26.4.10

Basura Cero: hacia una audiencia pública en la Ciudad

El gobierno porteño lanzó los pliegos preliminares para la recolección y el tratamiento de los residuos sólidos urbanos en la Ciudad de Buenos Aires, cuya principal novedad consiste en habilitar el servicio para la recolección pueta a puerta de los "secos" reciclables. Sin embargo, la noticia pasó casi inadvertida o como nota de color.


Al mejor estilo cartonero, resulta necesario desmenuzar esos documentos para entender qué ganan y qué pierden las cooperativas y los recuperadores individuales, así como los habitantes de la Capital Federal. La discusión está abierta y culminará en una audiencia pública en junio.
En los medios. InfoBae tituló "Publican en facebook pliego de licitación de la recolección de residuos". En efecto -tal como acotó Noticias Urbanas- se destacó el protagonismo del Ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, quien consideró que a través de sus 5.000 "amigos" promueve "una audiencia pública virtual" y así "profundiza la democracia".

Mientras La Razón adelantó los puntos propuestos por el gobierno de la Ciudad, Página 12 los detalló y El Cronista mostró el lado pecuniario del negocio. Pero solo Lucas Schaerer en Noticias Urbanas expuso el conflicto de intereses.

Todo surgió a raíz de que Santilli declaró la intención oficial de sacar de las calles a los carros de los recuperadores urbanos. Aunque a primera vista pareció una solución digna, fue muy criticada por las ocho organizaciones cartoneras que hoy operan en la Ciudad, con 3.812 trabajadores asociados.

"Se trata de una idea totalmente inviable desde el punto de vista técnico", aseguraron las voces cartoneras.
Quitar los carros de circulación supuso en un principio que los cartoneros solo trabajarían en los centros verdes, aunque el actual pliego de licitación para residuos secos del Gobierno de la Ciudad incluye en su letra la recolección "puerta a puerta" y la "ejecución de políticas de comunicación y concientización".

Sin embargo, otras críticas apuntas a que "deberían construir otros cinco centros verdes mientras que los existentes no tienen siquiera las condiciones mínimas de trabajo" -argumentó el sector cartonero que defiende también los derechos de unos 2.500 compañeros independientes que desean formalizar su trabajo, conforme a las negociaciones. Un gran punto de polémica es que el pliego provocaría intereses contrapuestos entre cooperativas y cartoneros individuales.

En diálogo con ComAmbiental, Sergio Sánchez del Movimiento de Trabajadores Excluidos advirtió que en primer lugar, se habló de licitar unas 15 comunas entre las cooperativas de cartoneros, pero dicha zonificación no coincide con el manejo actual y podría generar conflictos entre los cartoneros y con las empresas de limpieza. "Está el cartonero individual y por ejemplo nosotros (MTE) tenemos gente en Barrio Norte, Palermo, Almagro, Once, Flores, en todos lados", explicó Sánchez.

Por eso agregó que "el 100% de los residuos reciclables tiene que estar a cargo de los cartoneros", que demostró ser un eficiente sistema "puerta a puerta", netamente manual y en contacto directo con los vecinos, pero que necesita concientización previa. Por mes reinsertan al mercado alrededor de 500 toneladas de residuos que el gobierno de la Ciudad se ahorra de pagar ya que no lo entierra en la CEAMSE.

Sin embargo el esfuerzo de los cartoneros todavía es pequeño en relación a las 5.000 toneladas diarias de basura que genera la Ciudad. Un legislador de Proyecto Sur, Adrián Camps, denunció que "en la actualidad, de acuerdo con la Ley de Basura Cero estamos llevando a los rellenos sanitarios casi el doble de la cantidad de residuos establecida para el año 2010".

De seguir así el relleno acabará su vida útil en dos años, a lo que hay que sumarle la resistencia de los municipios bonaerenses de instalar nuevos rellenos, que a su vez genera conflicto con los trabajadores de la CEAMSE que ven peligrar sus fuentes de trabajo. Esto es lo que provocó el paro del servicio de recolección de estos días, para pedir por la habilitación de nuevos centros de transferencia y dos rellenos sanitarios, algo resistido por los vecinos del conurbano.

Aunque el gobierno porteño alega escasez de recursos, las organizaciones cartoneras acusaron que por el contrario, en 2009 “se pagaron a las empresas (concesionarias) más de 102 millones de pesos en concepto de recolección diferenciada sin haber reciclado ni un solo kilo de papel”. Asimismo propusieron una ley para que las empresas de bebidas que utilicen envases no retornables paguen un impuesto que permita financiar las medidas de Basura Cero, pero no tuvo respuesta positiva en el gobierno macrista.

Próximos pasos. Las organizaciones cartoneras y ambientalistas continúan el diálogo con el Ministerio porteño de Ambiente y Espacio Público. Habrá un período de consultas y debate, que culminará en una audiencia pública en junio. La versión final tendrá que estar lista antes del 19 de agosto, cuando vencen los actuales contratos.

En simultáneo con el lanzamiento de un proyecto de ley nacional de basura electrónica que por primera vez extiende la responsabilidad al productor, es fundamental que los generadores de residuos de la Ciudad de Buenos Aires participen responsable y activamente en la definición de las reglas del juego. El principal punto polémico es que, según el pliego, las cooperativas perderían puntos por el sistema si en su zona de licitación se encuentran trabajando cartoneros individuales.

Leer:
Pliego preliminar para el Concurso Público para el Servicio de Recolección de Residuos Sólidos Urbanos Secos

Pliego preliminar para el Servicio Público de Higiene Urbana, fracción húmedos

ACTUALIZACIÓN:
Aquí pueden consultarse los pliegos preliminares así como la segunda versión de los pliegos.

Foto: Archivo de ComAmbiental. Cartoneros de la Cooperativa El Ceibo de Palermo, Buenos Aires.

1 comentario:

Anónimo dijo...

es necesario que tomemos conciencia y separemos la basura para que esto pueda ser posible..!