12.10.06

Reconquista y Riachuelo unidos por la contaminación

Mientras los principales medios dan como una buena noticia que el Senado aprobó ayer el proyecto oficial para crear una Autoridad de Cuenca del Riachuelo, las organizaciones no gubernamentales participantes de la causa advirtieron ciertas deficiencias técnicas que pueden perjudicar el saneamiento del río. Al mismo tiempo, los vecinos del Delta todavía esperan llegar a esta instancia para que algo se haga contra la contaminación del Reconquista.

En este artículo, algunas de las repercusiones del seminario Experiencia internacional en el saneamiento de cuerpos de agua. El caso argentino: saneamiento de la cuenca Matanza Riachuelo que organizó ayer el Comité de Estudios Ambientales del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Además, un muy breve repaso por la situación política actual de dos de las cuencas más contaminadas del país, unidas en el destino por sufrir la acción de empresas contaminantes y la inacción de estados permisivos.


El caso Riachuelo: ¿una solución inconstitucional?

"La ley va camino a la inconstitucionalidad", advirtió ayer durante el seminario el presidente de la Asociación de Vecinos de La Boca, Alfredo Alberti, a la vez que agregó con ironía que la normativa va a "dar trabajo a los abogados de las empresas que van a hacer caer el poder de policía" de la Autoridad de Cuenca que el plan oficial busca crear. En la página web de la organización, se agrega otra posible circunstancia que paralizaría la solución: "una jurisdicción que cambie de color político y pretenda tener protagonismo".

En el panel escuchaban los dos funcionarios que se hicieron presentes en la jornada. Hernán Díaz Saubidet, subsecretario de Política y Gestión Ambiental de Medio Ambiente de la Ciudad de Buenos Aires se mostró casi sorprendido por el reclamo. Antes, la secretaria de Política Ambiental, máxima autoridad del área de la provincia de Buenos Aires, Silvia Suárez Arocena, había manifestado en su presentación que "esto se resuelve de una manera muy sencilla, con voluntad de trabajar juntos, decisión política y buena fe".

La posición de desconfianza de Alberti es cercana a la que presentó durante la jornada Andrés Nápoli, director del Área de Participación Ciudadana y encargado del Caso Cuenca Matanza Riachuelo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN). Ambas ONGs presentaron hace unos días un análisis del proyecto de ley ante la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, que finalmente le dio media sanción a la norma con el liderazgo de la senadora Cristina Fernández de Kirchner.

Sin embargo, el dictamen crítico insiste, según informó el Estudio José Esain, que "el proceso se debe llevar a cabo mediante un tratado interjurisdiccional, de conformidad con lo que establece el primer párrafo del artículo 124 de la Constitución Nacional y respetando el reparto de competencias que establece". Es decir, que no vulnere la propiedad de los recursos naturales que detentan las provincias y la ciudad de Buenos Aires. FARN habilitó un blog para que los ciudadanos puedan seguir la causa y dejar sus opiniones.

"Que el Congreso por favor nos haga una buena ley", terminaron pidiendo todos, algunos más convencidos que otros. Desde la Asociación Vecinos de la Boca, compartieron que una solución posible es la "firma de un tratado entre las tres jurisdicciones", que resuelva las aparentes contradicciones entre los artículos 41 y 124 de la Constitución Nacional.

El caso Reconquista: ¿la revancha ambiental?

"Basta de piripipí", así de simple fue el mensaje que vecinos del Delta de Tigre hicieron visible ayer en el seminario mediante una serie de llamativos afiches para exigir una solución rápida, concreta y definitiva al problema de la contaminación del río Reconquista. La destinataria, Suárez Arocena, se dio por aludida y admitió que "los he abandonado por dos meses; protesten, tienen razón".

El domingo pasado los vecinos habían hecho un "Piquete náutico en el Tigre", tal y como publicó el diario Hoy. “Pedimos un proyecto de saneamiento del río Reconquista como el que se planteó para el curso Matanza Riachuelo y que el Gobierno cumpla con las normas vigentes”, denunció al mismo periódico Ricardo Barbieri de la Fundación Pro Tigre Cuenca del Plata. Haciendo cálculos con los datos que él brindó, serían ocho los meses los que la secretaria de ambiente bonaerense dejó pasar en vano ante su pedido.

"Llama la atención que los esfuerzos de las autoridades nacionales para mejorar las condiciones ambientales de los lugares más contaminados, que por fuerza están en zonas superpobladas como el conurbano, se estén concentrando en el Riachuelo de manera casi exclusiva", publicó el diario La Prensa. Pero no debería ser sorpresiva la situación si entendemos que la acción por el Riachuelo se hizo ante la intimación de la Corte Suprema de Justicia: "los tiempos fueron muy exiguos", pareció cometer sincericidio Suárez Arocena.

La secretaria, luego de explicar que en el Reconquista se mueren los peces y en el Riachuelo no hay peces, prometió que se iba a concretar un comité de cuenca faltante, tal y como ya se hizo con el río Luján. También comentó que están trabajando en un plan piloto para el registro de empresas en la provincia, ya que tanto las industrias sin conciencia ambiental como los problemas sociales de la región producen la contaminación de los afluentes del Río de La Plata.

Sin embargo, ayer Clarín publicó en un artículo sobre el tema que "esperar alguna acción a conciencia de parte de las autoridades —sobre todo con el antecedente del Riachuelo— suena a inocencia. La razón es simple: es más fácil dejar que las aguas y la gente que vive en sus orillas se pudran que obligar a las empresas que vierten veneno en los ríos a cumplir las normas". Por eso los vecinos de la zona quieren aprovechar que el tema del saneamiento de aguas esté en la agenda para resolver sus problemas. Ellos lo dijeron claro: "basta de piripipí".

La Nación ausente

"Tuvimos una ausencia muy sentida y que se nota", expresó Augusto Paz, director del Comité de Estudios Ambientales de la CARI. Estaba prevista la presencia de Juan Picolotti, jefe de la secretaría de Ambiente de la Nación y hermano de Romina, titular de la cartera, o al menos de algún representante. Nadie se presentó, ni siquiera algún otro familiar de los Picolotti a dar las disculpas por sus parientes, quienes por lo pronto se resisten a dar notas a la prensa especializada. Mientras tanto, los ríos siguen corriendo contaminados, y no es algo de que reírse.

SECCIÓN: Contaminación hídrica , Política ambiental , Tercer Sector , Encuentros, Congresos, etc.


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