA, enfatizó que el saber ambiental debería ser plural, complejo e interdisciplinario, a su vez que aseguró que la crisis ambiental es parte de una crisis de la modernidad, que se basa en el poder asombroso de la ciencia para conquistar la naturaleza. Harracá había dicho en su diagnóstico que existe hoy una escasa relación de los problemas particulares con un contexto de mayor complejidad y que no se pone en tela de juicio las relaciones socioeconómicas a nivel global.

La funcionaria también habló de falta de capacitación para tratar temas ambientales en las escuelas. En esto coincidió Carolina Hernández Macias, una de las coordinadoras del Programa Aprendiendo en Verde de la FEV: "a los que es más difícil educar es a los mismos maestros", que muchas veces van a las charlas que se dictan en el Jardín Japonés a pasear y tener su día libre. En dos semanas más la CTERA organiza el II Congreso de Educación Ambiental, tiempo para reflexionar sobre esta asignatura pendiente.

SECCIÓN: Educación Ambiental , Encuentros, Congresos, etc.


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